Cataluña, progres y solidaridad
El tema Cataluña sigue dando y seguirá dando que hablar. Con muchos matices que aportar y muchas cosas que aclarar.
Los sacerdotes en este tema no somos quienes para hacer política partidista y tomar una opción concreta o apoyar a un candidato determinado de cara a las próximas elecciones de noviembre. Lo contrario sería proceder abiertamente contra el derecho canónico y el Directorio para el ministerio y la vida de los presbíteros: “las actividades políticas y sindicales son cosas en sí mismas buenas, pero son ajenas al estado clerical, ya que pueden constituir un grave peligro de ruptura de la comunión eclesial” (nº 23). Cosa distinta es que se aporten reflexiones desde el evangelio y la doctrina de la Iglesia que puedan iluminar una determinada situación o mostrar algunas contradicciones en el planteamiento de la misma.

Soy una persona así de extraña. Huyo del ecologismo, los supuestos productos ecológicos, la vuelta a la vida natural y la protección de la mariposa loca.
En España tuvimos una vez un político claro como el agua clara. Se llamaba Pablo Iglesias y nunca ocultó sus intenciones. En el diario de sesiones del congreso de los diputados quedan recogidas algunas de sus perlas: “El partido que yo aquí represento aspira a concluir con los antagonismos sociales,… esta aspiración lleva consigo la supresión de la magistratura, la supresión de la iglesia, la supresión del ejercito… Este partido está en la legalidad mientras la legalidad le permita adquirir lo que necesita; fuera de la legalidad cuando ella no le permita realizar sus aspiraciones“. Es decir, el fin justifica absolutamente todos los medios.
No lo digo yo. Fue el viejo profesor, D. Enrique Tierno Galván quien llamaba por este nombre a Juan Barranco. Toda una visión de futuro.
Esta tarde tengo boda en la parroquia. Nada que objetar a la misma. Los novios han hecho el curso de preparación con nosotros y parece que se lo han tomado en serio. Familias practicantes, matrimonio con misa y en la parte musical dúo de viola y oboe interpretando música clásica. Bien es verdad que me hablaron de algo de “Metallica” y alguna cosa de Los Beatles, pero les dije que no era conveniente y sin problemas.





