Me imponen fotógrafo y floristería
Esta tarde tengo boda en la parroquia. Nada que objetar a la misma. Los novios han hecho el curso de preparación con nosotros y parece que se lo han tomado en serio. Familias practicantes, matrimonio con misa y en la parte musical dúo de viola y oboe interpretando música clásica. Bien es verdad que me hablaron de algo de “Metallica” y alguna cosa de Los Beatles, pero les dije que no era conveniente y sin problemas.
Tengo la inmensa suerte de no tener muchas bodas en la parroquia, lo que me permite preparar a los novios y ver con ellos cada detalle, incluyendo fotos y flores.

Sé que el tema es un charco embarrado. Pero si uno algo puede aportar aquí es su experiencia de cura párroco, sus dificultades y limitaciones, la visión de los problemas desde el despacho parroquial, el templo y la sacristía.
Pienso que cada cura tiene una ilusión especial en su parroquia. Es ese sueño recurrente que te acompaña, que pones delante del Señor, que te ilusiona, que te hace decir… ¡ay si un día aquí pudiéramos…!
Mesa de negociación del convenio en una gran empresa. En un momento de la reunión, uno de los altos cargos de la misma dice: “tranquilos, que de aquí saldrá un convenio como Dios manda”. Me contaba que uno de los representantes de Comisiones Obreras se le tiró prácticamente al cuello: “nosotros esa circular no la hemos recibido”. Para continuar: “no sé por qué hay que nombrar a Dios aquí”.
Maribel (vamos a llamarla Maribel) desapareció de la parroquia hace ahora tres años. Catequista, colaboradora, amiga… Y voló. Un día que no viene y sin avisar, otro que tampoco. No contesta el teléfono, no responde a los correos…