Arzobispo mexicano advierte sobre el ocultismo, satanismo y culto a la Santa Muerte
El arzobispo de Xalapa (Veracruz, México), monseñor Hipólito Reyes Larios, arremetió el pasado domingo en su predicación contra la Santa Muerte y sus adoradores, según informa el Diario de Xalapa. Durante la homilía dominical desde la catedral metropolitana, advirtió de que la “niña blanca” o “mal llamada Santa Muerte”, de santa no tiene nada.
Al analizar el pasaje de la Biblia en el que una mujer extranjera pide a Jesús que expulse a un demonio del cuerpo de su hija, el jerarca de la Iglesia católica reprobó algunas prácticas actuales que, señaló, “le abren la puerta a los diablos”.
De esta manera, previno a quienes empiezan jugando con la “ouija” y “al ratito ya andan con sus imágenes de la niña blanca o de la muerte, o de la mal llamada Santa Muerte, que de santa no tiene nada”.
También censuró a quienes celebran misas satánicas y a quienes practican hechicerías y brujerías para buscar el mal. “Hoy esos centros siguen florecientes; y hay muchos mensos que pagan un montón de dinero con tal de hacer daño a otra persona. Entonces, ¿no estamos abriéndole la puerta a los diablos?”, cuestionó.

El Arzobispo de Oklahoma City (Estados Unidos), Mons. Paul Coakley (en la foto), expresó su satisfacción porque el grupo de satanistas que había organizado una “misa negra” en la ciudad, devolvió la Hostia consagrada robada que planeaban profanar, según informa ACI. La hostia fue entregada a un sacerdote ayer, 21 de agosto, a través del abogado de Adam Daniels, quien organizó la misa negra.
Una banda liderada por un pai umbanda fue desarticulada ayer, 20 de agosto, acusada de captar adeptos, golpearlos y luego asaltarlos en un templo en el que encontraron 15 cráneos y otras 22 piezas óseas. El templo funcionaba en Florencio Varela (al sur de Buenos Aires) y, según los investigadores, hacía las veces de aguantadero (lugar de refugio de delincuentes y de sus mercancías). Así lo cuenta el diario argentino Clarín.
China ha detenido desde el pasado mes de junio a 1.000 miembros de una secta de origen cristiano a la que Pekín se refiere como “de culto”, según informaron ayer, 19 de agosto, medios estatales. Lo cuenta la agencia AFP. Los detenidos son miembros de la Iglesia de Dios Todopoderoso (Quannengshen), un grupo que lleva más de una década atrayendo a seguidores en algunas partes de la campiña china.
Las destrucciones y la miseria que acarrea cualquier guerra hacen a la sociedad más vulnerable contra las ideas y enseñanzas destructivas, explica el medio ruso RT. Un ejemplo reciente es Ucrania, donde una denominada Iglesia de Satán busca el reconocimiento oficial.




