La cuestión de los crucifijos
La retirada de los símbolos religiosos en las escuelas ha sido,por llamarla de alguna manera, una de las noticias del verano.
Para unos, las palabras del Ministro de Justicia, responden a una estrategia de distracción de la opinión pública ante los estragos que está ocasionando la crisis; para otros – entre los que me encuentro – es otro pasito más hacia la reclusión de la religión a las sacristías.
Dudo mucho que un gobierno socialista en España tenga que hacer algo para distraer la atención, entre otras cosas - y por muchos que nos pese -, en España se vota por la misma razón que se pertenece a un equipo de fútbol. Al menos es la percepción que se tiene desde Andalucía donde, en general, la gente es de un partido político de la misma forma que es socio del Sevilla o del Betis.