Más caridad y menos mandamientos
Llevamos una semanita entretenida al menos por tierras de esta bendita España, tierra de María que decía san Juan Pablo II. En pocos días la pseudo boda gay de Madrid, el caso sacristía de La Vendée y la movida en una parroquia madrileña a cuento de la señora Ana Pastor como predicadora de una de las charlas cuaresmales.
Una lectora de este blog me comentaba la sorpresa que se llevó al acudir a misa en una ocasión a esa parroquia y encontrarse con un muy visible cartel con la frase: “más caridad y menos mandamientos". No me extraña. Si esta buena Rafaela, una Rafaela cualquiera, hoy se diera una vuelta por las páginas digitales más progresistas de información religiosa, encontraría cosas parecidas: “más evangelio y menos derecho canónico” o “mucha religión y poco evangelio".
Observen el asunto con serenidad, porque resulta que toda esa gente que lleva media vida con el mantra de “no juzgar” ahora resulta que se convierten en jueces no solo de las intenciones de personas concretas, que lo son, sino jueces de la historia de la Iglesia y hasta de todo el Antiguo Testamento desde Moisés.
“Más caridad y menos mandamientos". Es decir, ¿que el que cumple los mandamientos falta a la caridad? Todo lo contrario, mis queridos discrepantes. La caridad con el prójimo es tratarle según mandan los mandamientos. Caridad es atender padre y madre, caridad es no robar y no matar, caridad es respetar los bienes del otro, caridad es no liarte con la mujer del prójimo. Y esto desde Moisés. Para que me vengan estos ahora a contar que los mandamientos nos alejan de la caridad: “Los mandamientos constituyen, pues, la condición básica para el amor al prójimo y al mismo tiempo son su verificación” (V.S. 13). Otro que no sabía lo que decía, san Juan Pablo II en Veritatis splendor.
“Más evangelio y menos derecho canónico". Otra para enmarcar. A ver si ahora va a resultar que un día se reunieron unos cuantos cardenales, tan cardenales como Omella, como Osoro, Rouco o Cobo, y decidieron amargar la vida a los católicos echando sobre sus espaldas vetos y prohibiciones. A los únicos que joroba el derecho canónico es a todos esos que hacen de su capa un sayo y se cabrean cuando un fiel saca el derecho y los pone en su sitio. Frente a ese “Más evangelio y menos derecho canónico” es sencilla la respuesta de los fieles: “Más respetar los derechos de los fieles que recoge el código, y menos cacicadas disfrazadas de evangelio".
Y no me digan que no tiene su guasa eso de que “mucha religión y poco evangelio”, porque resulta que la fe en Cristo se escucha, se aprende, se celebra y se expresa. Eso se llama practicar la religión, y contiene cosas como la misa, confesarse, celebrar los sacramentos, rezar el rosario, la procesión de semana santa, devociones y tratar de vivir y expresar la la fe en cada acontecimiento. Pues tampoco gusta.
Lo que gusta es la autoproclamación de ser la quintaesencia del evangelio, el Cristo reencarnado en el P. Chus y la hermana Veneranda, los infalibles de hoy, promotores del Concilio Vaticano II que no se han leído, tan papistas de Francisco como antipapistas de Juan Pablo II y Benedicto XVI, y que cuando alguien les argumenta con cosas tan simples como el catecismo y el derecho, responden con la autosuficiencia del que se cree estar con la verdad más que Moisés, los profetas, el mismo Jesucristo y los dos mil años de Iglesia. El papa no es infalible. Infalibles el P. Chus, la hermana Veneranda y los que aplauden y extienden sus lamentables teorías.
En estos tiempos de sinodalidad sinodalizante y apertura a la escucha de católicos, ateos, musulmanes, marxistas y globalizantes, esto es así porque lo digo yo y punto, y si usted, fiel común, me lleva la contraria apoyándose en el catecismo y el derecho, sepa que usted es ultracatólico, fachosfero y cavernícola. Y deje su donativo a la salida, que me tiene que pagar el sueldo.
Aprendan fieles. Aprendan obispos.
44 comentarios
Es broma, por supuesto. Me vino a la cabeza al leer la línea y no he podido resistirme. Por favor, no lo publique si lo ve improcedente.
A todo lo demás, amén, amén y amén.
Ave Maria, gratia plena...
infovaticana.com/2021/08/20/obispo-schneider-los-comentarios-del-papa-francisco-sobre-los-diez-mandamientos-contradicen-la-ensenanza-de-la-iglesia-asimilandose-estos-comentarios-a-las-ensenanzas-de-martin-lutero/
El famoso 3º secreto de Fatima indicaba que la apostasía alcanzaría la cúspide de la Iglesia. Antonio Socci en su libro "el cuarto secreto de Fatima".
Si quien tiene que apacentar el rebaño de Cristo se dedica a ningunear su Palabra y a crear confusión, apaga y vámonos.
Me gusta pensar que el infierno está vacío.
Las almas de los que mueren en pecado desaparecen.
Maria no nació santa, lo fue por su esfuerzo diario.
Dios quiso la pluralidad de religiones.
Por las venas de Jesucristo corría sangre pagana.
Lutero fue fiel testigo del evangelio.
Judas no está en el infierno. Y un largo y cálido verano de ETC...
El cisma es ya inevitable.
Non Nobis.
Viva Dios, viva la ley natural y viva la revelación de Dios!!
En el 2021 en una reunion de catequistas, el cura dijo que no hacia falta insistir tanto en los mandamiento, sino en la "experiencia de la fe", y acto seguido explico las normas estrictas de la pandemia. No tuve mas remedio de exclamar: veo mucha preocupación por las leyes humanas y muy poca por las divinas.
Es simple : no tiene Fe.
2. Pero, pensemos bien para obrar el bien: en la Iglesia el subordinado no puede mandar si hay un Obispo, pues ha de acatarse la decisión de quien detenta la autoridad, pese a la valía que puedan tener sus iniciativas propias.
3. Empero, cuando el patrón es progresista no obedece los Mandamientos y Evangelio de Dios y Su Cristo, sino que el pensamiento único del Espíritu del Concilio Vaticano II es mandamiento de los patrones a los subordinados y de éstos a los subsubordinados y a los mismos patrones si se desvían del camino, porque todos somos iguales, pero unos son más iguales que otros en la caridad del Espíritu conciliar.
4. Así, el primer mandamiento propio de la caridad conciliar es la opinión, no la Verdad, del camino a seguir, no del Camino, para alcanzar la vida en vida, no la Vida. Y, esa opinión de opiniones, es la del derecho al error contra Cristo y Su Iglesia mientras no vaya en contra de la primera opinión, porque te puede caer toda la maquiniria de propaganda oficial eclesial y civil, incluso la sanción canónica.
5. Ojo con conocer bien la opinión de opiniones, el primer caritativo mandamiento, no vaya a ser que no seas modosito y denuncies la progresía de la mentira y te caiga la del pulpo Paul, que lo sabe todo en materia de fe y moral.
6. Para muestra un botón progresista, que es una concatenación primaveral de herejías, perdón, digo de opinión de opiniones alimentadas por pilas duracell, si las que duran y duran, y no las agota ni el patrón ni el patrón de patrones, porque o tienen de alimento las mismas pilas o el agotamiento es biológico. El botón a seguir renovando es: el infierno está vacío y los patrones atalaya con semanas teológicas y todo.
https://m.youtube.com/watch?v=ZH8MZIA6aaA
https://m.youtube.com/watch?v=P0JV_U-mmK8
7. Cosas de la Providencia para prueba de nuestra fe.
Otro tema. Mi madre, 88 años, muchos hijos. Ya le ha escrito a obispos en varias ocasiones. La mayoría de las veces para decirles que por favor les digan a los sacerdotes que no les digan a sus hijos que no lleven a los niños a misa. Mi madre tiene el firme empeño de que sus hijos y nietos cumplan el precepto dominical, y la seguridad de que los niños aprenden a portarse bien en misa yendo a misa. Otra vez escribió a un obispo porque fué a una primera comunión de una nieta y la misa fue de tal categoría que otra sobrina mía le preguntó a su padre: ¿Papá, esta misa es católica? Mi madre volvió a ir a misa por la tarde y escribió al obispo para protestar por la manera de celebrar la misa de aquel sacerdote, aunque hay que reconocer que la mayor parte de la misa la celebraron las catequistas y los niños. En fin. Todas y cada una de las veces los obispos han contestado muy amablemente a mi madre en términos semejantes a: Gracias por su interés, que Dios le bendiga. Pero es que mi madre es del Opus, de esos que ya vienen juzgados antes de empezar a hablar.
Me gustaría encontrarme con el P. Chus y la hermana Veneranda para que me iluminen sobre la Verdad Verdadera, más allá de la Revelación de Nuestro Señor, del Magisterio, los Doctores de la Iglesia, la Patrística, los Santos y los Mïsticos Contemplativos, los Padres del Desierto y de la Filocalia, Santo Tomás de Aquino y la Escuela de Salamanca...
Algunos son más avisados, y prefieren hablar de cosas como justicia social o solidaridad, para dejar a Dios al margen y no pillarse los dedos, aunque eso aboca a dar poco fruto, cuando no a obtener resultados contraproducentes; aparte de estar ninguneando a Dios, haciendo las cosas no en su nombre sino en nombre propio, que ellos son así de estupendos.
Como muy bien nos dice, la Caridad es un Mandamiento, el principal, eso para empezar. No tenemos Caridad porque nos sintamos a gustito dando buen rollo, sino porque es una orden, un Mandamiento de Dios. Tengamos eso muy claro, porque lo que llaman "amor" en el occidente laico no es sino cristianismo cultural al que le han quitado lo sobrenatural, donde han apartado a Dios, aunque dejen el "concepto" del amor como algo que queda bien (y sin compromisos) pero además excluyendo al inventor del Amor, al que es Amor infinito, además de inteligencia infinita, poder infinito, existencia infinita.
San Juan nos dijo "Deus Caritas est", "Caridad", no amor, porque la Caridad es un tipo de amor muy específico, es el Amor tal como lo da Dios, Amor divino incondicional, Amor a las almas de Sus criaturas... no es un amor humano, de pareja ó buenrollista, no es "solidario", no es un "hoy por tí, mañana por mí", no es amar a la "humanidad" mientras le quitas el novio a la vecina ó la novia al vecino, ó criticas e insultas a otros, ó vas a lo tuyo, ó blasfemas (como hacen tantos en España), ó vives una vida material, mundana y hedonista, ó no rezas, ó eres ambigüo con temas como el aborto y la eutanasia, ó usas anticonceptivos y tienes niños probeta, ó lees malos libros y ves malas películas, ó desprecias la fe y a la Iglesia, ó vives una vida de espaldas a Dios. Tantos ejemplos.
Nuestro Señor Jesucristo nunca dijo que Él era el amor, sino que Él era "LA VERDAD", en concreto: El Camino, la Verdad y la Vida. La Verdad nos lleva al Amor, y el amor entendido correctamente nos lleva a la Verdad, que es Dios. También nos dijo que la Verdad nos hará libres (Él es la Verdad!!), y que toda la ley y los profetas se sintetizaban en "Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a tí mismo". Nos importa la Verdad, y ella nos conducirá al Amor.
Pero no un amor ideológico ó conceptual, sino entregarnos a Dios de corazón mientras renunciamos al mundo y a nosotros mismos en la entrega a Dios y como consecuencia de ello a los demás. "Condición básica y verificación", como dice su referencia a Veritatis Splendor.
También Él fundó una Iglesia, con todas las ayudas y las instrucciones para salvarnos, porque después de esta vida de naturaleza caída, por el pecado de nuestros primeros padres, tendremos que presentarnos ante Él, ante Su juicio, y rendiremos cuentas hasta del último céntimo, y eso incluye el "id por todo el mundo predicando el Evangelio, el que crea y se bautice se salvará, el que no crea se condenará". El infierno está lleno, muchos van por el camino ancho de la perdición, y y necesitamos la Verdad para salvarnos, y no un "buenrollismo" cegador de la Verdad y enemigo escondido del verdadero Amor de Caridad.
Todos oímos decir hasta la saciedad que al final de la vida nos examinarán del amor, pero la frase de San Juan de la Cruz está hablando en realidad del AMOR A DIOS, no a la solidaridad laica buenrollista... ¡qué diferencia de conclusiones se sacan en un caso y en otro!, claro que el que ama a Dios sobre todas las cosas, de verdad, ama automáticamente al prójimo como a sí mismo, porque ambos mandamientos van juntos y el segundo se sigue del primero.
"A la tarde te examinarán en el amor. Aprende a amar como Dios quiere ser amado y deja tu condición"
(Fray Juan de la Cruz).
Repitamoslo mil veces, hay que amar a Dios sobre todas las cosas (y esto incluye ante todo cumplir Sus Mandamientos y seguir a Su Hijo único en la única Iglesia verdadera, Su Cuerpo Místico, único camino donde Dios quiere ser adorado y amado), y como consecuencia de amarle a Él debemos amar siempre al prójimo como a nosotros mismos, como un buen hijo debe amar y cuidar de sus hermanos, y servir a Cristo en los demás, sin avergonzarnos nunca de Él ni de Su Doctrina, Sus Mandamientos y Su Iglesia, que es la Católica tradicional. Sin la Verdad Católica y sin los Sacramentos las posibilidades de desviarnos y condenarnos son increíblemente más altas, ¡altísimas!.
Incluso debemos amar al prójimo como Él nos amó, con CARIDAD ó Amor de Dios, porque la Caridad ó el Amor cristiano (católico) es lo más excelso que tiene la humanidad, pero desde la VERDAD, porque si no es tan sólo un "sentimiento" que acaba en autobombo, mentiras, autoengaño, egoísmo camuflado, engaños del maligno, etc.
Si por algo se caracterizaron los templarios fue por su tolerancia, que les hizo ser respetados y admirados por sus rivales musulmanes, y a la vez, sospechosos de universalismo para los rigoristas que les acusaron de rendir culto a Baphomet, te suena el nombre.
Por lo demás, la orden fue disuelta por un Papa, Clemente V, que supongo considerarás legítimo y de esos que tanto os gustan a los tradis, con una trayectoria muy cuestionable, lacayo del vil Felipe IV de Francia, pero que no tocó ni una coma del dogma a diferencia del actual Papa nombrado por los masones de la mafia de Saint Gallo.
Los diez mandamientos hay que cumplirlos y el resumen de su cumplimiento, es el amor a Dios y al prójimo.
Juzgar es una cosa diferente.
Por ejemplo: yo sé, que vivir fuera del matrimonio maritalmente dos jóvenes es estar en pecado mortal y los católicos sabemos que quien muere en pecado mortal va al infierno. Ahora bien, yo no sé si esa persona que vive en pecado mortal cuando muera se va a condenar, porque en el último momento se ha podido arrepentir y Dios que es el único que conoce su interior lo ha podido perdonar y consiguientemente se ha salvado.
Luego una cosa es la evidencia del pecado y otra muy distinta juzgar a nadie, porque entre Dios y el alma nadie se puede meter puesto que el alma es espíritu puro.
Por lo tanto la caridad siempre lo más importante, sabiendo que la caridad es el resumen de los preceptos. Ambas cosas van unidas y no se pueden separar. No hay amor sin justicia, ni hay justicia sin amor.
Hay muchas cosas que son caridad pero que se toman como si no lo fueran, por ejemplo corregir a una persona que está en el error. Según algunos eso es juzgar.
Y qué hacemos con el mandamiento de la caridad de la shemá Israel (Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo).
Pareciera que ahora hay que separar el mandamiento de su contenido, dejando lo que consideran el envase y "desparramando" el contenido.
Es que cumplir con el Derecho te hace andar derecho...
Y en la Última Cena, junto con la angustia de esa noche en el Huerto, se manifestó su perfecta hunanidad. La tristeza de la despedida el dar todo, a si mismo y los mejores consejos. Entre ellos la oración suplicante al Padre, en voz alta, como si a la vez fuera una súplica encarecida a los apóstoles: "Que sean uno como Tu, Padre, y yo somos uno, para que el mundo crea"
Para que el mundo crea. Lógicamente el Diablo, lo contrario de Cristo, lo y el Anticristo, procurará lo contrario: Conseguir la desunión para que el mundo no crea.
Esa separación se sustenta en encasillarse y encasillar a "los otros" en lo contrario, para separar grupos, y mejor si son irreconciliables: los unos progresistas para diferenciarlos de los conservadores.
Todos sabemos en la necesidad inseparable de Fe, Esperanza y Caridad y que sin una, no son posibles las otras. En este mundo, lo explica muy bien San Pablo. Que es inseparable amar a Dios y amar al prójimo. Que Jesús nos dijo que tenemos que cumplir los mandamientos y dar de beber y de comer a quien lo necesite es como hacerlo con Él.
Esto lo sabemos todos. Pero más que tenerlo presente para cumplirlo, estamos pendientes de algún dicho o escrito para ver como se puede resaltar su falta de exactitud y ortodoxia
Mejor sería pensar, que si un párroco, recalca lo uno, pudiera ser para llamar la atención porque sus feligreses lo olvidan y estan sólo pendientes de lo otro.
Quienes juzgan inmisericorde lo que consideran fallos de otros, justifican con argumentos absurdos los fallos de los que consideran de los suyos.
Sí alguien resalta lo positivo de unos y otro, molesta y se le acusa de "escorarse a todas las bandas"
En el momento de la Última Cena quedó claro: buscar la unidad es Cristiano.
Y por tanto lo contrario, provocar, resaltar las diferencias, es lo contrario al deseo de Cristo. Anticristiano.
No hagamos el caldo gordo al Diablo.
Nunca se debe ser tan caritativo, utilizar tanta delicadeza como en la corrección fraterna.
Fraterna, sino mejor dejarlo.
"Si me amáis, guardaréis mis mandamientos." (Jn 14, 15)
En el fondo, está el creerse que los mandamientos son imposibles de cumplir y que solo basta la fe para salvarse. En el fondo, está creerse mejores que Dios. Puede incluso que no crean, en realidad. En fin, más Evangelio y menos ideología.
También piensan que ese es el mensaje del Evangelio, a pesar de que en el mismo Evangelio, Jesús nos dice:
"¿Pensáis que he venido a traer paz a la tierra? No, sino división." (San Lucas 12,51)
Ese es uno de los grandes fallos del progresismo, la tolerancia al mal, y el desprecio por la tradición y las escrituras. Si las escrituras nos dicen que no debemos rendir el culto junto con los de otras religiones (a los cuales pertenecen los herejes), ¿por qué los progresistas se empeñan tanto en que eso hagamos? Dicen que es porque en la última cena el Señor quería que todos buscaran la unidad.
1Corintios10,20-22
"los gentiles ofrecen sus sacrificios a los demonios, no a Dios; y no quiero que os unáis a los demonios. No podéis beber del cáliz del Señor y del cáliz de los demonios. No podéis participar de la mesa del Señor y de la mesa de los demonios. ¿O vamos a provocar los celos del Señor? ¿Acaso somos más fuertes que él?"
Pero como queda claro, las otras religiones son del diablo. La unidad que debemos buscar es que los que están en el error y en la herejía, regresen a la verdad. Esta es la caridad, así salvamos sus almas, tal como dice Santiago en su carta:
"Hermanos míos, si alguno de vosotros se desvía de la verdad y otro lo convierte, sepa que quien convierte a un pecador de su extravío se salvará de la muerte y sepultará un sinfín de pecados." (Santiago 5,19-20)
Por eso es una de las 7 obras de misericordia espirituales el corregir al que vive en el error. Pero dirán los progrecitos que hay que corregir fraternalmente, y en eso les doy la razón, solo que cada caso tiene su situación, hay veces en que la represión pública es necesaria e incluso avergonzar a alguien puede ser medicinal porque lo que importa es la conversión de ese pecador, no que permanezca en el pecado, por eso dice San Pablo:
"Si alguno no hace caso de lo que decimos en la carta, señaladlo y no tratéis con él, para que se avergüence. " (2 tesalonicenses 3,14)
Pero dirá el progresistico que San Pablo hablaba así como figura de autoridad, y es el súbito el que debe obedecer, mientras que en la situación actual los tradicionales se encargan de señalar los problemas de la jerarquía y de la sociedad que representan la autoridad para ellos, a lo cual le preguntamos a Santo Tomás de Aquino:
"en el caso de que amenazare un peligro para la fe, los superiores deberían ser reprendidos incluso públicamente por sus súbditos."(Suma Teologica Parte II-II Cuestion 33 Articulo 4)
Esto lo dice por Gálatas 2,11.14
"Ahora bien, cuando llegó Cefas a Antioquía, tuve que encararme con él, porque era reprensible. [...]cuando vi que no se comportaban correctamente, según la verdad del Evangelio, le dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como los judíos, ¿cómo fuerzas a los gentiles a judaizar?"
San Pablo reprende a Pedro públicamente frente a todos, y no por eso dejaba de tener caridad.
Pero dirá entonces el progresillo la Biblia advierte muchas veces de los que crean divisiones, y que nos pide que no haya divisiones, como por ejemplo en 1 Corintios 1,10:
"Os ruego, hermanos, en nombre de nuestro Señor Jesucristo, que digáis todos lo mismo y que no haya divisiones entre vosotros. Estad bien unidos con un mismo pensar y un mismo sentir."
La respuesta es que, tenemos que creer lo mismo, lo dice el mismo versículo. Los que crean divisiones son los que andan alterando la doctrina enseñando cosas nuevas, de esos son los que advierten los apóstoles de los cuales dice San Judas en su carta:
"Son estos los que crean discordias, animales que no tienen espíritu."(Judas 1,19)
De estos también nos exhorta San Pablo en su segunda carta a Timoteo al cual le explica como deben de tratarse los tales:
"proclama la palabra, insiste a tiempo y a destiempo, arguye, reprocha, exhorta con toda magnanimidad y doctrina. Porque vendrá un tiempo en que no soportarán la sana doctrina, sino que se rodearán de maestros a la medida de sus propios deseos y de lo que les gusta oír;" (2 Timoteo 4,2-3)
Estos que no soportan la sana doctrina de siempre son los progresistas que necesitan buscarse maestros mundanos a la medida de sus propios deseos para que les digan que eso que es pecado en realidad no lo es. San Pablo dice que a esos hay que reprocharlos.
Obviamente no todos tienen esa mala intención, habrán pecadores que a pesar de promover el progresismo pueden convertirse a la verdad, por eso San Judas nos enseña esto:
"Tened compasión con los que titubean, a unos salvadlos arrancándolos del fuego, a otros mostradles compasión, pero con cautela, aborreciendo hasta el vestido que esté manchado por el vicio."(San Judas 1,22-23)
Cuando dice aborreciendo hasta el vestido que esté manchado por el vicio, habla claramente del pecado, y cuando dice arrancándolos del fuego obviamente significa sacándolos de ese estado que los puede llevar a la eterna condenación, como lo es la herejía en la que están o su pecado.
A los ojos del progre, decirle al hereje que su herejía lo puede llevar al infierno es un pecado contra la caridad, pero la tradición, las sagradas escrituras, el magisterio, la historia, y la revelación privada, nos dicen todo lo contrario. Es un acto de gran amor salvar al hereje modernista de su inmunda herejía.
Tal vez es hora de que los poderosos jecarcas que sostienen abundantemente "Herejía Digital" o "Vista Tuerta" con el dinerito de los laicos ninguneados y burlados, deban poner el dinerito de sus propios cu...rrelos: A trabajar al puerto, monseñoros sinodalicios!
Creo que en muchos lugares va siendo hora de que los laicos formemos doble fila dando voces al paso de los pastores, para recordarles aquello del odium plebis, como en la anécdota que contaba el Papa Francisco...
Saludo cordial.
Es así como elaboran sus artículos? a base de dimes y diretes?
Vaya caridad ...
Siempre escribe muy bien, hoy se ha superado,. Seguro a algunos en la jerarquía no gustó ni tantito.
¡Le quieren corregir la plana a nuestro Señor Jesucristo y, ya entrados en gastos, ser más misericordiosos que Dios Padre!
Un abrazo.
Os explico, el amarás a Dios sobre todas las cosas, Mandamiento 1 del Santo Decálogo, no es sino amor incondicional al migrante, a la madre soltera, al pobre, al que sufre la crisis ecológica, a la chica transgénero que pide participar en el grupo de mujeres, pero le decís "vaya Vd. al retiro de hombres". Amor a los homoafectivos, que no homosexuales, dichosa palaba; homoafectivos practicantes o solo con tendencias, que tienen derecho canónico a ser bendecidos, pero les negáis hasta la Fiducia, os negáis a bendecir pese a que es imperativo de Roma.
Más caridad y menos mandamientos. Porque hay que aceptar los 10 del Decálogo, como nos pide Francisco. Solo así se puede ser de verdad amigo o amiga de Jesús, que nos quiere mucho.
"Padre, por terrible que sea lo que le haya hecho monseñor Rouco, citarlo sin más junto a sus eminencias reverendísimas Omella, Osoro y Cobo es una venganza cruel y desmedida."
Creo... desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.
Esto es lo que rezamos en el credo, los católicos que creemos en la tradición de la Iglesia.
Que no nos creemos dioses para poder juzgar.
Porque por nuestra limitación, porque somos pecadores, no vemos con claridad. Vemos con el color de las gafas que tenemos por nuestros intereses, nuestras pasiones...
A Jesús el celo de Su casa lo devoraba. Pero el era Dios, tenía autoridad y el pecado no podía contaminar su celo.
Nosotros debemos saber que lo que nos parece celo puede ser pasión, irá u otra clase de pecado.
No nos corresponde a nosotros juzgar y menos a personas elegidas y consagradas a tan alto ministerio, y en el caso de haber sido elegidas por otros obispos para representarlos o coordinarlos, también los ponemos en entredicho.
A nosotros nos corresponde prepararnos para el día del juicio, donde seremos juzgados según haya sido nuestro juicio.
Sembrar división es contrario al deseo de unidad de Jesús.
A veces se alaba a uno para por comparación desprestigiar a otro. La virtud de la alabanza desaparece, cuando la pretensión es desacritar.
Diablo es el que divide. Crear división es diabólico.
Los mandamientos se resumen en amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo.
Pero quien no ama a su prójimo miente cuando dice que ama a Dios.
Eso nos dicen las Sagradas Escrituras.
Ave María
Y no entran porque dejar que dos homosexuales hagan lo que les dé la gana, que dos personas vivan en concubinato, que entren pocos o muchos migrantes o que alguien se opere para cambiar de "género" tiene un coste personal 0. Es pura posición ideológica con un coste nulo para la persona, son problemillas sociales que solucionamos dándole a la lengua o al teclado, en este caso.
Puede ser, pero también puede ser sólo celo. ¿Como saber la diferencia?, si dependiera sólo de lo que sale de nosotros es más fácil que fuese, pero tenemos algo superior (y objetivo) que nos guía (y también nos juzga a nosotros...), y tenemos la razón u otros medios. Sino ¿todo es válido en nombre de que nos podemos equivocar al juzgar?.
"Más caridad y menos mandamientos."
Sin ser experto, creo que sin mandamientos no hay caridad a largo plazo. Porque hacer el bien cuando nos apetece es fácil y no hacen falta reglas, lo difícil es hacerlo cuando no sale de nosotros y los Mandamientos están para recordarlo.
Y amar a Dios es que según Vd. los curas tengan que repatir Fiducias, usar el palabro homoafectivos como dicen los pirados de James Martin y Tucho Cardenal, y peor aún, decirle a un varón bautizado como tal, XY por cromosomas, que es mujer y vaya al grupo de mujeres???
Vd. será fiduciana y francisquista, pero lo que dice no es qie no sea católico, es que es una tomadura de pelo.
También el que no ama a Dios miente cuando dice que ama a su prójimo ("buen rollo" y "filantropía chic" tranquilizadora de conciencias mientras se vive mal, despreciando los mandatos de Dios que es como ofenderle a Él, y finalmente llevar una vida egoísta que tarde ó temprano afecta gravemente al prójimo, aunque sólo sea por una indiferencia culpable, además de abrir las puertas a un relativismo moral que acaba en crímenes de todo tipo).
El primer mandamiento es superior al segundo, aunque uno se desprende del otro, y se asemeja al primero. Pongamos las cosas por su orden, para no equivocarnos, para no poner el carro delante de los bueyes.
Es más, según la Doctrina católica las buenas obras hechas por alguien que no está en estado de Gracia (por no haber confesado un pecado mortal ó simplemente por no estar bautizado válidamente) NO SIRVEN como mérito para el alma, aunque sean obras buenas en sí mismas y que pueden ayudar para una conversión posterior y una mejor actitud, pero NO SIRVEN en el Cielo... increíble, tremendo, pero es la VERDAD, porque sólo la Verdad nos hará libres, como dijo explícitamente el Señor.
"Una obra buena, si no es realizada con el auxilio o gracia de Dios no tiene ningún mérito sobrenatural, ni, por ello el premio de la bienaventuranza eterna del goce de Dios."
infocatolica.com/blog/sapientia.php/1912021141-lxxi-el-merito-de-las-buenas
"Orar y hacer obras buenas siempre será bueno, independientemente de la condición en la que se encuentre la persona, sin embargo, para que trasciendan para la eternidad, es importante estar en gracia santificante."
"Las obras buenas de quien está en pecado grave no son ante Dios meritorias, no tienen efectos sobrenaturales, pues es una condición esencial para que una obra sea meritoria desde el punto de vista sobrenatural, el que sea realizada en estado de gracia."
"Si la persona sale del pecado, esas obras hacen parte del pasado y no pueden recuperar el mérito pues nunca lo tuvieron. Ahora bien, el hecho de no tener la vida de Dios o la vida de gracia, no significa que, mientras llega el momento de la confesión, dejemos de hacer obras buenas a los ojos humanos; no olvidemos que tenemos deberes, responsabilidades, tareas, etc."
"Estas acciones sin mérito sobrenaturalson necesarias e incluso es obligatorio hacerlas, pues, fuera de que tienen mérito natural, entre otras cosas, pueden disponer a la persona para la gracia, empezando por la gracia de la conversión."
es.aleteia.org/2023/07/10/las-oraciones-y-las-obras-de-caridad-tienen-valor-si-no-se-esta-en-gracia/
Dices:
"Para Isabel de Trastamara, es usted sinodal pérdida. Es que me desternillo jajjaja ahora Francisco es.el compañero Francisco???"
No debemos reírnos de las creencias de los demas, ni de sus opiniones. Si aquellas carcajadas de Sánchez riéndose de Feijóo en el Parlamento nos parecieron vergonzosas, no parece que sean adecuadas y coherentes entre personas cuyo distintivo es el Amor, no sólo a los amigos, sino también a los enemigos.
Parece que decir esto, en los tiempos que corren, donde las razones se han sustituido por la agresión, es necedad, pero lo cierto es que es cristiano.
La iglesia ha sido desde sus orígenes sinodal.
Recuerde como fue elegido quien sustituyó a Judas y quienes fueron nombrados los primeros diaconos.
Y en lenguaje cristiano, según el Evangelio, mejor es decir hermano Francisco, que compañero Francisco, para no confundir. Tradicionalmente, se ha dicho "siervo de los siervos de Dios" de acuerdo con que para nosotros el mandar es servir.
También dices o preguntas
"Y amar a Dios es que según Vd. los curas tengan que repatir Fiducias, usar el palabro homoafectivos como dicen los pirados de James Martin y Tucho Cardenal, y peor aún, decirle a un varón bautizado como tal, XY por cromosomas, que es mujer y vaya al grupo de mujeres???"
Yo creo que el Amor de Dios parece locura a la gente del mundo y es lógico que así lo sea.
Y amar a Dios no es posible si no se ama al prójimo, según San Pablo. Y sin respeto no parece que haya amor.
También dices"
"Vd. será fiduciana y francisquista, pero lo que dice no es qie no sea católico, es que es una tomadura de pelo."
Yo creo que decir francisquista a quien, por ser católico, respeta y considera al Papa Vicario de Cristo, no es lo más correcto, ni es la mejor manera de respetar, como antesala del amor. Se puede discrepar de las opiniónes del Papa en lo que es opinable, pero nunca referirse a él irrespetiosamente.
De hecho yo discrepo en parte, con respecto a sus opiniones sobre el cambio climático y sobre como actuar en este sentido. Pero soy papista y, dicho con respeto, ahora Francisquista, como antes fuí Benedictista, aceptando a quienes son elegidos en el cónclave por los cardenales y el Espíritu Santo.
El respeto al Papa siempre ha sido mal visto y ha sido ridiculizado por los cismáticos, tratando de buscar y utilizar palabra hirientes como papistas y otras.
No tomes esto como defensa a Isabel, supongo que no lo necesita, sino como compartir contigo mis opiniónes.
Sobre la gracia, digo lo mismo que Santa Juana de Arco.
Sobre los méritos, a Dios le dejo que juzgue como quiera lo que quiera.
Sobre el amor al prójimo remito a la Palabra de Nuestro Señor Jesucristo en su Evangelio. Y habrá sorpresas.
Sobre el Amor a Dios, me consta que Él nos amó primero, gratuitamente, no por ningún mérito nuestro.
Y quien se sabe amado por Dios responde con gratitud y amor.
Lo que usted dice estará muy bien, pero a mí no me dice absolutamente nada ni me sirve para nada.
Ave María
Me parece muy interesante tu comentario del
06/03/24 10:28 AM
en lo referente a que no debe considerarse una broma las oraciónes de quien pedía que el Papa Francisco se fuese pronto al cielo.
Yo creo que en el contexto y en los antecedentes que se ha hecho, es un grave pecado de escándalo, contra el quinto mandamiento, utilización sacrilega de la oración y contra el Vicario de Cristo, según la tradición de la Iglesia.
Pero dices, y opinó que con buen criterio, que hay grave responsabilidad en quienes con sus comentarios han podido inducir a esto, como:
-Tranquilos, no hay mal que cien años dure
-Por temas de salud evidentes no aguantará mucho
Y otros muchos que pasan de lo irrespetuoso y son, o incitan, a la sacrilega agresividad.
Si este lenguaje es vergonzoso en partidos políticos, en personas que se dicen cristianas es, o está cerca de ser, escandaloso por incitar a "palabras mayores" y oraciónes sacrilegas; esperemos que no llegue a la violencia física de algún exaltado.
Y esto, todo esto, ni lo agrava ni lo justifican, otras acciones diferentes también condenables.
Lo que está pasando en algunos grupos extremos y opuestos de la Iglesia, creo que incluso a ellos mismos les parece injustificable, cuando utilizan el "y tu mas".
Si la moral, la tradicion y el Evangelio se utilizan más como medio para condenar a los otros, que como guía personal para la propia vida y la salvacion, mal vamos y poco atractivos seremos.
Creo que está es la causa escandalosa, de que se vacien las iglesias y las vocaciones disminuyan.
Dejemos de echar las culpas al empedrado.
Aprovechemos la Cuaresma para convertirnos, y no solo para decir que deben convertirse aquellos a quienes condenamos.
...lamento que no le sirva, a mí me pareció de enorme interés ahondar en la Doctrina milenaria y certera de la Iglesia en un tema tan relevante y a su vez me animó y reforzó enormemente a confesarme con más entusiasmo y agradecimiento que nunca, porque en el Cielo los méritos son de enorme valía y además si el mérito es ayudar a otros a salvarse es absolutamente maravilloso compartir con esos prójimos la bienaventuranza, con la ayuda de Dios, a Él se lo pedimos.
En cuanto a las sorpresas está claro, y nos concierne a todos, pero creo sinceramente que un porcentaje muy alto de esas sorpresas serán de muchos que creían que el "buen rollo" y una vida holgada de relativismo moral, unida a unos genéricos y aparentemente bondadosos buenos deseos son suficientes, cuando ya nos avisa el Señor que hay que esforzarse por entrar en el camino estrecho, y ya nos dice San Pedro que si es difícil para un justo salvarse, ¡qué será para un impío!.
En todo caso en efecto hay que prepararse muy bien para el juicio de Dios, porque sorpresas habrá para todos, eso sin duda, y hasta el final de la vida estamos a prueba, y nos la jugamos, todos, todos.
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