Cursilerías de año nuevo
Me sorprende la cantidad de engañabobos que existen por estos mundos de Dios, y más aún la cantidad de simples que se asombran ante estos vendedores de nada. Hay gente que ve nombres como Coelho, Gibran, Benedetti, Boff o Frei Betto, de quien vamos a hablar, y se les hace el trasero pepsicola.
Hay que comenzar el año sin perder las buenas costumbres de mantener siempre el adecuado espíritu penitencial, así que me he embaulado no sin harta dificultad, lo último de frei Betto que, generosamente, nos ofrece RD, ¿dónde si no? y que son sus deseos para este nuevo año.
Observen la profundidad de las frases, su compromiso, su teología. Observen porque copio unas cuantas:

Ya he dicho algunas veces que una de las tareas de este blog es contar las cosas desde el punto de vista y la opinión del cura, que será mejor o peor, pero es la del cura. Quizá es que para conocer las cosas bien hay, precisamente, que mirarlas desde ópticas distintas.
Acabo de hablar hace un rato con un compañero sacerdote. Saludarnos, compartir cuatro cosillas, preguntar cómo nos va. Me pregunta con quién cené en nochebuena.





