(InfoCatólica) La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) prepara una movilización nacional de oración y acción que se lanzará oficialmente el 18 de agosto, con el objetivo de frenar el aumento de la tasa de abortos y la creciente disponibilidad de las píldoras abortivas en el país.
«Cada aborto supone la muerte de un niño y un daño para la madre. Ahora, con un acceso más fácil a las píldoras abortivas, la tasa de aborto está aumentando trágicamente, junto con mayores riesgos para la salud», declararon conjuntamente el Arzobispo Paul S. Coakley, de Oklahoma City, presidente de la USCCB, y el Obispo Daniel E. Thomas, de Toledo, presidente de la Comisión de Actividades Provida de la conferencia episcopal.
1,12 millones de abortos en 2025
Según una estimación del Guttmacher Institute, organismo vinculado a la industria del aborto, en 2025 se practicaron 1,12 millones de abortos en Estados Unidos, lo que supone un incremento del 21 % respecto a 2020, último año del que se disponía de estimaciones nacionales completas antes de la sentencia Dobbs v. Jackson Women's Health Organization del Tribunal Supremo en 2022. Aquella decisión anuló la sentencia Roe v. Wade de 1973 y devolvió la regulación del aborto a los parlamentos estatales.
El Guttmacher Institute señaló que las cifras de 2025 se mantuvieron prácticamente sin cambios respecto al año anterior, aunque advirtió de que el número real podría ser superior, dado que muchas personas adquieren las píldoras abortivas de forma anticipada o las obtienen por canales distintos a las clínicas de aborto.
El papel de la mifepristona
La tasa de aborto en Estados Unidos tocó su punto más bajo en 2017, con algo más de 862.000 casos, y comenzó a repuntar durante la primera Administración Trump, que en 2019 aprobó el primer genérico de la mifepristona, conocida como «la píldora abortiva». Más de seis de cada diez abortos en el país se realizan actualmente mediante la combinación de mifepristona y misoprostol.
Tras la sentencia Dobbs, la Administración Biden autorizó la distribución de mifepristona por correo postal, una política que la segunda Administración Trump ha mantenido vigente. En 2025, esta administración aprobó además un segundo genérico de la mifepristona, para sorpresa de los grupos provida.
El Arzobispo Coakley y el Obispo Thomas denunciaron que la FDA «ha posibilitado una industria nacional de aborto por correo al permitir que las píldoras abortivas se prescriban en consultas de telemedicina y se vendan tanto en farmacias de barrio como en internet, sorteando las leyes estatales que protegen la vida en el seno materno». Los prelados advirtieron de que esta situación «deja a las mujeres expuestas a sufrir un aborto solas en casa, sin ninguna supervisión médica», y añadieron que «también genera oportunidades adicionales de explotación por parte de parejas violentas o traficantes de personas».
Recursos y plataforma digital
La campaña se extenderá desde el 18 de agosto hasta el final de octubre, mes en el que la Iglesia en Estados Unidos celebra el Mes del Respeto a la Vida. Los obispos pidieron a los católicos que busquen «la intercesión de san José, Defensor de la Vida» y que envíen mensajes a farmacias y empresas farmacéuticas implicadas en la distribución de las píldoras abortivas.
La USCCB está desarrollando una plataforma digital que permitirá enviar un único mensaje dirigido simultáneamente a farmacias físicas, farmacias en línea, distribuidores y compañías farmacéuticas. Además, se están elaborando materiales educativos sobre la píldora abortiva que explicarán las diferencias entre la atención sanitaria en caso de aborto espontáneo y la eliminación de la vida de un niño mediante el aborto provocado.







