(InfoCatólica) En los Países Bajos, el aborto podría dejar de figurar en el Código Penal como excepción regulada para pasar a tratarse, por ley, como una prestación sanitaria más. El partido de oposición Pro ha presentado en el Parlamento neerlandés una proposición de ley que suprime la regulación penal del aborto y la traslada a la legislación sanitaria, según informa Live Action.
Detrás de la iniciativa está el grupo feminista Dolle Mina, que desempeñó un papel en la legalización del aborto en el país mediante la Ley de Terminación del Embarazo (Wet afbreking zwangerschap) de 1981.
La diputada Lisa Vliegenthart, antigua matrona que ha asistido a mujeres en abortos, entregó el texto el lunes 28 de septiembre por la mañana a los partidarios del aborto reunidos ante el Parlamento. «Esto es enormemente importante porque el aborto es atención sanitaria y, en lo que a mí respecta, la atención sanitaria no tiene cabida en el Código Penal», declaró. «Por eso queremos sacar el aborto del Código Penal e incluirlo en la legislación sanitaria».
Los mismos plazos, otro marco legal
La Ley de Terminación del Embarazo, aprobada por un estrecho margen de 76 votos contra 74 en la Cámara Baja y de 38 contra 37 en el Senado, permite abortar hasta aproximadamente la semana 24 de gestación.
A partir de ese plazo, la norma admite el aborto cuando al niño por nacer se le diagnostica una enfermedad grave y sufre, o es probable que sufra tras el nacimiento, sin esperanza de mejora. Todos los abortos deben practicarse por un médico en una clínica u hospital autorizados.
Pro asegura, según recoge Live Action, que su proposición mantendría estos requisitos, aunque encuadrados en la legislación sanitaria y no en la penal. «Por supuesto, el aborto tiene que practicarse con cuidado», afirmó Vliegenthart. «Pero para eso no hace falta el Código Penal». La diputada sostiene que mantener el aborto en el ámbito penal aumenta el estigma y la vergüenza que sienten las mujeres que abortan.
Una liberalización por etapas
La iniciativa llega después de varias reformas recientes. En 2023 se modificó la normativa para que los médicos de familia pudieran recetar la píldora abortiva y se suprimió el periodo de espera obligatorio de cinco días.
Además los inspectores sanitarios neerlandeses permitieron recientemente que siguiera operando Thuisabortus.nl, la única empresa del país que dispensa la píldora abortiva por internet, pese a las deficiencias detectadas. El medio estadounidense señala que la web había estado suministrando el fármaco a mujeres sin supervisión médica de su estado de salud.
Su fundador, el médico de familia Peter Leusink, calificó los requisitos de «leyes obsoletas». Sin embargo, ante la amenaza de cierre, la empresa ha empezado a llamar por teléfono a cada mujer que solicita la píldora para preguntarle de cuántas semanas está e informarle de las posibles complicaciones y del seguimiento posterior. Desde abril, según los datos recogidos por Live Action, ha recetado 1.680 píldoras abortivas.
Eutanasia, también para menores
Live Action presenta el caso neerlandés como ejemplo de cómo arraiga en una sociedad la cultura de la muerte y del daño que puede causar.
El medio recuerda que el pasado mes de septiembre se conoció la eutanasia de un niño de corta edad en los Países Bajos a causa de una discapacidad grave. La Ley de Comprobación de la Terminación de la Vida a Petición Propia y del Auxilio al Suicidio, aprobada en 2002, permite la eutanasia a partir de los 12 años en casos de enfermedad o discapacidad sin esperanza de recuperación.
Según la misma fuente, en 2004 se amplió esta posibilidad a los bebés de hasta un año, siempre que padres y médicos estén de acuerdo y el niño sufra o se prevea que vaya a sufrir.








