Satisfecho y agotado. Agotado y satisfecho
Ambas dos. Hemos vivido la semana santa con intensidad, con bastante gente en las parroquias y buena participación en todos los actos. Este año he tenido la gran ayuda del P. Pablo, religioso Hijo de la Sagrada Familia, y de D. Santiago Claret, sacerdote diocesano de Barcelona, que acudieron a Braojos acompañados de una docena de jóvenes.
Los dos sacerdotes, el P. Pablo y D. Santiago, con apenas ocho meses desde su ordenación en Barcelona, y el entusiasmo de celebrar su primera pascua. Entre los dos, y con el apoyo de los jóvenes, se hicieron cargo de Braojos y Piñuécar. Un servidor, de Gandullas y La Serna, aunque me fui multiplicando para hacerme presente en las cuatro parroquias.

Hay muchas formas de medir éxitos y decepciones. Cuando se publica un libro las ventas marcan el acierto o el fracaso. Gusta que te digan que se lee bien, que es entretenido, que ayuda a comprender mejor la vida de un párroco rural. Está muy bien pero ya.
Posibilidades, ocurrencias, creatividades mínimas a las que en el libro