(NCRegister/InfoCatólica) En un gesto poco frecuente, líderes católicos de Polonia y Ucrania han emitido un llamamiento conjunto a la reconciliación entre sus naciones, instando a ambos pueblos a rechazar la hostilidad, abrazar el perdón y preservar los vínculos cristianos que los unen pese a las crecientes tensiones políticas e históricas.
El texto, difundido el 29 de junio desde Roma y Kiev, fue firmado por los cardenales Mykola Bychok, Konrad Krajewski, Kazimierz Nycz y Grzegorz Ryś, junto con el arzobispo mayor Sviatoslav Shevchuk, cabeza de la Iglesia greco-católica ucraniana. El llamamiento se produjo mientras los cardenales se hallaban reunidos en Roma con motivo del reciente consistorio.
Al comenzar su mensaje, los responsables eclesiásticos afirmaron hablar «en unidad con el Santo Padre León XIV», cuyo primer año como Papa «ha estado marcado por un trabajo constante para construir la paz sobre la base del bien común y por una oposición resuelta a la guerra en todas sus dimensiones». La cuestión de la reconciliación entre polacos y ucranianos, subrayaron, va más allá de la política: «Somos conscientes de que la cuestión de la reconciliación entre polacos y ucranianos no concierne solo a las relaciones entre ambos pueblos, sino también a la autenticidad de nuestro común testimonio cristiano».
«El primer paso hacia la paz es el desarme del lenguaje»
Haciéndose eco de los repetidos llamamientos del Papa León XIV a la paz, los obispos exhortaron a ambas naciones a evitar la retórica incendiaria. «Siguiendo al Papa León, estamos convencidos de que el primer paso hacia la paz es el desarme del lenguaje», escribieron. «Esto se aplica no solo a las palabras, sino también a los gestos, los signos y los símbolos. También ellos pueden herir, cerrar el camino al encuentro y generar miedo».
El texto advirtió asimismo contra el uso de relatos históricos enfrentados para alimentar la división. «Cuando imponemos a los demás nuestra propia visión del pasado y del futuro, sucumbimos a la lógica de una cultura de la violencia y del poder», escribieron los prelados, que instaron a ambos pueblos a buscar «el bien común, y no solo los intereses particulares». Y recordando la llamada evangélica a la misericordia, añadieron: «El Evangelio en el que creemos nos enseña que el remedio para el pecado es el perdón, y el límite que Dios ha puesto al mal es la misericordia».
El legado de San Juan Pablo II
Los obispos invocaron también el legado de San Juan Pablo II, que dedicó grandes esfuerzos durante su pontificado a fomentar la reconciliación entre polacos y ucranianos. «Sentimos el deber de no abandonar el camino común iniciado con la bendición de San Juan Pablo II, sino de recorrerlo con paciencia y valentía», escribieron. «Es demasiado lo que une a nuestros pueblos como para permitir que se desperdicie nuestra herencia común».
El llamamiento llega en medio de nuevas tensiones en las relaciones polaco-ucranianas, en particular por las distintas interpretaciones de las atrocidades de la Segunda Guerra Mundial, aun cuando Polonia sigue siendo uno de los principales apoyos de Ucrania desde la invasión rusa de 2022. Reconociendo los capítulos dolorosos de la historia compartida, los responsables eclesiásticos subrayaron que los cristianos están llamados a buscar una reconciliación enraizada en la verdad, el perdón y la caridad, y no en el resentimiento. «Junto con el Santo Padre el Papa León XIV, llamamos a todos a pensar ante todo en términos de bien común y no solo de intereses privados», concluyeron.








