El cura que humilló públicamente a su nuevo obispo
Mons. Leonardo Lemos Montanet es desde este fin de semana el nuevo obispo de Orense. Hecho por el cual le felicito y por el que pido a Dios, para que le ayude a desempeñar fielmente su labor como pastor de esa diócesis gallega. Aunque en principio Orense no parece una sede “complicada", sobre todo si se la compara con otras diócesis gallegas como puede ser Modoñedo-Ferrol, ser pastor de la Iglesia nunca es fácil. Por tanto, toda oración por el nuevo obispo es necesaria.
Sin embargo, la alegría de los fieles orensanos ha quedado empañada por el espectáculo dado por un cura de esos que creen ser “más listos que Calixto”. Se trata de Antonio Fernández Blanco, párroco de La Corna, en el municipio de Piñor. Ese personaje aprovechó que el nuevo obispo entraba a la diócesis precisamente por la localidad de donde él es párroco para soltar un discurso humillante hacia quien al día siguiente se convertiría en su nuevo pastor.
Y no lo digo porque le pidiera que sea un obispo que bendiga y no condene. Ni tampoco porque repitiera consignas tipo “sea usted obispo de una Iglesia menos aferrada al poder” -¿a qué poder se refiere ese sujeto?- o “vele por el mundo rural que se muere en una provincia caciquil donde las haya". No, es que ese individuo, del que uno se pregunta cómo es posible que haya llegado a ser sacerdote, tuvo la caradura, la sinvergonzonería, el descaro, la desfachatez de pedirle al nuevo obispo que cese a todos los vicarios. Así, como lo leen. No me lo invento: “Pedímoslle que remova total e absolutamente a todos os vicarios“. No a uno, no. A todos.
Se puede entender que un sacerdote, o un fiel, quiera que un obispo que lleva tiempo en la diócesis cambie a los vicarios. Pero existen mecanismos y órganos diocesanos habilitados para manifestar tal deseo, que no son precisamente un acto público de bienvenida a un nuevo pastor. Es intolerable que lo primero que tenga que oír un hombre que llega con el mandato de Dios a pastorear un iglesia local es un discurso incendiario y chulesco de uno de sus curas.
Dudo que Mons. Lemos Montanet cese a todos los vicarios. Pero sospecho que tampoco cesará a ese cura maleducado y prepotente. La Iglesia le prohibió en su día ser concejal por el PSOE en La Gudiña. Creo que fue un error. Se perdió una ocasión única de conseguir que ese señor se dedicara a algo para lo que sin duda está mejor preparado y tiene más vocación. Parece claro que Fernández Blanco se ha equivocado de “profesión". Como político demagógico y mitinero de izquierdas no tiene precio. Como sacerdote, si no se produce un cambio radical, no debería de tener futuro. Cuanto antes se lo hagan ver, mejor.
Luis Fernando Pérez Bustamante
23 comentarios
Fdez. Blanco ... Orense ... PSOE ... ¿no será pariente de cierto imputado ...?.
Con voz mitinera y notable e infame desparpajo dijo :
«non se esconda entre os seus vicarios senón que dea a cara; non viva encerrado nesa marmórea sede do bispado chea de equipamentos electrónicos e baixe á planta baixa onde estamos os cregos e a xente».
Impertinente y grosero eso es lo que es. Menudo recibimiento a su nuevo Obispo.
El Obispo acongojado escuchó en silencio y aceptó la invitación de ir a A Corna cada 11 de febrero. «O bispo non é un superhome», le dijo al sacerdote rojo.
Yo con que sea un hombre y le cante las cuarenta me conformo.
"Más vale una palabra a tiempo que cien a destiempo"
Miguel de Cervantes.
Y lo dificulto, pues casi nunca se puede lo que en verdad no se quiere y estamos en el mundo de las componendas, las medias tintas y los paños calientes.
Y claro, los caraduras, los " getas " y los aprovechados contestatarios marxistoides disfrutan y se aprovechan de la sagrada libertad.
Libertinaje diría yo y aunque sean curas. La Galicia profunda y rural muchas veces es así. Luz y taquígrafos es lo que hace falta.
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LF:
Hombre, vamos a darle al menos el margen que no le ha dado ese cura.
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LF:
Sí, y Pepiño el gasolinero, arzobispo de Santiago, :D
Pero este tiene de cura lo que yo.
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LF:
¿Usted pretende que creamos que el obispo ha dado el visto bueno a un discurso en el que se le pide que cambie a los vicarios?
Yo no me lo creo. Si fuera así, los vicarios deberían presentar su renuncia irrevocable hoy mismo por una mera cuestión de decencia personal.
Otra cosa es que el obispo supiera y tragara con el hecho de que ese cura iba a soltar las típicas soflamas demagógico-progresistas.
Por supuesto, me parece mal la reprimenda pública de un cura de adscripción socialista (se le ha visto el plumero), pero con malas decisiones desde el Obispado se compromete toda la labor de gentes que quieren hacer bine las cosas y con sentido común. Reflexionemos: jerarquía "para servir" y no "para ser servida".
De momento, saludar la existencia de un sacerdote con funciones autoconcedidas de obispo diocesano.
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LF:
El tono, las maneras, el lugar, el momento, la audiencia... todo.
yo creo que no fue tanto una humillación al nuevo obispo. Abochornó a todos los que estábamos dentro de la iglesia, eso sí, y la humillación sería para D. Luis, que él sí debió pasarlo mal. Pero conociendo a D. Leonardo..., estaría como un poco por encima de toda esa situación.
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LF:
Bueno, una cosa es que don Leonardo asuma lo ocurrido con espíritu de resignación cristiana y otra que los fieles católicos debamos quedarnos de brazos cruzados ante semejante ejercicio de chulería indigna por parte de ese sujeto. Yo te aseguro que si estoy allí, me levanto y le monto un escándalo que ríete tú del que estaba montando él.
En todo caso, que el obispo haga lo que crea oportuno.
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LF:
Sí.
por desgracia en las diócesis NO HAY cauces de pedir o exponer al Obispo lo nefastos que en muchas ocasiones son su inmediatos colaboradores.
Lo único que existe es el miedo, el temor, a esos adlateres de los Obispos.
En España, al menos, suelen ser la LEPRA del presbiterio y de la diócesis, señores subidos a la poltrona del poder que se dedican a que el Obispo no tenga libertad de gobierno, y a desgobernar, frenar, paralizar, una diócesis durante décadas. Y a impedir que los curas y los fieles puedan acercarse al Obispo, siempre rodeado de esta guardia pretoriana.
Para muestra: mire vd. desde Santiago, hasta Toledo. Siga por Alicante, o el Valencia o Sevilla de hace dos años...
Una pena.
No me extraña que haya algún cara dura, sin educación, que reviente cuando puede, como este cura de Orense.
Gracias a Dios, creo que Don Leonardo, que ha sufrido no poco de lo primero, puede comprender lo que hay de fondo, en estas malas formas.
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LF:
Sí hay cauces. Otra cosa es que se usen.
Porque no te callas !!!
Es asi.
No fue un ataque a la persona se su Obispo, ni a la Iglesia, fue un aviso, valdría la pena conocer mucho mas en detalle las causas por las cuelas este sacerdote hizo lo que dicen hizo, a lo mejor nos llevamos alguna sorpresa.
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LF:
Se lo voy a decir de forma clara. Me importa un pimiento la dimisión de ese vicario. Ni sé la causa ni me interesa saberla.
He hablado con unos cuantos curas gallegos sobre este asunto. Todos coinciden en que si se apartara del sacerdocio al tal Antonio Fernández Blanco, se haría un buen servicio a la Iglesia. Ahora bien, si el nuevo obispo piensa lo contrario y cree que con un sujeto así la iglesia local que le toca pastorear va mejor, pues nada. Allá cada cual con sus circunstancias. Sarna con gusto no pica.
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LF:
Eh, oiga, que yo respeto lo que haga el obispo. Faltaría más. De hecho, lo primero que hay que hacer con un obispo que acaba de aterrizar es dejarle tiempo para que conozca bien la diócesis. Ahora bien, si hay un tumor canceroso y se dejan pasar años sin ser extirpado, la metástasis acaba afectando a otros órganos del cuerpo. Es ese el sentido que doy a lo de "sarna con gusto no pica". Y conozco ya unas cuantas diócesis afectadas de esa sarna sin que nadie haga nada. Por eso hablo como hablo.
Del vicario no me interesa nada porque nada sé de él. De ese cura, todo lo que tenía que saber lo sé de su actuación vergonzante ante el nuevo obispo.
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LF:
Vale, pero esto ocurrió hace ya 7 años.
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