(InfoCatólica) No hay todavía resultado final de las elecciones en Sajonia-Anhalt, pero el triunfo, al menos parcial de AfD ha supuesto un terremoto. Entre los muchos perdedores está la Iglesia, y otras confesiones cristianas, que en ensimismadas en su sinodalidad han mostrado una desconexión con la gente.
Hoy, conocidos los resultados parciales, Iglesias cristianas de Alemania han reaccionado con inquietud al resultado de las elecciones al Parlamento regional de Sajonia-Anhalt, en las que la AfD se impuso con el 43,8 % de los votos. En un llamamiento conjunto difundido el lunes, la Conferencia Episcopal Alemana (DBK), la Iglesia Evangélica en Alemania (EKD) y la Comunidad de Trabajo de las Iglesias Cristianas en Alemania (ACK) reclamaron a los vencedores «que respeten sin restricciones la Constitución del Land y la Ley Fundamental, y que preserven la dignidad de todas las personas con independencia de su origen, religión, forma de vida, rendimiento o posición».
El texto está firmado por la presidenta del Consejo de la EKD, la obispa Kirsten Fehrs, por el presidente de la DBK, el obispo Heiner Wilmer SCJ, y por el presidente de la ACK, el reverendo Christopher Easthill. Los tres reconocen que «se han hecho realidad temores graves, pero el resultado debe aceptarse».
Un resultado sin mayoría absoluta
Según el resultado oficial provisional, la AfD obtuvo el 43,8 % de los sufragios, por delante de la CDU (17,2 %), el SPD (9,3 %), Los Verdes (8,9 %), La Izquierda (8,6 %) y el BSW (5,3 %). La participación se situó en el 77,8 %, cifra que constituye un récord desde la reunificación.
Pese a la distancia con el segundo partido, la AfD se quedó a las puertas de la mayoría absoluta: contará con 39 escaños en el Parlamento regional, cuando serían necesarios 42. La CDU, encabezada por Sven Schulze, hasta ahora ministro presidente, quedó reducida a 15 escaños. SPD, Verdes e Izquierda obtienen ocho cada uno, y el BSW, cinco. No parece que a los obispos les alarme la «ultraizquierda».
La aritmética parlamentaria hace previsible una formación de gobierno complicada. La AfD carece de mayoría propia y es improbable que los demás partidos acepten coaligarse con ella. A la inversa, solo una alianza que reuniera a todas las demás formaciones, de la CDU a La Izquierda, permitiría una mayoría alternativa, hipótesis igualmente improbable. El BSW, único partido que no suscribe el llamado cordón sanitario frente a la AfD, ha anunciado que se abstendrá en la tercera votación para la elección del ministro presidente, lo que abriría la puerta a que Ulrich Siegmund, candidato de la AfD, resultara elegido solo con los votos de su partido. Queda por ver si la formación acepta gobernar sin una mayoría estable, dado que el resto de la Cámara podría bloquear sus iniciativas.
El vuelco es también territorial: la AfD ganó 38 mandatos directos y un solo diputado accede por lista. Los tres mandatos directos restantes fueron para La Izquierda. En los comicios de 2021, la AfD había obtenido un único mandato directo y la CDU los otros cuarenta.
Feige: «Quien quiere asumir responsabilidades de gobierno, asume la responsabilidad de todos»
Desde la propia región, el obispo de Magdeburgo, Gerhard Feige, dirigió el lunes un llamamiento a los ganadores «para que respeten sin restricciones la Constitución de nuestro país y la Ley Fundamental, y preserven la dignidad de todas las personas». Y añadió: «Quien quiere asumir responsabilidades de gobierno, asume la responsabilidad de todas las personas de nuestro país». No parece que a los votantes les haya impresionado mucho sus proclamas previas.
Feige suscribió además una declaración conjunta con representantes de la comunidad protestante, el obispo regional Friedrich Kramer y el presidente eclesial Karsten Georg Wolkenhauer, en la que se afirma: «Tomamos nota del resultado electoral, como Iglesias, con gran preocupación. Estas elecciones han modificado profundamente las relaciones políticas en Sajonia-Anhalt. El Land está dividido».
La preocupación se dirige, según el mismo texto, «a la paz social y a la convivencia de las personas en nuestro Land», y también a las consecuencias anunciadas por la AfD para la cultura y la educación, la vida comunitaria y el voluntariado, Diakonie, Cáritas y las Iglesias, así como para la seguridad interior y exterior. Los firmantes recuerdan que las Iglesias «traemos una larga historia de resiliencia», tras haber superado «dictaduras y opresión, guerras y crisis», y que seguirán abriendo sus puertas a cuantos busquen «protección y sosiego, curación y orientación en la presencia de Dios».
Vigilancia sobre el futuro gobierno
En su comunicado, DBK, EKD y ACK anuncian que observarán con atención y acompañarán críticamente la acción política del futuro gobierno regional. «No miraremos hacia otro lado y no callaremos cuando se vulnere la dignidad del hombre, se ponga en juego nuestra democracia o se vacíe el Estado de Derecho», sostiene el texto, que remite el compromiso a «el mensaje del Evangelio y la imagen cristiana del hombre».
El escrito subraya asimismo que un resultado electoral «cuenta los votos de un domingo electoral», mientras que en la vida cotidiana cuenta «lo que mantiene unido a este país semana tras semana», y apela al trabajo de quienes «se ocupan unos de otros, asumen responsabilidad y sostienen nuestra vida común». Reconoce, al mismo tiempo, que el resultado «muestra hasta qué punto son grandes el descontento y la pérdida de confianza», algo que «hay que tomar en serio».
Reacciones en el ámbito católico
Como publica katholisch.de, el Comité Central de los Católicos Alemanes (ZdK) considera que el resultado debe sacudir a toda Alemania. Su presidenta, Irme Stetter-Karp, pidió a todos los partidos democráticos que en ningún caso formen coalición de gobierno con la extrema derecha y reclamó una sociedad civil activa que critique de forma constructiva la futura política regional.
La Cáritas alemana se expresó en términos similares: «Un país sin inmigración, un país sin esfuerzos de protección del clima y un país sin reformas del Estado social no tiene futuro».
El cardenal de Múnich, Reinhard Marx, habló en los diarios Münchner Merkur y tz de un resultado terrible y deprimente, «pero no es la última palabra», y sostuvo que corresponde ahora a la mayoría del país defender de forma abierta y activa la libertad, la democracia y el Estado de Derecho.
Por su parte, el expresidente del Bundestag Wolfgang Thierse declaró al portal eclesial domradio.de que resulta insensato que los electores voten con ira a un partido que perjudica su propio futuro. Recordó además que la AfD ha adoptado posiciones claramente contrarias a la Iglesia, por lo que las Iglesias en Sajonia-Anhalt tendrían motivos de inquietud ante un eventual gobierno de esa formación.








