16.11.10

Impresionante nota del arzobispado de Madrid

Pues sí, señores, finalmente ocurrió. El arzobispado de Madrid ha publicado una nota sobre lo que está ocurriendo en el Valle de los Caídos. Desde el 6 de noviembre pasado, día en que llegó el Papa a España y día en que la Guardia Civil acarreó sobre su historia el dudoso honor de prohibir a unos fieles asistir a Misa en la Basílica del Valle, eran muchos los fieles que esperaban que la archidiócesis madrileña dijera algo al respecto. Bueno, malo, regular, daba igual. El caso es que dijera algo.

Leer más... »

15.11.10

Espectacular lección de catolicidad y civismo

Aunque probablemente no aparezca en los libros de historia que se escriban en las próximas décadas, ayer fue un día histórico para la Iglesia Católica en España. Miles de fieles no sólo de Madrid sino del resto de España se acercaron al Valle de los Caídos para asistir, bajo una meteorología perruna, a la Misa al aire libre más emocionante que se ha celebrado en este país desde hace mucho tiempo.

Con su presencia, dejaron bien claro a todos -y si digo a todos es a todos- que todavía hay católicos en este país dispuestos a dar culto público a Dios a pesar de que las autoridades les traten como a presuntos delincuentes. Que eso fue, ni más ni menos, que lo que pasó. Efectivamente, los agentes de la Guardia Civil volvieron a ser instrumentos del desprecio del gobierno hacia los católicos y se dedicaron a registrar gran parte de los maleteros de los coches de los fieles que se acercaban al Valle. Según los agentes, para asegurarse de que nadie llevaba símbolos “preconstitucionales".

Imagínense ustedes el efecto que causaba a la gente el ver cómo se les trataba, cual si fueran kale-borrokos o presuntos narcotraficantes. Su gran delito era ir a Misa al Valle. Y como eran simples católicos y no miembros de ningún partido de extrema derecha, pues resulta que nadie llevaba una bandera de España con el escudo que aparece en el ejemplar de la Constitución que firmó el Rey. Lo de ayer, por más que el gobierno no lo quiere entender, no era un acto de reivindicación del pasado régimen, sino simple y llanamente una Misa. Ni más ni menos que una Misa. Algo tan importante como una Misa.

Leer más... »

14.11.10

El día soñado

Había soñado tantas veces con que llegara ese día, que cuando llegó, no acababa de créerselo. Atrás quedaban los largos años de la polémica, de las peleas en el barro, de la lucha en defensa de aquello que Dios le había devuelto. Él sabía, o al menos creía saber, que durante todo ese tiempo había cumplido la voluntad del Señor. Cometiendo errores, sin duda, pero siempre con el timón marcando el rumbo correcto. Y, sin embargo, su alma anhelaba algo distinto. Buscaba la paz, el remanso donde simplemente descansar en brazos del amado.

Las palabras del salmo llenaban ahora todo su ser: “…mantengo mi alma en paz y silencio como niño destetado en el regazo de su madre. ¡Como niño destetado está mi alma!” Y sí, por mucho que los años hubieran poblado su cabeza de canas, seguía siendo como “aquel niño pequeño, cuando le declaró a Dios amor eterno, cuando prometió servirle con su vida, aunque casi nada sabía de Él, salvo que sólo Él le llenaba de amor y de paz”.

Años atrás, cuando todavía era joven, había dejado por escrito los recuerdos de su niñez y de cómo la presencia viva del Señor había transformado su vida: “Sólo sé que desde entonces hablar contigo es mi medicina. Yo tenía muy pocos años, era un niño, pero te quería. Y, ¿sabes?, todavía te sigo queriendo con la inocencia de aquellos días. Tú y yo, a solas, sin más testigos que mi cama y mi almohada. Hablamos como dos enamorados se hablan. Mi voz, temblorosa, se calla, tu voz, poderosa, me envuelve. Me enseñas mi lugar a tu lado. Y yo, que no entiendo aún porqué me escogiste, me quedo alelado; no sé qué decir. Palabras que el hombre no entiende, que sólo tu Espíritu me ilumina su significado, son las que tú me hablas".

Leer más... »

13.11.10

Voz que clama en el desierto

Repasando mis archivos antiguos, me he encontrado con esta joya. Es un artículo pastoral escrito en julio del 2001 por Mons. Rosendo Álvarez Gastón, obispo emérito de Almería, cuando todavía era obispo titular de la diócesis andaluza.

Lo leo ahora y me viene a la memoria aquello de la “voz que clama en el desierto". Merece la pena recuperar este texto, que demuestra que los pastores de nuestra Iglesia saben decir las cosas bien claritas cuando se ponen a ello.

Se cierran las fuentes de la vida

Se están dando una serie de consignas, a veces leyes y decretos, desde ministerios, consejerías o desde medios de comunicación y centros de poder, en orden a crear una mentalidad que converge en esta disparatada y suicida consigna: «Todos contra la vida». Quizá sin darse cuenta de la gravedad de la afirmación, un periodista titulaba hace apenas un mes su reportaje así: «Movida anticonceptiva». Y esto se considera ser progresista y liberarse de prejuicios.

Sería poco llamar a esto irresponsabilidad. Es una degradación que está llevando a consecuencias graves, que pueden llevarnos a lo imprevisible. Ante todo, se está rebajando la dignidad de la persona, del ser humano. Se rebajan, con ello, aspectos esenciales de la vida de cada hombre y mujer, como son el amor y la sexualidad, la noble misión y privilegio de engendrar nuevos seres, de transmitir la vida. ¿Qué le queda a un chico o a una chica, después de haber usado el sexo como un juego egoísta, después de poner todos los medios para impedir la fecundación, o después de haber recurrido al horrible crimen del aborto? Debe quedarle el vacío, la náusea, y, si acaso, el remordimiento y la soledad.

Leer más... »

12.11.10

Los fieles van al Valle de los Caídos mientras su cardenal calla

Como todo el mundo sabe, el pasado sábado España asistió a la primera prohibición de la celebración de una Misa católica desde tiempos de la Guerra Civil. La delegación del gobierno en Madrid impidió a los fieles asistir a la Misa de los benedictinos en la Basílica del Valle de los Caídos. Al día siguiente, domingo, los monjes celebraron el sacrificio eucarístico en la cuneta de la carretera que pasa al lado del Valle. Y este domingo piensan hacer lo mismo. Con la particularidad de que está prevista una afluencia muy importante por parte de fieles que llegarán de Madrid y de otras provincias de España.

Si me fuera posible, yo estaría el domingo en el Valle de los Caídos, al lado de la majestuosa Cruz que fue levantada como símbolo de una reconciliación que los hijos actuales de los quema-iglesias y mata-curas del siglo pasado no desean. Y no descarto que si la situación se prolonga en el tiempo, busque la manera de acercarme a las misas que se celebren al aire libre por parte de los monjes benedictinos.

No hace falta que explique los motivos por los que me parece imprescindible que todo el que pueda asistir al Valle el próximo domingo lo haga. Están muy claros. Lo que no está nada claro, al menos para mí, y no hay manera de encontrar una explicación es el hecho de que el cardenal arzobispo de Madrid haya guardado un sepulcral silencio ante este ataque brutal contra la libertad religiosa en nuestro país. Un ataque que se produjo, no lo olvidemos, el mismo día en que el Papa llegaba de visita a España.

Leer más... »