La Monumental de Barcelona ¿gran mezquita europea?
Anda que no me iba a reír… Pensando que nos chupamos el dedo, nos vendieron la película de una sociedad, la catalana, sensible con los animales, avanzada culturalmente, enemiga de toda violencia y todo maltrato y que en consecuencia no podía tolerar en su seno un espectáculo tan horripilante como una corrida de toros.
La verdad es que, sin pensar en otras consideraciones, algunos nos preguntábamos por qué una corrida de toros, reglamentada y cuidada, era tortura, mientras los corre bous, donde al toro lo ensogan, lo convierten en antorcha bovina y hasta lo acaban tirando al mar no solo no suponían tortura ni dolor al animal, sino que venían a presentarse como ejemplo de inocente divertimento.

Decididamente el mundo al revés. Porque digo yo que un católico, para saber lo que es fe de la buena, teología fetén que diría un castizo, doctrina que va a misa, moral cierta y liturgia correcta lo que hace es fiarse del catecismo, los documentos de la Iglesia y el magisterio del papa y los obispos. Digo yo y decimos algunos.
Pequeñas reflexiones que estoy ofreciendo a los feligreses en las misas de hoy.