La señora Rafaela, presidenta
De la comisión encargada de hablar con el párroco.
Un grupo de feligreses, presidido por Rafaela, fue el encargado de hablar con el párroco para hacerle llegar las inquietudes de algunos laicos.
En síntesis le pedían que hubiera misa en la parroquia cada día y un horario fijo de confesiones.
El párroco les dijo: “Jesucristo sólo celebró una misa en su vida y fue bastante. Por otra parte, jamás tuvo horario de confesionario. ¿Dónde habéis visto en los evangelios que haya que celebrar misa a diario o tener un horario de confesiones?”
Repuso la señora Rafaela: “lo hemos visto en el mismo capítulo donde se afirma que usted debe tener una casa parroquial para vivir y un sueldo a fin de mes".
El párroco sólo acertó a decir: “Hay gente que no ha asimilado el concilio". La señora Rafaela a su vez exclamó: “algunos con en cuento del concilio hay que ver qué morro echan a la vida".
Y se organizaron para poder acudir a misa al pueblo de al lado.

Se puede definir “monición” como “un texto breve que se lee y sirve de introducción o explicación en algunos momentos de la misa o de alguna otra celebración litúrgica”. Parto del principio que no son elementos indispensables en la celebración, sino simples posibilidades. Por tanto, usar las moniciones y la forma de hacerlo, depende de quien preside la celebración.
Nota previa: Servidor no sabe escribir en serio. El fondo de lo que digo suele ser muy serio, pero en las formas si no meto un poco de ironía, no me sale. Disculpen su alguna vez me paso un poco, agradeceré me lo hagan notar, y si alguien se siente ofendido corregiré inmediatamente.
Tuve un compañero especialista en el artículo 14. Siempre se las apañó para hacer exactamente lo que le venía en gana. De seminarista menos, pero una vez acabada la formación, de manera descarada. Y cuando alguien le preguntaba por la razón de su forma de proceder, él siempre ponía como justificante: “esto se hace por el artículo 14”, es decir, por mis santas narices.
No. No nos hagamos líos ni pensemos que es cuestión de algunas cosas. La diferencia en la educación entre un país libre y uno totalitario es que en los países libres los educadores son los padres y estos son los que en consecuencia deciden el tipo de educación que desean para sus hijos, cosa que el estado respeta y apoya. En los totalitarios el estado se convierte en dueño y señor de los niños y jóvenes y hace con ellos lo que le viene en gana sin tener en cuenta en absoluto la opinión de los padres. El único educador, el estado. Puro estalinismo.





