18.04.26

Se te quitan las ganas de discutir

Las pocas que me quedan, porque me doy cuenta de que ni merece la pena. Salvo alguna rarísima excepción, ¿de qué vas a debatir con alguien cuyo único argumento es que hay que evolucionar y además te lo deja caer como si fuera la definitiva conclusión del sentido de la existencia humana? No saben qué significa evolucionar, ni tienen medio claro -soy optimista- a dónde llegar. 

¿Evolucionar? ¿Desde dónde? ¿Hacia dónde? ¿Cómo? ¿Quién decide si se evoluciona en el sentido correcto? El último argumento es que hay que respetar y que cada uno sabrá. No merece la pena. 

No te pierdas al que dice que no se puede ser conservador. Jodo. Y te lo suelta el mismo que acaba de quitarse el capirote de la semana santa. 

O eso de que las normas son relativas a la vez que se pasa una tarde discutiendo sobre si la tarjeta roja a Pichichi fue según reglamento o no, o si definitivamente ponemos el acento en sólo cuando equivale a únicamente. 

Ya saben eso de que hay que acabar con lo antiguo. Pues si, y que dinamiten las pirámides de Egipto, ya está bien de antiguallas. Mucho mejor aprovechar las piedras para construir casas para los pobres y levantar un buen centro comercial con mezquita adosada.

He sugerido a uno que todavía sigue con lo de vender el Vaticano -mira que hay gente cansina- que podíamos empezar vendiendo la iglesia de su pueblo, que algo nos darían, o convertir la ermita en residencia de inmigrantes. 

No merece la pena. 

Dialogar, debatir, razonar sin que la otra persona no esgrima más argumento que cuatro adjetivos sacados por sorteo del diccionario, de verdad que no vale la pena: conservador, carca, obsoleto, insolidario, fascista. Es agotador. Y como argumento que sostenga tales palabros el siempre socorrido, inútil y vacío “es mi opinión, cada cual sabrá y hay que respetar", eso sí, la Iglesia anticuada, los curas pederastas y usted mismo anclado en un pasado sin sentido. Leche para respetar. 

No me molesto. Decía un agustino eminente en sabiduría, muy eminente, que hablar se puede hablar con cualquier persona culta, aunque las ideas sean contrapuestas. Uno al menos aprende de los razonamientos, la formación y la sabiduría del otro. Son discusiones que merecen mucho la pena. 

Pues eso. ¿Y tus argumentos? Que hay que evolucionar. De acuerdo. Buen día. 

11.04.26

Qué pasa en la Iglesia. Nº 112

EMPEZAMOS EN ROMA

Con el nombramiento del sustituto de la secretaria de estado y la supresión de la jornada de los niños. 

ESPAÑA

1. Gran auge de la semana santa. Este año ha sido algo increíble. Todavía quedará algún mastuerzo empeñado en minusvalorar y ridiculizar la religiosidad popular. 

2. Logotipo de la visita del papa.Calentando motores. 

3. El bulo de los bebés robados. Ya era hora de que alguien se atreviera a decirlo. 

MUNDO

4. La semana santa del papa León. Sorpresa: una semana santa NORMAL.

5. Prohibido acceso al Santo Sepulcro. Algo inaudito en siglos. De chiste que Pedro Sánchez, anticatólico de libro, exija libertad reliogiosa. 

6. Islamización de Gran Bretaña. Cuando las barbas de tu vecino veas pelar…

7. Desbloqueadas las ordenaciones de los Heraldos. Felices. Hoy sábado serán ordenados 31 nuevos diáconos y mañana domingo 26 sacerdotes.  

8. Vigilia por la paz. Así lo ha convocdo el papa León. Nos unimos en oración. 

9.04.26

Vida consagrada. Insistir y más insistir hasta la extinción total

Antes muertos que ser tachados de conservadores. O sostenella y no enmendalla. O todos equivocados menos yo. Cosas que pasan. 

Se está celebrando en Madrid la 55ª semana nacional de vida consagrada bajo el título Afrontar la reducción. Caminando y habitando en el desierto". Es la realidad.

Impactantes, crudas y muy reales las palabras del director del ITVR, Antonio Bellella:

En los últimos años, “un viento fuerte produjo desorientación, un número de abandonos desalentador y una pérdida progresiva de relevancia social. Luego, el fuego fue consumiendo las fuerzas (y quemando a muchos) durante años de polémicas espirituales e intelectuales, desafecciones, disgustos, vacilaciones y posturas enfrentadas”.

“Más tarde, el terremoto llegó cuando los noviciados se vaciaron, el proceso de envejecimiento obligó a cerrar casas, muchas ilusiones se derrumbaron al tiempo que los proyectos nuevos no terminaban de cuajar. Poco a poco, se impuso una triple constatación: la de ser menos, ser más ancianos y estar bastante desorientados. Visto con frialdad y hablando con cierta crudeza, somos sombra de lo que éramos”.

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7.04.26

Satisfecho y agotado. Agotado y satisfecho

Ambas dos. Hemos vivido la semana santa con intensidad, con bastante gente en las parroquias y buena participación en todos los actos. Este año he tenido la gran ayuda del P. Pablo, religioso Hijo de la Sagrada Familia, y de D. Santiago Claret, sacerdote diocesano de Barcelona, que acudieron a Braojos acompañados de una docena de jóvenes. 

Los dos sacerdotes, el P. Pablo y D. Santiago, con apenas ocho meses desde su ordenación en Barcelona, y el entusiasmo de celebrar su primera pascua. Entre los dos, y con el apoyo de los jóvenes, se hicieron cargo de Braojos y Piñuécar. Un servidor, de Gandullas y La Serna, aunque me fui multiplicando para hacerme presente en las cuatro parroquias. 

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1.04.26

D. Jorge: acabo de leer el libro y me ha cambiado

Hay muchas formas de medir éxitos y decepciones. Cuando se publica un libro las ventas marcan el acierto o el fracaso. Gusta que te digan que se lee bien, que es entretenido, que ayuda a comprender mejor la vida de un párroco rural. Está muy bien pero ya.

Ayer me llama una lectora.

- D. Jorge, acabo de terminar “Pastoral rural para urbanitas escépticos”. Casi de una sentada. Muchísimas gracias. 

- Gracias a usted por comprarlo y leerlo. 

- D. Jorge. Leer el libro me ha cambiado… 

- Vaya, me alegro… ¿Y eso?

Fue una catarata de dudas, comentarios, reflexiones. Como si de repende se hubiera rasgado un velo y se encontrara de frente con la fe de siempre que no terminaba de entender.

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