Carmelo Álvarez habla de Siempre Vida (Enraizados), que nace para derogar leyes de aborto y eutanasia

Carmelo Álvarez Fernández de Gamarra. Madrileño, casado y padre de tres hijos. Católico. Licenciado en Veterinaria. Pro-Vida desde el inicio de la suya en la adolescencia. Cofundador de la Plataforma Siempre Vida de la Fundación Enraizados.
¿Cómo nace la iniciativa Siempre Vida y con qué objetivos?
Siempre Vida nace porque cada vez es más evidente que la defensa de la vida humana se ha convertido en una cuestión cultural de primer orden. En España y en buena parte de Occidente se está intentando consolidar la idea de que el aborto o la eutanasia son derechos normales y progresistas, cuando en realidad implican aceptar que unas vidas pueden ser eliminadas si resultan incómodas o dependientes. Ante esa deriva, muchos ciudadanos hemos entendido que no basta con observar o lamentarse: era necesario organizarse y dar una respuesta clara, pública y permanente.
El objetivo de Siempre Vida es precisamente ese: participar en la batalla cultural en defensa de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural. Queremos abrir el debate sin complejos, desmontar los tabúes que se han impuesto durante años y promover una sociedad que proteja de verdad a los más vulnerables: el niño no nacido, la madre en dificultad, el enfermo y el anciano. Defender la vida no es una ideología, es la base misma de cualquier civilización digna de ese nombre.
¿Por qué un objetivo tan claro y si medias tintas: la derogación de la Ley del aborto y de la Ley de Eutanasia?
Porque hablamos de leyes que permiten terminar deliberadamente con una vida humana inocente. La Ley del aborto autoriza la eliminación de un ser humano antes de nacer y la Ley de eutanasia legitima que el Estado facilite la muerte de enfermos o personas vulnerables. Desde nuestra perspectiva, no se trata de cuestiones técnicas o administrativas, sino de un problema moral y jurídico de primer orden: una sociedad no puede proteger los derechos humanos mientras permite que los más indefensos sean eliminados.




