Perú: una astróloga estafa 200.000 dólares a un cambista
Una astróloga o curandera que se hacía llamar “Adriana Díaz” estafó a un peruano que se dedicaba a cambiar moneda extranjera en Lima 200.000 dólares, entre otras personas, según informaron a comienzos de marzo los medios locales. Lo cuenta la agencia Efe.
La autodenominada “vidente y espiritista” tenía una oficina en un exclusivo distrito de Lima y prometía a sus clientes atraer al ser amado y todo el dinero que deseara en menos de 24 horas, de acuerdo con un reportaje del programa América Noticias.
El cambista Henry Morales, de 37 años, llevó a la astróloga una olla con 200.000 dólares para que le realizara un ritual contra la envidia, el pasado 29 de enero, pero la mujer le pidió que abandonase la oficina durante unos minutos para poder realizar bien algún elemento del ritual, tiempo en el que ella huyó con el dinero.
La División de Estafas de la Policía Nacional informó de que la mujer tenía al menos otras ocho denuncias por estafa y que la oficina que utilizaba fue alquilada a nombre de la ciudadana chilena Carola Silva Silva y su esposo de la misma nacionalidad, Daniel Silva Campos. La pareja abandonó Perú el mismo día en que recibió el dinero de Morales y además tenían ingresos a Argentina y México en los últimos años, de acuerdo con su reporte migratorio.

Los seguidores del fallecido gurú indio Ashutosh Maharaj han anunciado que han puesto su cuerpo en un congelador para evitar su descomposición según la creencia de que regresará a la vida y volverá a encabezar la comunidad. Lo cuenta Europa Press.
Después de haberse hecho público que
Cada vez son más las terapias que mezclan lo psicológico y lo espiritual en el ámbito de la Nueva Era (New Age) y que se multiplican en tiempos de crisis. Muchas de ellas son realizadas o dirigidas por profesionales de la salud mental que se han subido al carro de la nueva religiosidad, y al presentarse como psicólogos colegiados o médicos, inducen a la confusión, y otorgan a estas pseudoterapias un aura de respetabilidad de la que carecen en sí. 




