Teólogo alemán critica el método del sínodo de la sinodalidad
Foto: Michael Böhnke

Le parece demasiado rígido

Teólogo alemán critica el método del sínodo de la sinodalidad

Desde el punto de vista del ultraprogresista camino sinodal alemán, Michael Böhnke rechaza la «conversación en el Espíritu Santo» del sínodo de la sinodalidad como único método y pretende que «también» el proceso alemán está bajo la protección del Espíritu.

(InfoCatólica) El método del sínodo de la sinodalidad, que atribuye con considerable facilidad sus resultados a la acción del mismo Espíritu Santo, necesita probablemente y con urgencia una crítica teológica seria, que lo reduzca a sus auténticas dimensiones. A fin de cuentas, cuasidivinizar las reuniones por el hecho de ser reuniones quizá sería muy característico de los tiempos posmodernos, pero también ajeno a dos milenios de doctrina católica.

Esa crítica tan necesaria, sin embargo, parece hacerse dado mayoritariamente, aunque no únicamente, desde el punto de vista progresista (y alemán, valga la redundancia). Así, un artículo publicado en la revista teológica Feinschwarz del teólogo germano Michael Böhnke ha criticado el método sinodal por su excesivo énfasis en «reglas fijas» y «directrices».

En su artículo, titulado «La Conversación en el Espíritu Santo. Una crítica teológica», Böhnke recuerda las directrices que se dieron en el Instrumentum Laboris del Sínodo de la Sinodalidad en 2023. En ellas se describe lo que es la «conversación en el Espíritu Santo», que constituye la base del método sinodal: «tras una fase de oración, escuchando al Espíritu y preparándose personalmente, cada uno de nosotros informa a los demás sobre su experiencia de oración». Después, «las personas intercambian opiniones sobre las afirmaciones de los demás». Finalmente, se pasa a «la búsqueda de similitudes, convergencias y discrepancias, intuiciones, obstáculos, voces proféticas y nuevas preguntas», que supuestamente llevaría a que todos se encontraran en el resultado final.

Este método caótico, que a primera vista se diría hecho a medida para sembrar la confusión y crear una especie de revolución continua en la Iglesia, resulta para Böhnke, sin embargo, demasiado rígido. El teólogo alemán considera que el mero hecho de que haya un método fijo «vinculante para la Iglesia en todos los niveles» es una «institucionalización» y una «cosificación normativa».

Böhnke protesta que «el Espíritu Santo no solo protege la conversación sinodal dentro del marco de las directrices». Esta afirmación resultaría llamativa para cualquier teólogo clásico, que probablemente habría señalado que el Espíritu Santo no protege las conversaciones sinodales, ni dentro ni fuera de las directrices.

La principal crítica del teólogo estriba en que la elección del método de la conversación en el Espíritu es una «deslegitimación de otros formatos», a saber, del formato del proceso sinodal alemán. Este último, lejos de ser un proceso difuso y sin objetivos claros como el sínodo de la sinodalidad, está abiertamente dirigido a introducir en la Iglesia una serie de medidas de reforma de la doctrina y la moral de la Iglesia: fin del celibato sacerdotal, aceptación y legitimación de las parejas del mismo sexo, ideología de género, sacerdocio de la mujer, desclericalización, democratización de la Iglesia, etc.

En ese sentido, Böhnke se esfuerza por atribuir también al Espíritu Santo el proceso sinodal alemán. Para él, «la conversación en el Espíritu Santo solo puede justificarse teológicamente como una posible concreción del Espíritu Santo». A su lado e incluso con conclusiones opuestas a ella, consta que hay «numerosas otras concreciones del Espíritu Santo dentro y fuera de la Iglesia Católica».

El teólogo considera que el método del sínodo de la sinodalidad puede entenderse como «un intento dogmático de evitar el conflicto y una proclamación institucionalmente unilateral de armonía» (recordemos que «dogmático» es una palabra fea para el progresismo germánico). Böhnke nos explica que los problemas reales quedan así «asfixiados por la disciplina metódica del diálogo sinodal decretado bajo la protección del Espíritu Santo».

En cierto modo, tiene sentido que grupos diversos, como el camino sinodal alemán, quieran apuntarse también a la moda que inauguró el Papa Francisco al hablar de las «sorpresas del Espíritu Santo», que, casualmente, parecían coincidir siempre con sus propios planes para la Iglesia y que se integraron como categoría esencial en el método sinodal. A fin de cuentas, se trata de una categoría muy práctica, ya que no requiere fundamentación alguna de tipo racional, tradicional o teológico y permite acallar cualquier crítica de los contrarios apelando directamente al Espíritu Santo.

18 comentarios

Lector
Se cuidaron mucho en Roma de que en el logotipo oficial del "Sínodo de la Sinodalidad" no apareciera ni la señal del cristiano. Pues mejor para la Santa Cruz.
21/08/26 11:14 AM
Católica
Este teólogo, como la mayoría del camino sinodal alemán, prefiere instaurar el método del conflicto estructural y las reformas según preferencias por países. Los otros, con la institucionalización de los diálogos para llegar a una comunión condicionada por objetivos previamente marcados, llevan al sínodo de la sinodalidad al mismo resultado estéril. El Espíritu Santo no puede bendecir ningún método modernista.
21/08/26 12:00 PM
Percival
Mientras más se considera el Sínodo de la Sinodalidad, que es una realización más global de estos experimentos alemanes, más se va descubriendo los peligros para la fe y para la vida de la Iglesia de todo ese sistema.
Más allá de algunas trampas metodológicas y de los sesgos en su gestión, está el problema de este diálogo del "Espíritu".
Se hace con él una serie de ecuaciones riesgosas:
1) Si invoco al Espíritu Santo, garantizo que cualquier cosa que piense viene de él (una pseudoinspiración), al margen de la regla de fe. Cualquier ideología se asume como Revelación.
2) Al ponerla en común, la confirmo desde un sensus fidei supuestamente infalible (aunque sea el producto de un acuerdo flojo, acompañado de silencios condescendientes o fatigados, del pequeño grupo de participantes). Populismo teológico a diversos grados.
3) Alguien, el secretario del grupo, expone esa síntesis en plenaria, con tiempos contados y con prisas, y se pasa ese resultado raquítico a comisiones, para nuevos intercambios con la plenaria, que se detienen fundamentalmente en cuestiones semánticas. Se consigue así un párrafo lleno de tópicos ideológicos altisonantes.
Yo me pregunto ¿puede la Iglesia seguir apostando a este disparate y perder el tiempo y el dinero en ello?
Pues parece que sí.
21/08/26 12:15 PM
Sancho
Pues, en cierto modo, tiene razón, porque el Espíritu sopla donde quiere; aunque es muy necesario en la Iglesia el discernimiento de espíritus, puesto que no todos vienen de Dios, como es el caso del que impulsa el llamado "camino sinodal alemán".
21/08/26 12:48 PM
Jaime
Nos lo quieren poner difícil, con tanto lobo suelto.
21/08/26 12:49 PM
Jesús
Se atreven a utilizar el nombre del Espíritu Santo, para justificar desviaciones graves a la ley mosáica y a la tradición de la Iglesia.

Ellos mismos incurren en una autoexcomunión de la Iglesia militante.
21/08/26 12:49 PM
Emilio
Y pregunto yo: ¿por qué no elevamos también el catolicismo a una confederación de corrientes de pensamiento (e instituciones) para que todo el mundo encuentre su acomodo empezando por los gerifaltes y adláteres?.
Y así se confirmaría la profecía "heriré al pastor y serán dispersadas las ovejas".
21/08/26 1:06 PM
Santiago Ll
Se parece a Harrision Ford
21/08/26 1:14 PM
Maximiliano
Busca fomentar la participación, la corresponsabilidad y el "caminar juntos" de todos los bautizados —obispos, sacerdotes, consagrados y laicos— para renovar la misión de evangelización, y vamos a terminar como en un Parlamento tirandonos los trastos a la cabeza. Si se aburren juegen a las cartas o hagan deporte que es muy sano. Estamos hasta el gorro de experimentos y dejenos en Paz.

Lo más real, fructifero y verdadero, es buscar como CAMINAR CON CRISTO, y llevarlo a la práctica.

Ahí va una idea: Recen el Rosario, mantengan sus almas en Gracia de DIOS, y como aderezo " evangelicen" cuando puedan, exponiendo y no imponiendo, dejen el resto a DIOS ".



21/08/26 2:16 PM
Marcelo Fernando Gerstner.
Así son los teólogos nacional sinodalistas romano germánicos.
21/08/26 2:26 PM
Néstor
Es que si el método alemán no es el (ciertamente caótico) de la "conversación en el Espíritu Santo" ¿entonces cuál es? Dado que tampoco es, obviamente, el de la fidelidad a la Tradiciòn y el Magisterio de dos mil años, será el de la imposición dictatorial desde el liderazgo.

Saludos cordiales.
21/08/26 4:33 PM
Jaime
No todos los teólogos alemanes son como este laico. Benedicto XVI fue un excelente teólogo y el cardenal Gerhard Ludwig Müller, autor entre otros de un recomendable manual de Dogmática, también fue un gran teólogo.
También Urs von Balthasar y Romano Guardini fueron excelentes teólogos y no se les puede atribuir modernismo. Lo mismo valdría para Gnilka, Schürmann, Schnakenburg. Ahora mismo, de los citados solo sigue en este mundo el cardenal Müller. Pero es que, en general, el nivel teológico actual parece haber ser menor que en el pasado, es lo que tiene dejarse "comer la cabeza" por el Zeitgeist y sus trampas saduceas o rendirse a él, dejándose llevar en la dirección del viento, en lugar de vencerlo con un buen dominio del barco o bote.

21/08/26 5:55 PM
Francisco Javier
Que afan de achacarle al Espíritu Santo sus ocurrencias heterodoxas .
21/08/26 6:14 PM
Jaime
Tendemos a fijarnos demasiado en los "lobos", pero aunque quizás no tantos como antes, sigue habiendo excelentes pastores entre los teólogos. Me permito citar a los obispos Robert Barron (nacido en 1959, EEUU), el noruego Erik Varden (1974) y el cardinal Müller (1947, Alemania).
21/08/26 6:16 PM
Francisco Javier
Es que hasta el mismo logo arcoiris del sinodo lo dice todo: no hay cruz, vemos un dibujo de un mamarracho deforme tamaño gigante que de simbolizar al Espiritu Santo no tiene nada, una figura de sacerdote que no pastorea solo sigue a los demás, todos caminando sin rumbo.
21/08/26 7:21 PM
Gregory
Existen teologos cuya " teologia" implica adumir posturas contestatarias frente al Magisterio y la doctrina. La teologia alemana ha sido de la mas solida peto alguno teologillos se arropan en ello.
22/08/26 1:49 AM
Lector
"...un mamarracho deforme tamaño gigante... todos caminando sin rumbo".



La sensación es más bien como si el monstruo ridículo del logotipo los condujera confiados al abismo.
22/08/26 9:35 AM
Teodosio
Sólo reconozco dos fuentes de Revelación, las que señala la Constitución dogmática Dei Verbum del Concilio Vaticano II: la Sagrada Escritura y la Divina Tradición. Y no reconozco ninguna más ni jamás la reconoceré.
22/08/26 12:25 PM

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