Otra vez hay que hablar de la pena de muerte

Lo que ayer era mentira
hoy, de pronto, es la verdad,
y mañana, oh maravilla,
mentira otra vez será.

Me gusta hablar de las cosas buenas. Nuestra fe es tan bonita que podría pasarme días enteros hablando de ella sin cansarme. En ocasiones, sin embargo, hace falta combatir los errores contrarios, lo que constituye un trabajo pesado e ingrato, pero necesario, porque la verdad implica necesariamente rechazar el error.

Me veo, pues, en la tesitura de tener que hablar otra vez de la pena de muerte. A fin de cuentas, nada más y nada menos que el Papa León XIV ha sacado el tema de la pena de muerte en un videomensaje y, en lugar de corregir lo corregible de su predecesor como esperábamos, lo ha reafirmado. Es más, precisamente ha resaltado las palabras más cuestionables al respecto del Papa jesuita, para presentarlas como lo que “la Iglesia enseña”.

Con todo el respeto, la dificultad está en que el Papa Francisco tuvo el dudoso honor de ser el primer papa que corrigió el catecismo para dejarlo más confuso en lugar de más claro. En efecto, afirmó ante todo que la pena de muerte era “inadmisible”, a pesar de que inadmisible no es un término moral ni teológico tradicional, así que no está claro cuál es su alcance.

Quizá esto se debió a que, aparentemente y a juzgar por sus afirmaciones en Amoris Laetitia, el Papa Francisco rechazaba la existencia actos “intrínsecamente malos” (que es el término moral y teológico) y utilizó en cambio ese “inadmisible” que seguimos sin saber qué significa. ¿Es sinónimo de inconveniente, desaconsejable, inmoral…? Simplemente, no lo sabemos. Francisco optó de forma deliberada por una palabra confusa e imprecisa, que insinúa en lugar de decir con claridad y que admite interpretaciones opuestas.

También añadió en el catecismo que la pena de muerte “atenta contra la inviolabilidad y la dignidad de la persona”. El Papa jesuita no era conocido por su coherencia lógica y a menudo decía cosas que contradecían las que afirmaba en otras ocasiones, así que es muy aventurado sacar consecuencias de sus palabras. Sin embargo, si nos tomamos en serio ese “atenta contra la inviolabilidad y la dignidad de la persona”, entonces habría que concluir que la pena de muerte nunca es lícita, porque lo que atenta contra la dignidad de la persona es siempre inmoral y nunca debe hacerse.

Extrañamente, esto equivaldría a la vuelta por la puerta de atrás de los actos intrínsecamente malos que negaba el Papa Francisco en Amoris Laetitia. De alguna forma incomprensible para el común de los mortales, el adulterio no siempre es “inadmisible”, pero la pena de muerte sí que lo es. ¿Se debe esto a que la pena de muerte no está de moda y, en cambio, el adulterio simultáneo o sucesivo se acepta sin problemas hoy? ¿Hay algo de catolicismo en esto o es más bien relativismo triunfante? En fin, como decíamos, sacar conclusiones lógicas de las afirmaciones del Papa Francisco suele ser una labor ingrata y poco fructífera.

En cualquier caso, todo esto suena muy bien a nuestra sociedad relativista, adolescente y buenista. Asimismo, sonará muy bien a los oídos de tantísimos católicos que, como hijos de su tiempo, son también relativistas, inmaduros y buenistas. El problema es que es contrario a la enseñanza constante de la Iglesia y las opiniones de todos los buenistas del mundo no valen nada al lado de lo revelado por el mismo Dios.

Se necesitaría un libro para recoger todas las ocasiones en las que la Iglesia ha enseñado la licitud de la pena de muerte. Papas, concilios, doctores de la Iglesia, Padres de la Iglesia y moralistas han defendido innumerables veces esa licitud y condenado la afirmación contraria. Veamos solo un caso especialmente significativo. El Papa Inocencio III condenó la postura de los herejes valdenses, que consideraban pecado grave la aplicación de la pena de muerte y les presentó esta profesión de fe: “de la potestad secular afirmamos que sin pecado mortal puede ejercer juicio de sangre, con tal que para inferir la venganza no proceda con odio, sino por juicio; no incautamente, sino con consejo”. Por lo tanto, la licitud de la pena de muerte formó parte incluso de un credo, una profesión de fe católica, que la Iglesia hizo recitar a los que quisieran volver de la herejía valdense al catolicismo. Es decir, es parte de nuestra fe.

Somos tan débiles en la fe y la desconocemos tanto, que hoy no nos suena extraño que un Papa decida cambiar la fe, pero es algo que habría horrorizado a cualquier católico anterior al siglo XX. Un Papa simplemente no puede enfrentarse a la doctrina católica. No tiene poder para ello. No lo digo yo, lo dice el Concilio Vaticano I:

“No se prometió el Espíritu Santo a los sucesores de Pedro para que, por sus revelaciones, pudieran revelar nuevas doctrinas, sino para que, con su asistencia, pudieran proteger y exponer fielmente la revelación transmitida por los Apóstoles, es decir, el depósito de la Fe”.

Lo mismo señaló el entonces cardenal Ratzinger: “el Papa no es en ningún caso un monarca absoluto, cuya voluntad tenga valor de ley. Es la voz de la Tradición; y sólo a partir de ella se funda su autoridad”. De hecho, fue el cardenal Ratzinger quien convenció a Juan Pablo II, que era personalmente muy contrario a la pena de muerte, de que era una pena lícita, porque así lo había enseñado la Iglesia siempre. Y Juan Pablo II, al contrario que Francisco, humilló su propio criterio e hizo que el catecismo señalara esa licitud. Quizá la diferencia esté en que entonces el Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe era un gran teólogo como Ratzinger y hoy se encuentra en el cargo el card. Víctor Manuel Fernández, que, al margen de sus otras numerosas cualidades, nunca ha sobresalido ni como teólogo ni por su fidelidad a la Tradición de la Iglesia.

El ilustre cardenal y teólogo norteamericano Avery Dulles ya advirtió hace tiempo que “revertir una doctrina tan bien establecida como la legitimidad de la pena capital plantearía graves problemas relativos a la credibilidad del magisterio”. En efecto, si puede cambiar la doctrina de la pena de muerte, ¿por qué no va a poder cambiar la doctrina sobre el divorcio, los anticonceptivos, la infalibilidad papal o la resurrección. Todo quedaría en el aire, sujeto a continuos cambios.

Además, “si, de hecho, se abandonara la doctrina anterior, también se pondría en duda la nueva doctrina. Esa nueva doctrina tendría que considerarse reversible y, por lo tanto, como una enseñanza que no requeriría un asentimiento firme. La nueva doctrina, basada en una comprensión reciente, estaría compitiendo con una enseñanza magisterial que ha durado dos milenios (o incluso más, si uno tiene en cuenta los testimonios bíblicos). ¿No estarían justificados los católicos que se adhirieran a la doctrina anterior alegando que tiene fundamentos más sólidos que la nueva? Los fieles se enfrentarían al dilema de tener que disentir o bien del magisterio anterior o del actual” (Card. Avery Dulles, Catholic Teaching on the Death Penalty).

En ese dilema estamos precisamente. ¿Nos fiamos del Papa Francisco y el Papa León o de los 265 papas anteriores? ¿Nos fiamos del sentido moral de un mundo moderno apóstata o de la teología y la práctica de dos milenios en la Iglesia? ¿Nos fiamos de lo que nos parece bien a nosotros o de lo que dice la Escritura?

Ya he visto que algunos medios, igual que el propio Papa Francisco en su día, evitan referirse a un cambio de doctrina sobre la pena de muerte y, en su lugar, hablan de un “desarrollo” de la doctrina de la Iglesia al respecto. Es evidente que no es eso lo que ha sucedido, porque no hay desarrollo, crecimiento, evolución o profundización posible cuando antes se decía una cosa y ahora se dice la contraria.

Si mañana veo a mi gato un poco más grande, eso es un desarrollo o un crecimiento. Si mañana veo en su cama a un cocodrilo, eso no es un desarrollo del gato, sino que el cocodrilo se ha comido al gato. Del mismo modo, si la doctrina de la Iglesia ha dicho siempre que la pena de muerte es lícita y ahora se nos quiere decir que es contraria a la dignidad de la persona y por lo tanto siempre ilícita, eso no es un desarrollo sino un abandono de la doctrina de la Iglesia, que ha sido devorada por el buenismo ambiente de nuestra época. No podemos asentir a ese abandono de la fe de la Iglesia.

No es extraño que todo esto suceda, porque estamos en un momento de crisis de la Iglesia, que se refleja en una pésima formación de los clérigos. Nadie da lo que no tiene y, si un sacerdote, un obispo o incluso un papa han recibido una formación en la fe que más bien era deformación, no podrán enseñar bien esa fe por mucha buena intención que tengan.

Es mucho, sin embargo, lo que nos jugamos al hablar de la fe y conviene acertar. A fin de cuentas, si la enseñanza de la Iglesia cambia, ¿por qué tendríamos que aceptarla? ¿Por qué va a ser preferible la de hoy y no la de ayer? Más aún, si lo que ayer era verdad hoy es falso, entonces es que no existe la verdad, Cristo quizás haya resucitado (solo quizás) y nosotros somos los más desgraciados de todos los hombres.

83 comentarios

  
Bruno
27/04/26 11:27 AM
  
Católico.
Pues a tenor de lo que cuenta D. Bruno parece ser que SS. León XIV anda despistado, muy despistado.

Lo que es proclamado como Magisterio no puede desplocamarse. Es precisamente la continuidad en el Magisterio y la Tradición lo que nos hace genuinamente católicos.

Por otro lado existen situaciones y varias donde la pena de muerte queda ampsrada por la defensa propia.
27/04/26 12:23 PM
  
Pablo
Eso es lo que pasa cuando en lugar de LA VERDAD se actúa como UN POLÍTICO.
¿Nos sorprende hoy ver a un político contradecirse? No. Pues eso.
El criterio es soltar eslóganes a diestro y siniestro, pero que cuando se aterrizan en un caso concreto actuaré según me interese.
Lo que siempre se ha dicho con el "no es el qué, es el quién".
La pena es que el papado actúe así. Buscando el aplauso facilón. Igual igual que, como todos sabemos, hizo Cristo. ¿O no?
27/04/26 12:24 PM
  
Bruno
Pablo:

"Eso es lo que pasa cuando en lugar de LA VERDAD se actúa como UN POLÍTICO"

Me temo que, al menos a juzgar por el caso de España, se trata de un defecto más que común entre los prelados actuales.
27/04/26 12:33 PM
  
Bruno
Católico:

"Por otro lado existen situaciones y varias donde la pena de muerte queda ampsrada por la defensa propia"

Es un error encuadrar la cuestión de la pena de muerte en la defensa propia, que es a lo sumo un efecto secundario de la pena, como se indicó en este artículo y sus comentarios: Observaciones al artículo de D. Francisco José Delgado sobre la pena de muerte
27/04/26 12:35 PM
  
Sancho
Dice, textualmente, el mensaje del Sumo Pontífice:

"Además, se pueden desarrollar, y de hecho se han desarrollado, sistemas de detención eficaces que protegen a los ciudadanos sin privar por completo a los culpables de la posibilidad de redención (cf. Catecismo de la Iglesia Católica, 2267). Por eso, el Papa Francisco y mis predecesores recientes insistieron repetidamente en que el bien común puede salvaguardarse y la justicia cumplirse sin recurrir a la pena capital. En consecuencia, la Iglesia enseña que «la pena de muerte es inadmisible porque atenta contra la inviolabilidad y la dignidad de la persona» (ibíd.)".

De lo cual se puede deducir que donde no se han desarrollado sistemas de detención eficaces que protegen a los ciudadanos, bien por falta de medios, como ocurre en muchos países, o por otras causas, como puede ser el riesgo razonable de exponerse a chantajes por parte de grupos criminales, la pena de muerte sigue siendo admisible.

Por cierto, cuenta el Vaticano con esos sistemas de detención eficaces...?
27/04/26 12:40 PM
  
AJ
Bruno:

Es que no nos podemos esperar otra cosa de León. Yo tengo esperanzas con el porque creo que puede dar un poco de cordura tras el pontificado de Francisco. Pero eso no quiere decir que sea un campeón de la ortodoxia.

27/04/26 1:00 PM
  
AJ
Por cierto, Bruno. Tengo bastantes debates con ateos en redes sobre la verdad del cristianismo. Ellos suelen atacar mucho la historicidad de los evangelios en varios puntos:

1. No son de testigos directos
2. Existen múltiples variantes como el final de Marcos o el episodio de la adultera en Juan.
3. No están firmados.
4. Están separados en décadas de los hechos.
5. Aparecen hechos que no concuerdan con la historia como el censo de Augusto o la revuelta de Teudas que narran los hechos por boca de Gamaliel

Ante todo eso dicen que la historia no puede afirmar un milagro así que como no se sabe pues prefieren quedarse con una explicación naturalista al motivo de la resurrección.

Creo que lo sé defender bastante bien pero, ¿Que responderías a esto?
27/04/26 1:04 PM
  
Pepa
Sigamos bailando en el Titanic, total no pasa nada; el que dirigía la orquesta se murió, pero ya llegó su reemplazante y rescató la misma partitura.
27/04/26 1:13 PM
  
anawim
¿Entonces nos podemos saltar el 5º Mandamiento de la Ley de Dios siempre que no haya odio? Habría que aplicarle la siguiente premisa, si el acto es intrínsecamente bueno o es intrínsecamente malo. Entonces la eutanasia en una persona diagnosticada de cáncer y con un pronóstico de vida de 6 meses a 1 año, ¿es un acto intrínsecamente bueno o intrínsicamente malo? ¿y si es un suicidio altruista es un acto intrínsecamente bueno o intrínsecamente malo? En ambos casos no hay odio.


27/04/26 1:32 PM
  
Bruno
Anawim:

"¿Entonces nos podemos saltar el 5º Mandamiento de la Ley de Dios siempre que no haya odio?"

No sé de dónde saca usted eso. Lo que prohíbe el quinto mandamiento y lo que es intrínsecamente malo es matar al inocente.
27/04/26 1:46 PM
  
Bruno
AJ:

"Yo tengo esperanzas con el porque creo que puede dar un poco de cordura tras el pontificado de Francisco. Pero eso no quiere decir que sea un campeón de la ortodoxia"

Bueno, es fundamental para un Papa que conozca bien (y, por supuesto, comparta) la fe católica. Si no conoce bien la fe, no puede confirmar en ella a los demás. La cordura, la solemnidad, las buenas formas, etc. son estupendas, pero sirven de muy poco sin lo anterior. E incluso pueden resultar perjudiciales, por el riesgo de envolver de bien enseñanzas que no sean buenas.
27/04/26 1:54 PM
  
Bruno
Sancho:

"De lo cual se puede deducir que donde no se han desarrollado sistemas de detención eficaces que protegen a los ciudadanos, bien por falta de medios, como ocurre en muchos países, o por otras causas, como puede ser el riesgo razonable de exponerse a chantajes por parte de grupos criminales, la pena de muerte sigue siendo admisible"

Como decía antes, si realmente la pena de muerte "atenta contra la inviolabilidad y la dignidad de la persona", entonces da igual que haya alternativas o no, porque lo que atenta contra la dignidad inviolable de la persona no se puede hacer nunca, siempre es inmoral.
27/04/26 1:56 PM
  
Juan Mariner
Si el "eutanasiado" por el Estado no sufre nada de nada de nada en su muerte asistida, hay que plantearse que el condenado a muerte por el Estado tampoco ya debe sufrir. Estoy, sin embargo, contra la pena de muerte. El caso del pistolero de Tarragona fue una pena de muerte encubierta.
27/04/26 2:01 PM
  
José Herrera
Es verdad que Francisco era calculadamente ambiguo. Decía que había que hablar oscuro y pensar claro. En este caso, entiendo que es como dices. El papa Bergoglio creía que la situación de los divorciados vueltos a casar no era por necesidad intrínsecamente mala, pero la pena de muerte la consideraba ilícita en todo caso por ser contraria a la dignidad humana.
27/04/26 2:09 PM
  
caminante
AJ si se me permite contestarte,

AJ, cuando te discuta un ateo y se ponga en plan “eso de los evangelios es un cuento”, donde más se quedan descolocados no es citando a curas ni a teólogos… es sacando artillería de fuera, gente que no tenía ningún interés en defender el cristianismo.

Mira, yo ahí siempre tiro de Tácito, que era un historiador romano del siglo I–II, bastante poco sospechoso de simpatizar con los cristianos, y el tío va y confirma que Cristo fue ejecutado bajo Poncio Pilato en tiempos de Tiberio; luego sacas a Plinio el Joven, gobernador romano también del siglo I–II, que escribe al emperador contando que los cristianos cantaban a Cristo como a un dios, o sea, que ya lo estaban adorando desde el principio; después metes a Flavio Josefo, judío del siglo I, que menciona a Jesús llamado Cristo y habla de su ejecución; si quieres rematar, añades a Suetonio, otro romano del siglo I–II, que habla de disturbios entre judíos por culpa de un tal “Chrestus”, que huele bastante a Cristo; y ya para darle un toque gracioso, sacas a Luciano de Samósata, siglo II, que se burla de los cristianos por adorar a un tipo crucificado… y claro, sin quererlo te está confirmando la base de la historia.

Y ahí es donde yo me quedo mirándolo con media sonrisa, porque ya no estamos hablando de fe, ni de Biblia, ni de catecismo… estamos hablando de lo que decían romanos, judíos y hasta un tipo que se reía de ellos.

Y entonces, cuando el otro ya empieza a removerse en la silla, le suelto la puntilla con retranca: “vamos a ver, tú tienes fe suficiente para creer que todos venimos de una partícula diminuta donde estaba concentrado todo el universo, que pegó un estallido y de ahí salimos tú, yo y el bar de la esquina… ¿y te cuesta aceptar que los evangelios tengan base histórica cuando hasta tus propios historiadores ‘no creyentes’ los respaldan un poquito?”.
27/04/26 2:32 PM
  
Bruno
José Herrera:

"En este caso, entiendo que es como dices. El papa Bergoglio creía que la situación de los divorciados vueltos a casar no era por necesidad intrínsecamente mala, pero la pena de muerte la consideraba ilícita en todo caso por ser contraria a la dignidad humana"

El problemilla con eso es que es exactamente lo contrario de lo que enseña la Iglesia. Cosa que ningún papa tiene derecho a enseñar.

Por no hablar del segundo problemilla de la hipocresía, porque en Amoris Laetitia se asegura que no existen los actos intrínsecamente malos (también contra la enseñanza de la Iglesia, por cierto), pero de pronto en la pena de muerte sí. Eso es jugar con dos barajas de la forma más vergonzosa posible, para ocultar que lo que verdaderamente importa es lo que le parece bien al mundo actual, no la moral.
27/04/26 3:02 PM
  
Bruno
Juan Mariner:

"Estoy, sin embargo, contra la pena de muerte"

Ya, pero comprenderá que eso no le importa a nadie. Lo que importa es si Dios está o no en contra.
27/04/26 3:04 PM
  
Feri del Carpio Marek
Una dificultad similar plantean algunas afirmaciones de la libertad religiosa de Dignitatis Humanae, si bien es un tema más prudencial, que tiene que ver con las atribuciones del gobierno civil en materia religiosa. Curiosamente ambos problemas están relacionados con que se basan en una dignidad humana que no siquiera sé cómo la definen. ¿Cómo define el magisterio la dignidad humana? ¿Cómo define los derechos humanos? Me parece que tener esas definiciones con claridad es fundamental para poder avanzar en cualquier desarrollo teológico que se relacione con esas nociones.
27/04/26 3:07 PM
  
Víctor
La Iglesia, con la nueva valoración de la pena de muerte, ha revisado e incluso corregido algunos planteamientos históricos sobre esa práctica, pero en esta aparente discontinuidad mantiene y profundiza su íntima naturaleza y su verdadera identidad. La Iglesia, tanto antes como después de ese cambio es la misma Iglesia una, santa, católica y apostólica en camino a través de los tiempos; prosigue "su peregrinación entre las persecuciones del mundo y los consuelos de Dios", anunciando la muerte del Señor hasta que vuelva (cf. Lumen gentium, 8).
27/04/26 3:13 PM
  
Bruno
Víctor:

¡Qué barbaridades dice usted! Además porque sí, simplemente porque usted lo dice.

Según eso, la Iglesia puede enseñar budismo en lugar de cristianismo y da igual la "aparente discontinuidad", porque la Iglesia prosigue su peregrinación entre las persecuciones del mundo y los consuelos de Dios.

¿No se da cuenta de que lo que dice es un despropósito?

27/04/26 3:19 PM
  
Feri del Carpio Marek
El mensaje de León XIV es realmente confuso. Por una parte parece inferirse del contexto, que no está atribuyen do una maldad intrínseca a la pena de muerte, pues hace referencia a la seguridad y eficacia de los sistemas actuales de detención penitenciaria. Sin embargo, concluye citando la modificación del Catecismo por Francisco, donde se afirma que «la pena de muerte es inadmisible porque atenta contra la inviolabilidad y la dignidad de la persona»... Entonces ¿en qué quedamos? ¿La pena de muerte es inadmisible por la actual eficacia de los sistemas de detención, o porque atenta la (supuesta) inviolabilidad y dignidad de la persona?

Hay otra frase inaceptable de León XIV:

"La Iglesia Católica ha enseñado de manera constante que toda vida humana, desde la concepción hasta la muerte natural, es sagrada y merece ser protegida."

Obviamente eso es falso. La Iglesia ha enseñado eso con respecto de la vida humana INOCENTE. Y así lo explícita la propia Biblia cuando, después del lacónico "no matarás" de Ex. 20,13, aclara más adelante "no causes la muerte del inocente" en Ex. 23,7.
27/04/26 3:34 PM
  
Bruno
Feri del Carpio:

"se basan en una dignidad humana que no siquiera sé cómo la definen"

Como mínimo, hay que distinguir entre dignidad ontológica y dignidad moral. La primera no se pierde, la segunda sí. Precisamente porque el criminal ya no es inocente.
27/04/26 3:58 PM
  
Federico Ma.
Excelente, Bruno. Muchas gracias.

Este tema parece guardar relación estrecha con otra cuestión (hoy también a lo menos cuestionada por el buenismo tristemente reinante): si Dios castiga o no (y claro que sí lo hace). Porque la pena de muerte ha de ser ejecutada por la autoridad legítima de la sociedad política, cuya autoridad viene de Dios, que es dueño y señor de las vidas. De allí que incluso sea lícito matar en algún caso al inocente, dice santo Tomás: cuando se hace por mandato de Dios (S. Th., II-II, q. 64, a. 6, ad 1). En ese sentido, lo intrínsecamente malo parece que sería el dar muerte al inocente por parte de una potestad meramente creada, que no actuara como ejecutora del expreso mandato divino. En cuanto a otro punto, "que toda vida humana es sagrada y ha de ser protegida", eso podría quizá entenderse en la línea de lo que dice santo Tomás en el cuerpo de ese mismo artículo: "Considerando al hombre en sí mismo, no es lícito quitar la vida a nadie, puesto que en todo hombre, aun pecador, debemos amar la naturaleza, que Dios ha hecho y que por la muerte se destruye".
27/04/26 4:19 PM
  
ROBERTO IBARRA VIDELA
Bruno, Gracias. Por mi lado, aparte de rezar por el papa, para que se mantenga fiel a la fe Católica, en todo aquello que esté fuera de ella, simplemente ignorarlo, sin grave dolor , que es el problema, estar en la Iglesia, y no poder tener plena comunión en la fe con el sucesor de Pedro. pero confianza , Dios quiera que algún día asuma Pio XIII, ya León XIV no fue...La Paz.
27/04/26 4:22 PM
  
Bruno
Federico:

"En ese sentido, lo intrínsecamente malo parece que sería el dar muerte al inocente por parte de una potestad meramente creada, que no actuara como ejecutora del expreso mandato divino"

Buena precisión. Sí, obviamente se suele hablar del caso normal, que es el ser humano que decide dar muerte a otro ser humano. Pero esto no vale en el caso de Dios, que es el dueño de nuestras vidas.

"eso podría quizá entenderse en la línea de lo que dice santo Tomás en el cuerpo de ese mismo artículo"

El problema no es que el Papa hable de la dignidad ontológica, que ciertamente no se pierde nunca, sino que olvida la dignidad moral, que sí que puede perderse por las acciones del hombre, lo que justifica la posibilidad de la pena de muerte.

De esta última habla el Aquinate en el artículo 2: "El hombre, al pecar, se separa del orden de la razón, y por ello decae en su dignidad, es decir, en cuanto que el hombre es naturalmente libre y existente por sí mismo; y húndese, en cierto modo, en la esclavitud de las bestias [...] Por consiguiente, aunque matar al hombre que conserva su dignidad sea en sí malo, sin embargo, matar al hombre pecador puede ser bueno".

En cualquier caso, todo eso solo son formas de explicar la doctrina constante de la Iglesia, que es lo que importa y que establece que la pena de muerte es lícita.
27/04/26 4:32 PM
  
Rafaelus
Sancho escribió:

"De lo cual se puede deducir que donde no se han desarrollado sistemas de detención eficaces que protegen a los ciudadanos ... la pena de muerte sigue siendo admisible."
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En ese tipo de ambientes con deficiencias policial, judicial y penitenciaria, por esas mismas debilidades la cárcel puede ser peor que la muerte ... para personas presas injustamente, mientras los líderes de grupos criminales disfrutan comodidades y evaden condenas a pena de muerte que merecerían si estuviera en legislación local, por lo que si mueren matados, es por paramilitares o por grupos delictivos rivales. En esas sociedades, entonces, la pena de muerte podría tampoco ser justa.
27/04/26 5:36 PM
  
Bruno
Roberto Ibarra Videla:

"y no poder tener plena comunión en la fe con el sucesor de Pedro"

Yo, por mi parte, estoy convencido de que estos errores que se deslizan a veces en sus discursos son por ignorancia causada por una mala formación, tan frecuente entre los religiosos. Por lo tanto, se trata de meras heterodoxias materiales y no formales, de modo que no alteran la comunión en la fe. En ese sentido, yo considero que sí estoy en plena comunión en la fe con el sucesor de Pedro.

Salvando las distancias, es como si la viejecita del banco de al lado confunde la Inmaculada Concepción con la concepción virginal de Cristo. Eso no la hace menos católica, porque es un error material y no formal, causado por la ignorancia y que no hace que dejemos ella y yo de estar en comunión en la fe.

Ojará no existieran esos errores materiales en tantos clérigos y prelados, pero son tiempos recios. Y, como dices, hay que rezar mucho por el Papa, los obispos y los sacerdotes.
27/04/26 5:37 PM
  
Juan Mariner
¿Quién aplicará la pena de muerte, el mismo Estado que la aplica a los nasciturus, a los enfermos terminales o incurables que piden la eutanasia, a los ancianos en residencias durante el COVID, a los desasistidos de las riadas e incendios forestales, a los de las listas de espera en tratamientos contra el cáncer y las enfermedades mentales...?
27/04/26 6:03 PM
  
ROBERTO IBARRA VIDELA
Gracias Bruno, Tienes razón.
Mi confusión son las secuelas del pontificado anterior que me dejó temblando. Yo crecí bajo, San Pablo VI, San Juan Pablo II y Benedicto XVI la mayor parte de mi vida y escuchando hablar a mi madre de Pio XII.

A REZAR!!!!
27/04/26 6:08 PM
  
Juan Mariner
Bruno, el Hijo de Dios sufrió pena de muerte injustamente, se vulneró el principio penal "non bis in idem", ya había recibido pena de latigazos por Los mismos hechos antes.

No hace mucho, los grupos terroristas de cariz marxista-leninista aplicaban la pena de muerte a sus contrarios, sus estructuras determinaban, tras un juicio sumarisimo, quien debía morir, al igual que las cloacas del Estado liberal hacían lo propio. La mafia criminal es partidaria de la pena de muerte y los servicios secretos de los Estados, también.
27/04/26 6:14 PM
  
Mariana

No es que esté despistado el Vaticano, es que tiene un propósito fijo enquistado en su pensamiento marxista jesuita.
No le entiende a que la pena de muerte está justificada cuando está en peligro la salvacion de las almas.
La salvación de las almas no le interesa. Lo que le interesa es formar la nueva iglesia muy a su gusto antes de que se le acabe el tiempo. Va con los anglicanos, con los musulmanes para formar la nueva iglesia. Está construyendo su nueva iglesia donde no cabe Cristo.
27/04/26 6:42 PM
  
Bruno
Juan Mariner:

"Quién aplicará ... el Hijo de Dios sufrió pena de muerte injustamente ... No hace mucho, los grupos terroristas ..."

Todo eso es irrelevante para lo que se discute, que es si la pena de muerte puede ser lícita en algunas ocasiones o no.
27/04/26 7:02 PM
  
Bruno
Roberto Ibarra Videla:

"A REZAR"

Pues sí, es lo que nos toca. Dios lleva el timón y sabe lo que hace.
27/04/26 7:18 PM
  
anawim
Bueno al final terminamos hablando como siempre del ciclo reproductivo de las algas del Pacífico.
27/04/26 7:22 PM
  
Jorge Alberto
«¿Nos fiamos del Papa Francisco y el Papa León o de los 265 papas anteriores?». Esta pregunta puede llevar a un dilema más amplio. Volviendo al tema de los "magisterios no magisteriales", ¿acaso no es a partir de Francisco que, en especial sobre los documentos públicos papales (encíclicas, exhortaciones, entre otros), "hay magisterios no magisteriales" que contradicen, aunque sutilmente, la enseñanza del Evangelio?

Si es así, ¿cómo se concilia eso con la promesa de Cristo de que la fe de Pedro, asistido especialmente por el Espíritu Santo, no desfallecerá?

Ha habido, prácticamente, 265 papas que han conservado con integridad la doctrina, que no han osado cuestionarla, que al menos no han impuesto alguna enseñanza extraña. Hasta que llegó Francisco. ¿No? Pienso que el problema va más allá de la deficiente formación en ciertos seminarios: incluso ya la había desde el pontificado de Pío X, denunciante de la herejía del modernismo.
27/04/26 7:39 PM
  
luis
A este ritmo llegaremos al magisterio tipo dory, ese pez de la película de Disney con una memoria de 5 minutos. Para una tesis de Higinio.
27/04/26 7:41 PM
  
luis
¨afirmamos que la dignidad de la persona no se pierde aún luego de varios serios crímenes que cometa¨

En el fondo e indirectamente, llega a una negación del Infierno.
27/04/26 7:52 PM
  
anawim
Yo entiendo que una cosa es la dignidad de la persona creada a imagen y semejanza de Dios, de aquí le viene la dignidad que tiene todo ser humano, y otra es el pecado personal de cada individuo que le puede llevar al infierno.
::::::::::::

Después de todo este tema de la pena de muerte con toda la información del Magisterio que nos ha pasado Bruno, reconozco que me cuesta admitir la pena de muerte, pero si el Magisterio nos dice que el 5º Mandamiento del decálogo tiene excepciones como el bien social y la defensa propia, someto mi inteligencia al Magisterio de los últimos cuatrocientos años.
27/04/26 8:31 PM
  
anawim
"....La salvación de las almas no le interesa. Lo que le interesa es formar la nueva iglesia muy a su gusto antes de que se le acabe el tiempo. Va con los anglicanos, con los musulmanes para formar la nueva iglesia. Está construyendo su nueva iglesia donde no cabe Cristo". (Mariana)
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Esto que ha hecho usted no es una opinión es un juicio. Tenga cuidado y no juzgue. Decir que va con los musulmanes para formar una nueva Iglesia, en cuando menos, no tener ni idea de lo que está escribiendo. Yo tampoco tengo ni idea de qué está escribiendo, por cierto no sé si se refiere a Francisco, al Papa León, o al ciclo reproductivo del escarabajo rinoceronte.
27/04/26 8:51 PM
  
Bruno
Luis:

"En el fondo e indirectamente, llega a una negación del Infierno"

Si todo se reduce a la dignidad ontológica, que no se pierde nunca, no hay razón alguna para que nadie acabe en el infierno. Es el buenismo apocatástico introducido indirectamente. O el "nadie puede ser condenado para siempre".
27/04/26 8:57 PM
  
Bruno
Anawim:

"Yo entiendo que una cosa es la dignidad de la persona creada a imagen y semejanza de Dios, de aquí le viene la dignidad que tiene todo ser humano, y otra es el pecado personal de cada individuo que le puede llevar al infierno"

Hay dos dignidades, la ontológica, que no se puede perder, y la dignidad moral, que se pierde cuando pecamos gravemente y por eso, si no recibimos el perdón, acabamos en el infierno.

"someto mi inteligencia al Magisterio de los últimos cuatrocientos años"

Es el magisterio de los últimos dos milenios. Y la Escritura.
27/04/26 8:59 PM
  
Católico.
Con todo respeto:

Si la pena de muerte no se basa en el principio de legítima defensa, entendido en sentido amplio, no estricto; Nada nos diferencia de los malhechores condenados a muerte, de hecho puede ser moralmente peor que los crímenes condenatorios; pues la pena se aplica a sangre fría.

Naturalmente esta es mi opinión personal.
27/04/26 9:36 PM
  
Jose
Bruno, indicas que en este caso no hay opción a que pueda haber un desarrollo de la doctrina, en mi opinión sí la hay. Antes, matar al asesino era una NECESIDAD, hoy ya no lo es.

Para entender por qué la Iglesia aceptaba antes la pena de muerte, hay que mirar cómo funcionaba el mundo antes del siglo XIX. La falta de un sistema estatal moderno hacía que la ejecución no se viera como una opción cruel, sino como la única herramienta de seguridad.

Por un lado la inexistencia de prisiones de "máxima seguridad": Hasta hace relativamente poco, las cárceles no eran lugares para cumplir una condena larga (cadena perpetua), sino lugares de paso mientras se esperaba el juicio o la ejecución.

1) Por un lado había fugas constantes: Las prisiones eran castillos, torres o sótanos de los que era fácil escapar mediante sobornos, revueltas o ataques externos.
Además, si un asesino peligroso escapaba, volvía a matar. En una sociedad sin bases de datos ni fotografía, era casi imposible volver a capturarlo. La muerte era la única forma de garantizar al 100% que esa persona no volvería a dañar a la comunidad.

2)También había una ausencia de un cuerpo policial profesional. Hoy damos por hecho que hay policías patrullando, pero esto es una invención moderna (del siglo XIX en adelante).

3) En la Edad Media o el Renacimiento, el orden fuera de las murallas de las ciudades era mínimo. Si una banda de salteadores aterrorizaba una zona, el soberano enviaba al ejército para capturarlos.

Se debía realizar una justicia ejemplarizante: Como no se podía vigilar todo el territorio todo el tiempo, se usaba el "castigo ejemplar". Ejecutar públicamente al criminal servía para avisar a otros potenciales delincuentes de lo que les pasaría, ya que no se les podía vigilar preventivamente.

4 )Era además una carga económica para la sociedad:
Mantener a una persona encerrada de por vida es un gasto enorme en comida, guardias e infraestructura.. En épocas de hambre, guerras o plagas, las sociedades no tenían recursos sobrantes. Se consideraba injusto que el pueblo (que apenas tenía para comer) tuviera que pagar con sus impuestos la manutención de por vida de alguien que había roto el pacto social matando a otros.
La solución radical: La ejecución era barata, rápida y definitiva.

El cambio de visión (La clave de hoy):
El Papa Juan Pablo II fue el primero en decir claramente que, como hoy ya tenemos sistemas policiales eficaces y prisiones seguras, la necesidad de matar al criminal ha desaparecido.

Al desaparecer la "necesidad técnica" de la pena de muerte para proteger a los inocentes, la Iglesia concluyó que ya no hay excusa moral para aplicarla.

Por eso, lo que antes era una "triste necesidad" hoy se considera una "ofensa a la dignidad".
27/04/26 10:33 PM
  
AJ
José:

La doctrina sobre la pena de muerte no se basa en la calidad del sistema penal.

Jorge Alberto:

Has tocado un punto muy problemático. Ahora mismo, nadie sabe que es magisterio y que no. Hay tal saturación de documentos, muchas veces contradictorios que ya uno se hace un lío.
27/04/26 11:27 PM
  
AJ
A mí me hace gracia como hay gente que está en contra de la pena de muerte por los motivos que expone José. Aunque la calidad del sistema penitenciario fuese el motivo, ¿En serio ustedes consideran que todos los países son como occidente?

E¿ntonces en el Congo o Haiti sería aceptable pero en EEUU o España no? Vamos, no fastidien
27/04/26 11:29 PM
  
Feri del Carpio Marek
En un post qué menciona Bruno, hice un comentario sobre cuándo sería válido aplicar la pena de muerte, basado en santo Tomás. Sigo pensando lo mismo, así que lo copio aquí:

"Como enseña el Catecismo, la pena aplicada por la legítima autoridad pública (en particular la pena de muerte), no tiene únicamente la finalidad de restaurar el desorden moral, sino también la de contener la difusión de comportamientos lesivos del bien común.

Aplicando el principio citado a la pena de muerte, y teniendo en cuenta lo enseñado por Santo Tomás sobre este caso particular de pena, hay que distinguir que, si bien dicha pena acabará teniendo finalidad restauradora del desorden moral causado (lo que es un elemento constitutivo de toda pena), no es éste el motivo que determina que la pena aplicada sea la de la muerte del agresor, sino la otra finalidad, que es la de preservar el bien común.

Dicho de manera breve, lo que lo hace merecedor de muerte al reo, no es la gravedad del delito que cometió, sino la gravedad de amenaza al bien común que representa la preservación de su vida. Lo que no quita que, al aplicarle la pena de muerte, también se esté satisfaciendo al desorden moral por los delitos ya cometidos.

Hay que notar que, para mantener la coherencia con lo que la Iglesia siempre ha enseñado, en particular Santo Tomás, la amenaza al bien común no se refiere únicamente a la seguridad física de las personas, sino también a su seguridad espiritual. Y este es un aspecto que debe ser mejorado en el Catecismo.

El castigo es por el delito, pero la elección de la pena justa, debe tener en cuenta las otras finalidades del castigo, notablemente la seguridad física y espiritual de los inocentes. La restitución del desorden moral es un elemento constitutivo de toda pena, pero no el único. Para aplicar la pena más justa, o sea que maximiza el bien común, se deben tomar en cuenta todos los elementos constitutivos de la pena, en particular el de buscar el bien común, fin principal de toda autoridad, no sólo el retributivo, que está subordinado al bien común.
27/04/26 11:44 PM
  
José Martín
Si la Iglesia ha enseñado durante dos mil años la licitud de la pena de muerte, es que se ha mostrado equivocada sobre este asunto durante todo el tiempo, hasta Francisco. Con solo leer I Cor, 3 ó 6, vemos que el cuerpo del hombre es templo de Dios, Acabar con una persona es un sacrilegio. Así de rotundo se muestra San Pablo -que por algo es llamado apóstol de los gentiles al predicar a todos los hombres-:
«¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros? Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él; porque el templo de Dios es santo: y ese templo sois vosotros.»
Nos hemos acostumbrado a explicaciones o aplicaciones doctrinales que descafeínan el mensaje evangélico hasta hacerle perder buena parte de su radicalidad. Y así se termina justificando un sacrilegio.
27/04/26 11:59 PM
  
Ricardo
No puede haber existir misericordia infinita...no estamos confirmados en Gracia. Los asesinos seriales existen...todos los que defienden a Bergoglio y Prevost vamos a ver si opinan igual cuando uno de estos seres les maten un ser querido...😔
28/04/26 12:06 AM
  
Feri del Carpio Marek
José Martín,

Mirá vos, que si no nos mostrabas ese pasaje de I Cor, ni nos enterábamos de su existencia, como tampoco se enteraron todos los Papas y Santos doctores anteriores, todos, todos se descuidaron y no miraron ese pasaje hasta que apareciste vos con tu gran contribución. Qué descafeinados que anduvimos errando durante casi dos mil años. Gracias por tu gran hallazgo bíblico, totalmente revolucionario y con mucha cafeína.
28/04/26 12:14 AM
  
AJ
José Martín:

O la Iglesia dice la verdad y Francisco se equivoca. Hay que leer la Escritura completa a la luz de la Tradición y la enseñanza constante. Porque en la carta a los romanos, Pablo dice lo siguiente:

"Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo."

28/04/26 1:16 AM
  
Vladimir
La pena de muerte es lícita si no hay otro modo de reducir a la impotencia a los delincuentes, pero dados los medios con que cuentan, para ello, los Estados modernos, se vuelve inadmisible ese recurso tan extremo, por cuanto la vida humana siempre es sagrada e inviolable.
Así pues, la modificación al Catecismo se da a partir de la constatación de que YA NO EXISTEN condiciones, que impidan desechar la pena de muerte como solución y, en tal situación, se torna moralmente obligatorio descartar esa posibilidad.
28/04/26 2:19 AM
  
Héctor R
Creo que sí este cambio de hubiese dado en un contexto de un papá ortodoxo otro gallo cantaría ya que simplemente era de explicar que como no es necesaria la pena de muerte (al menos en lugares donde existe un sistema penal más o menos eficiente) ya no sería para un católico obligatorio abogar por la pena de muerte a menos que con el tiempo las circunstancias hicieran obligatorio su aplicación y aquí está el problema creo yo que esto supone que jamás la iglesia volvería aplicarla, cosa que me parece imprudente, yo personalmente estoy en contra salvó claro que si cambiarán las circunstancias y por el bien común fuera necesario restaurarla, no sé si me doy a entender
28/04/26 4:42 AM
  
Rafaelus
"¿En serio ustedes consideran que todos los países son como occidente?

¿Entonces en el Congo o Haiti sería aceptable pero en EEUU o España no? " (AJ acerca de la pena de muerte)

En España y USA podría ser aceptable porque sus estados tienen recursos para correctas investigación policial y aplicación de pena , pero en Haití o Congo no porque sus estados son débiles y corruptos con deficiente investigación y funcionarios que a menudo son sobornados, chantajeados o asesinados. En esos países el criminal manda.
28/04/26 4:57 AM
  
Victor
Bruno, usted sabe que era necesario que la Iglesia aceptara las verdaderas conquistas de la Ilustración, algo que hizo en el concilio vaticano II. No tiene nada de particular que se acepte y se mantenga un postura claramente contraria a la pena de muerte. Y yo no he visto a ni un solo obispo oponiéndose a lo que dijo el Papa anterior y el actual en esta materia.
28/04/26 8:35 AM
  
Centurión Cornelio
Pero Bruno, todo el debate gira en torno a una premisa falsa: que las penas son para proteger a la sociedad del criminal. Pero las penas tienen funciones más importantes, la retribución o castigo, y la disuasión. A mi el único argumento que me hace reflexionar es el de Juan Mariner, que estados perversos e inmorales como son todos los estados democráticos actuales tengan legitimidad para aplicar la pena “máxima”.
28/04/26 9:10 AM
  
Bruno
Víctor:

Me temo que no responde usted a nada de lo que le he dicho. Se limita a hacer pronunciamientos apodícticos. Eso no es razonar sino monologar.

Nada tiene que ver con todo esto la Ilustración, en la que la pena de muerte se usaba a todas horas, ni el Vaticano II, que no habla de la pena de muerte.

Claro que una postura contraria a licitud de la pena de muerte tiene algo de "particular", porque la Escritura y la Tradición de la Iglesia enseñan lo contrario. ¿Se puede decir más claro? Lo contrario. Y la Iglesia solo puede predicar lo que ha recibido de la Tradición y la Escritura, que son las fuentes de la Revelación. No hace falta saber mucho para entenderlo.

Nada tiene de extraño que la mayoría de los obispos no digan nada abiertamente, porque vivimos en una época de obispos blanditos y para defender la doctrina tradicional sobre la pena de muerte tendría que a) ser políticamente incorrectos y b) enfrentarse a su jefe, que son precisamente las dos cosas que les horrorizan. Por supuesto, evitando el enfrentamiento abierto, muchos de ellos reconocen la licitud de la pena de muerte y así lo enseñan.
28/04/26 9:11 AM
  
AJ
Rafaelus y Centurión Cornelio:

Pero eso no es un problema de la pena de muerte en si. Es un problema de si el que la ordena es inmoral o no. Lo mismo pasa con la medicina. En si no es mala porque haya malos médicos.

Víctor:

Hombre, que diga eso cuando se pasaba a la gente por la guillotina a todas horas pues tiene su miga
28/04/26 10:29 AM
  
Centurión Cornelio
Creo que no sólo es un problema de si "el que ordena" es inmoral o no, sino que va más allá. Es un legislador ilegítimo que pretende que la "voluntad de la mayoría" puede determinar qué conductas son criminales y cuáles no; de ahí mis reparos, aunque estoy a favor de la pena de muerte cuando se da cualquiera de los tipos de gobierno justo que indica Aristóteles.
28/04/26 11:21 AM
  
Juan G. C.
Estimado Sr. D. Bruno Moreno:

Disculpe que le contacte por aquí, pero le he escrito varios correos y me parece que no los ha visto. Disculpe las molestias y reciba un cordial saludo.
28/04/26 12:20 PM
  
Bruno
Centurión Cornelio:

"Es un legislador ilegítimo"

Es que no estamos hablando de ese tema. En principio, si el legislador fuera ilegítimo, cualquier pena que impusiera lo sería. Eso no afecta a la cuestión de si la pena de muerte es lícita en sí misma.

Si nuestros legisladores son ilegítimos es un tema distinto, aunque muy interesante. A pesar de los pesares, yo diría que, en general, no lo son. La inercia jurídica, moral y práctica en favor del reconocimiento de la legitimidad del legislador de facto es muy grande. La misma Escritura considera legítimo el poder romano, que a menudo hacía barbaridades terroríficas, especialmente contra los cristianos. La vida humana necesita orden para la subsistencia más básica y casi cualquier cosa es preferible al desorden.

Otra cosa es que, si hubiera real posibilidad de éxito (no parece que la haya), probablemente estaría legitimada moralmente una rebelión armada. Yo diría que basta el aborto masivo actual para que sea así.
28/04/26 12:33 PM
  
Centurión Cornelio
Tienes razón Bruno, pero es un tema interesante y complejo...la autoridad romana perseguía a los cristianos por delitos de lesa majestad (impiedad o ateísmo y no sacrificar ante la estatua del emperador, lo que atraería todo tipo de desgracias al Imperio y a la familia imperial), pero en general entendían por "crimen" lo que se entiende en derecho natural (con excepciones, claro, aunque muchas barbaridades se fueron puliendo con el tiempo). De todas formas lo principal que quería señalar eta otra cosa, que "las penas tienen funciones más importantes, la retribución o castigo, y la disuasión" y esto lo pasa por alto el Papa con lo cual establece un debate falso.
28/04/26 12:57 PM
  
Franco
Sobre la pena de muerte injustamente aplicada, Ventura de Raulica observa que:

"Es digno de observar que Dios salvaba cuasi siempre por medio de prodigios á sus confesores, cuando intentaban hacerlos morir por las fieras, por el fuego ó por el naufragio, mientras que consentia que muriesen
por la espada. «Esto consiste , dicen los padres y los intérpretes, en que las otras penas eran unas penas arbitrarias, eran ciertos refinamientos de crueldad, y no eran penas legales; mientras que, segun S. Pablo, la espada es el signo de la justicia, del poder politico: Non sine causa gladium portat.» ( Rom. , x. ) Por consiguiente, al consentir que los mártires muriesen por la espada, quiso indicar el respeto que se debe al poder público en las acciones que son de su incumbencia, aun en el caso en que abuse accidentalmente de su autoridad."
28/04/26 2:20 PM
  
Raúl de Argentina
Me indigna particularmente que la modificación del Catecismo haya sido hecha por mi compatriota Francisco. Porque él, como todo argentino sensato, debería reconocer que la pena de muerte aplicada públicamente por la autoridad competente era la manera MORAL de derrotar al terrorismo subversivo que asoló al país en los 70.
La "cadena perpetua" era absolutamente inviable (por el estado del país, las vergonzosas amnistías políticas anteriores, la cantidad de terroristas involucrados, etc).
Descartada la pena de muerte "por derecha" y siendo inviable apresar de manera permanente, se optó por una "pena de muerte clandestina" que originó el tema de los "desaparecidos".
Aún 50 años después, este tema sigue dividiendo a los argentinos.
Decir "no es aconsejable" cuando se puede apresar seguramente, el número de involucrados es mínimo, etc, es una cosa.
Jugar ambiguamente con que sea SIEMPRE INMORAL es, irónicamente, "inadmisible".
28/04/26 2:38 PM
  
Rafaelus
Señores:

Si el mandamiento "no matarás" en realidad significa "no asesinarás", es decir, no matar al inocente, entonces la idoneidad del sistema judicial penal es la que puede garantizar que la pena de muerte sea ejecutada sobre un reo con culpa comprobada por un delito punible por esa pena, lo que más bien haría admisible la pena de muerte en Europa Occidental y USA, pero no en países pobres y débiles con sistemas deficientes, como Como Congo y Haití, ni en países avanzados bajo dictadura, como China y Rusia, donde la investigación inexacta, la arbitrariedad y el sectarismo llevan al asesinato.

Pero en esos países corruptos o dictatoriales, el sistema penitencial es tan precario como sus leyes, sus tribunales y sus policías, tanto que a la cárcel se le teme como peor que la muerte y muchos condenados se suicidan. En caso de países pobres, como los servicios de salud también son deficientes, ante la posiblidad de aprobación de pena de muerte, muchos ciudadanos objetan que no es justo que un criminal se libere de la cárcel por pena capital, mientras una persona honesta enferma terminal debe sufrir agonía prolongada y dolorosa porque no tiene acceso a cuidado paliativo ni mucho menos a eutanasia.

28/04/26 3:57 PM
  
Yolanda
...es como si la viejecita del banco de al lado confunde la Inmaculada Concepción con la concepción virginal de Cristo...
___________

Vaya ejemplo, precisamente la viejecita del banco de al lado es quizá de las pocas personas que no incurrirían nunca en tamaño error.

Prejuicios matriales, quizá no formales pero que evidencian una forma mentis demasiado contaminada de prejuicios modernos. Para fiarse del resto del discurso.

28/04/26 5:05 PM
  
Bruno
Yolanda:

"Prejuicios matriales, quizá no formales pero que evidencian una forma mentis demasiado contaminada de prejuicios modernos"

Je, je. O simplemente es el reconocimiento de facto de que es mucho más probable que en el banco de al lado haya una viejecilla y no un viejecillo o un jovencillo.

Y sí, tiene que ser alguien mayor y no joven o de mediana edad porque, de otro modo, el ejemplo ya no es "limpio" (es decir, se puede complicar con el deber que tienen los cristianos de formarse bien, y se introduce confusión en lo que se quiere transmitir).

También podría haber probado con un niño, pero entonces podría parecer que estaba diciendo que el papa era un infantil o algo así.

En cuanto al dogma elegido de la Inmaculada Concepción, primero lo había redactado con el dogma de la comunión de los santos, pero luego me di cuenta de que resultaba confuso, porque estábamos hablando de la comunión en el sentido de comulgar, así que lo cambié por esa otra confusión clásica.

Tiendo a pensar mucho las cosas. Lo que a veces es una ventaja y a veces más bien lo contrario.

Saludos.
28/04/26 6:20 PM
  
Bruno
Rafaelus:

"lo que más bien haría admisible la pena de muerte en Europa Occidental y USA, pero no en países pobres y débiles con sistemas deficientes, como Como Congo y Haití, ni en países avanzados bajo dictadura, como China y Rusia, donde la investigación inexacta, la arbitrariedad y el sectarismo llevan al asesinato"

Primero, mi confianza en la justicia de los países occidentales es muy, muy reducida. Y probablemente, por el relativismo imperante, sería un desastre que contara con la posibilidad de imponer la pena de muerte.

Segundo, lo que se discute es el principio de que la pena de muerte es lícita en sí misma. Las aplicaciones a un país u otro son prudenciales y, por lo tanto, deben hacerse país por país en concreto, de manera que generalizar resulta infructuoso.

Tercero, dictadura no es contradictorio con imperio de la ley o Estado de derecho. El franquismo, por ejemplo, era una dictadura y había Estado de derecho/imperio de la ley.
28/04/26 6:26 PM
  
Rigidus Contentus
Gran artículo.

Por desgracia, volvemos a tener un Papa equivocado.

Yo ya prefiero no saber nada del Papa, así no me desanimo.

Lo poco que me llega es desesperanzador.

Es una especie de Francisco pero taimado, como si supiera perfectamente como comportarse para conseguir que la agenda de Francisco se lleve a termino, sin molestar a nadie pero destruyendo la Fe.

En fin, muy triste. Seguimos sufriendo por culpa de los que nos deberían confirmar.
28/04/26 7:17 PM
  
Yolanda
Niego párrafo a párrafo toda tu respuesta.
No sigo por ahí, para no desviar el tema.

(Pero ya que paso por aquí, también niego con toda contundencia y rotundidad tu último párrafo de la respuesta a Rafaelus, sobre dictadura y Estado de derecho.Y buena parte del post; y también lo dejo y desaparezco, que yo respeto y amo a León XIV).
28/04/26 7:22 PM
  
Juan Mariner
Bruno, pido perdón por mi comentario, por no saberme expresar bien, ruego su retirada, no es lo que quería decir. Muchas gracias y disculpas.
28/04/26 8:30 PM
  
Franco
Se dice por ahí que es preferible que un criminal sea condenado a cadena perpetua para que tenga más tiempo de arrepentirse. Como si a tales presos les llovieran exhortaciones al arrepentimiento. Pero, ¿qué digo presos? ¿Quién recibe hoy tales exhortaciones de parte de sacerdotes y obispos? Si ni hablan de pecado, infierno, etc., da igual que a alguien le queden de vida dos horas o 50 años, no hay quien le recuerde siquiera que tiene un alma inmortal.
28/04/26 9:59 PM
  
Rafaelus
Juan Mariner:

Por favor no se preocupe que yo no me sentí ofendido por su comentario pues todos estamos analizando un problema y a la vez revisamos nuestras propias convicciones al respecto. Por ejemplo, aceptaba yo que la pena de muerte no es pertinente para los países de Europa Occidental en el siglo XXI, pero cuando se comparó con la realidad en países menos desarrollados con sistemas deficientes y con la de naciones con poder y desarrollo comparables con los europeos pero bajo dictadura, se tienta uno a suponer que la pena de muerte, en caso raro de ser legal y justa, puede ser eutanasia en, por ejemplo, Congo, Haití o Venezuela, donde tal opción es inexistente, mientras los casos de China y Rusia, en el extremo contrario del desarrollo, demuestran que la sofisticación política y tecnológica tampoco es garantía de procesos justos. Concluí que sería más bien Europa Occidental donde sería pertinente, para crímenes horrendos que pueden suceder en cualquier lugar, pero Bruno ha objetado que el relativismo imperante inspiraría una situación muy desastrosa para todos.
28/04/26 10:25 PM
  
Vladimir
LA DIGNIDAD DE LA PERSONA HUMANA.
Ese es el concepto de peso, en el Numeral 2267 del Catecismo, tanto en su redacción anterior como en la actual.
Cualquier discusión sobre la pena de muerte, a la luz de la Doctrina Católica, debe confrontarse con dicho concepto.
29/04/26 1:36 AM
  
Manuel Darío Ochoa de la Rosa
Saludos, Bruno. Siempre disfruto y aprendo mucho de y con tus post, y te agradezco por eso.

Sobre este en particular, concediendo, efectivamente, la ambigüedad del lenguaje, al que lamentablemente nos tienen acostumbrados en los tiempos recientes, me pregunto si estas específicas palabras de León XIV, pueden entenderse de acuerdo con la verdad católica. En principio me parece que sí, pues, a diferencia de lo dicho en el Pontificado anterior, en las palabras del Papa actual hay un matiz que creo que puede salvar la cuestión, y es justamente la consideración que hace acerca de las circunstancias actuales, en la cual, según su juicio prudencial, el bien común se puede salvaguardar sin necesidad de recurrir a la pena capital, ya que, a diferencia de otros tiempos, hoy contamos con mayor seguridad en las cárceles...

Creo entonces, y admito que quizás, sólo quizás; forzando un poquito, el resto de las palabras del Pontífice pueden entenderse condicionadas a aquellas que he señalado, de manera que, la pena capital sería contraria a la dignidad humana, supuesto el dato de que existe hoy día existe una forma segura de salvaguardar el bien común, sin necesidad de recurrir a la pena máxima.

PD: Las palabras del Papa a las que aludo son: “En este sentido, afirmamos que la dignidad de la persona no se pierde ni siquiera después de cometer delitos muy graves. Además, se pueden desarrollar, y de hecho se han desarrollado, sistemas de detención eficaces que protegen a los ciudadanos sin privar por completo a los culpables de la posibilidad de redención".
29/04/26 2:34 AM
  
Hugo Z. Hazckenbush
La `pena de muerte no es admisible para un cristiano. Nunca
E inadmisible quiere decir que la Iglesia no puede admitirla, Que es pecaminosa.
¿Puede haber un caso tan especial que no sea así? Obviamente sí. No hay actos intrínsecamente malos. Pero la carga de la prueba es la del pecador, la del que mata.
Yo no me imagino cual pueda ser, no sé.
Imagina un sujeto que transmite una plaga zombie que no pueda evitar transmitir y que aunque lo encierres bajo 7 llaves si no muere contagiará a toda la Humanidad... pues lo mismo en ese caso se pueda contemplar, pero tiene que ser algo tan rocambolescamente surrealista como eso.
Y en especial cuando hay alternativas absolutamente viables para poder sustituirla por otras penas que, sin matar al reo, preservan la seguridad de la sociedad, como la cadena perpetua incluso con aislamiento.
La única justificación es por tanto económica o de recursos: "Es que es muy caro mantener un preso toda su vida"
Sí, pero si lo matas estás tomando un papel que solo a Dios compete.
Si admitiéramos ese argumento, cuando viene una muchacha queriendo abortar porque no tiene medios económicos para mantener a su bebé, podríamos preguntarnos: "¿Acaso la economía del Estado tiene carácter de perdón del pecado y una economía personal no?"
No se puede ser muy estricto en la interpretación del derecho a la vida en unos casos pero cuando nos conviene no.
Como dirían en México "O todos coludos o todos rabones"
A fin de cuentas siempre queda la posibilidad de arrepentimiento en el tiempo de pena por lo que con la pena de muerte directamente juzgas a un ser humano, en un aspecto (Su derecho a vivir) que sólo pertenece a Dios.
29/04/26 11:59 AM
  
JUAN NADIE
HUGO Z
No te pude contestar por falta de tiempo.
Has zanjado el tema de tu fe, lo siento pero la tengo que poner con minusculas, porque tu no crees en Dios, crees en un dios fabricado por tu mente. Piensas que eres muy moderno, pero en realidad, eso es casi tan antiguo como el hombre, no deja de ser una variante de idolatría.
Y lo peor es que renuncias a cuestionarte nada, como te decía.
Y desechas lo que te decía porque segun tu tu sobrino de 11 años sabe mucho mas hoy en día que los antiguos. Esto es otro error grave. Tu sobrino, aunque sea superdotado, y aunque fuese varios cursos por delante, y aunque supiese y entendiese ligeramente no ya los Quarks y bosones sino simplemente electrones y protones, no tiene la misma comprensión que tenía por ejemplo Aristóteles. Y me temo que tu en ocasiones tampoco, porque realizas afirmaciones que son ilógicas si las analizas detenidamente siguiendo la lógica aristotelica que es la base del pensamiento científico.
No puedo detenerme mucho mas, pero eso que afirmas de que la Iglesia realiza una fraudulenta tergiversación "pastoral" es una exageración que solo demuestra tu ignorancia.
Estudia un poco a Santo Tomas, (empieza por Aristóteles y su lógica) y luego sigue por la escuela de Salamanca, por ejemplo.
Eres protestante, pero ese tipo de protestante que yo llamo protestonto, no offense, que son protestantes que o no saben que lo son o quieren ser aceptados como protestantes en la Iglesia católica.
Que tu aunque a tu pesar seas culturalmente catolico, quieras imponer tu criterio a la Iglesia, que es una entidad coherente, la de verdad, es tan pueril, como si pretendieses imponerselo al Islam, a cualquiera de ellos. No se si comprendes lo que te digo. No tiene sentido lo que haces y es hasta cierto punto incomprensible.
29/04/26 12:02 PM
  
Bruno
Víctor:

Si usted no es católico, no le interesa este debate, porque se basa en la Tradición de la Iglesia. Esto me indica que, como sospechaba, es un troll y conviene borrar sus comentarios.

"Lo que dije y digo es que si ese concilio llegó a aceptar las verdaderas conquistas de la Ilustración, no tiene nada de extraño que su Iglesia acepte hoy la conquista de la abolición de la pena de muerte"

Si lo piensa un poquito nada más, verá que es un argumento absurdo. Es como si yo le dijera: "igual que ese niño creció de cuando tenía cinco años a diez, no tendría nada de extraño que a los quince le saliera un tercer brazo". Contenido lógico, cero.

Todos esos otros temas que menciona se han discutido multitud de veces en este blog y no son el tema de este artículo. Si quería discutirlos, haberlos discutido entonces. En cambio, si lo que quiere es molestar, decir tonterías y denigrar a la Iglesia, mejor hágalo en su casa.

Dios le bendiga abundantemente.
29/04/26 12:07 PM
  
JUAN NADIE
TAMAYO
Que conste que no te he puesto el bobayo, aunque la gracieta que haces es tan chunga y tan cutre que bien lo merece así como un buen puntapie con bota alta del siglo de oro en el centro del antifonario, no con afan malsano sino terapeutico para bien de tu raciocinio.
Por supuesto que se puede fusilar a los rojos y a los azules y a los verdes si hay ley legítima y motivo para ello, y un procedimiento adecuado.
Por ejemplo, las condenas a muerte tras la guerra civil, solo se ejecutaban sin conmutación cuando el crimen era particularmente horrendo, o grave o causaba escandalo. Eso lo explica muy bien el General Salgado Araujo en su libro Mis conversaciones privadas con Franco, que ademas si esta descatalogado lo puedes encontrar en pdf en internet.
El resto de penas se conmutaban.
Por ejemplo, se ajustició al asesino en serie AGAPITO GARCÍA ATADELL, alguien al que si pudieras le habrías servido de pistolero o de conductor, porque a vosotros, guardianes morales de la izquierda en realidad el poder desatado es lo que mas os pone, es que os licuais.
Tambien se ajusticio a los que se encontro del terrible asesinato con tortura del obispo de Barbastro, etc, etc, etc. Muchos escaparon o se les conmutó la pena porque solo había matado a uno o dos.
Es decir todos los ajusticiados por Franco lo fueron en un proceso, donde se analizaron los crimenes y las pruebas, indubitables, y a veces con confesión completa, civil y religiosa como en el caso de Agapito García Atadell. Que gran ejemplo moral para ti y los tuyos el AGAPITO, o Santiago Carrillo, ese asesino de masas. Que conste que Carrillo tuvo suerte y le prescribieron los crimenes. Es la diferencia entre la derecha y la izquierda, la derecha respeta la ley, vosotros la despreciais, si no os conviene, para vosotros no existe la prescripción. Asi que lecciones morales o de religión de un sujeto como tu ni media majete.
29/04/26 3:15 PM
  
Hermenegildo
Bruno: Francisco no fue el primer Papa que cambió el Catecismo actual. Fue Juan Pablo II en 1997, después de publicar la encíclica "Evangelium Vitae", en la misma línea de restringir la aplicación de la pena de muerte: «los casos en los que sea absolutamente necesario suprimir al reo "suceden muy (...) rara vez (...), si es que ya en realidad se dan algunos" (Evangelium Vitae 56)».

Como en tantas cuestiones, Francisco no hizo más que seguir avanzando por la línea que habían comenzado a transitar sus inmediatos predecesores. El Papa Bergoglio fue el fruto más maduro de la Iglesia conciliar.
29/04/26 4:06 PM
  
JUAN NADIE
TAMAYO
Para hablar en serio hay que hacerlo en propiedad. Lo de Lorca fue un asesinato, no un ajusticiamiento, y no fue por un tribunal, sino por la represión inmediata, antes de que el Ejercito tomase las riendas del Estado.
Lo de Escobar es muy sencillo y esta en su causa. Se sumó a un regimen asesino, latrocida, liberticida y golpista que había decidido primero tomar el poder fraudulentamente, robando las eleccionjes del 36 y luego asesinando no afectos hasta que mataron a Calvo Sotelo (a Gil Robles no le pillaron porque cada noche dormía en un sitio distinto). Ese es tu concepto de democracia. Un regimen ladron y asesino, y por supuesto como decía Yegor Gaidar, basado en el cinismo juridico.
Hay que ver que bien se te da hacerte el tonto, con lo de Zugazagoitia. Fue ministro de la gobernación, y por tanto responsable de infinidad de sacas y asesinatos, si no por hacerlas personalmente si por permitirlas o alentarlas. Su ajusticiamiento es justicia, civil al menos.
Lo de Amparo Bayon fue una fatalidad, pero si los tuyos llevan seis meses matando impunemente, hay que ser muy cortita para ponerte a increpar a la autoridad de los que antes los tuyos mataban a placer. Tocaría muy bien el piano, pero tampoco era muy espabilada. No es que lo justifique, pero en esa situación no es prudente actuar así. Si se hubiese estado callada, hubiera salido como otros muchisimos al terminar la contienda. En una situación de guerra o conflicto abierto, no es demasiado inteligente provocar al jefe de los enemigos a los cuales antes los tuyos de la CNT, mataban y seguían matando en las zonas que dominaban.
En cualquier caso hay una diferencia fundamental. Los frentepopulistas ladrones, violadores y asesinos, asesinaban con torturas horrendas, y normalmente sin motivo, y sin juicio. Revisa las confesiones de Agapito García Atadell, al que entregaron los propios socialistas, si los tuyos, cuando se enteraron que huía a Buenos Aires con las joyas robadas.
En el frente nacional, salvo casos aisladísimos, se ajusticiaba con juicio, y con causa y con pruebas.
Hay que ser muy cinico y tener muy poca verguenza para pretender comparar a los asesinos de Paracuellos o del Tren de Albacete, asesinos en masa, con los que ejercían justicia, en la mayor parte a asesinos previos probados y muchos convictos y confesos. Los muertos del bando nacional eran inocentes de los supuestos crimenes que les atribuian, empezando por Jose Antonio. Pero los ajusticiados frente populistas eran en su mayor parte asesinos y criminales, con gran diferencia, la mayoría. Es como comparar un resfriado con un cancer. Hay que tener muy poca verguenza, la que tienes tu.
29/04/26 5:45 PM
  
María de África
Para aquellos que proponen como solución a la pena de muerte la cadena perpetua hay que considerar que la mayoria de los sistemas penales occidentales abrogaron la cadena perpetua inmediatamente después de la pena de muerte. El argumentario es sencillo: ni se puede quitar la vida ni se puede quitar la libertad y, si a regañadientes condenan a alguien, lo hacen porque meterlo por una puerta y sacarlo por otra todavía escandaliza, pero día llegará en que seguramente las condenas ya no se darán. Vamos a un mundo en el que los psiquiatras no se van a atrever a diagnosticar a nadie como orate y los jueces tampoco como culpable.
29/04/26 11:56 PM
  
Apologético
Contestando al punto 3 que señala AJ 27/04/26 1:04 PM
y que termina con la pregunta ¿Que responderías a esto?

El dato histórico principal que respalda el censo de Augusto mencionado en el Evangelio de Lucas es el hallazgo, a mediados del siglo XIX en Ancyra (actual Turquía), de copias de las Res Gestae Divi Augusti (Hazañas del Divino Augusto). Este documento autobiográfico, compuesto por el propio emperador y grabado en bronce, confirma la existencia de un censo universal llevado a cabo durante su reinado, validando la exactitud histórica del relato bíblico sobre el empadronamiento que obligó a José y María a viajar a Belén.

Adicionalmente, existe evidencia arqueológica que sugiere que Publio Sulpicio Quirino pudo haber sido gobernador de Siria en dos ocasiones. Una inscripción hallada cerca de Tivoli en 1764 menciona a Quirino como legatus dos veces, lo que permitiría reconciliar la cronología del Evangelio con los registros históricos de Flavio Josefo, quien describe un censo posterior en el año 6 d.C. Esto apoya la teoría de que el censo citado en Lucas ocurrió antes, posiblemente alrededor del 5 a.C., durante el reinado de Herodes el Grande.
01/05/26 3:15 AM

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