(InfoCatólica) La Fraternidad San Vicente Ferrer (FSVF), comunidad religiosa tradicional en plena comunión con la Santa Sede, ha emitido un comunicado en el que deplora las consagraciones episcopales realizadas por la Fraternidad San Pío X (FSSPX) el 1 de julio de 2026 y reafirma su compromiso de fidelidad a la jerarquía legítima de la Iglesia. El texto, fechado el 2 de julio, fiesta de la Visitación de Nuestra Señora, constituye una de las primeras reacciones públicas de una comunidad tradicional ante la ruptura consumada en Écône.
La FSVF es un instituto religioso de derecho pontificio fundado en 1979 por el P. Louis-Marie de Blignières en Chémeré-le-Roi (Mayenne, Francia). De espiritualidad dominicana, aunque sin afiliación canónica a la Orden de Predicadores, la comunidad celebra según el rito dominicano tradicional. De Blignières, ordenado sacerdote por Mons. Lefebvre en 1977, fue de quienes en 1988, tras las consagraciones de Écône, eligieron el diálogo con Roma y contribuyeron a la puesta en marcha de la Comisión Ecclesia Dei.
La comunidad fue erigida el 28 de octubre de ese mismo año como instituto de derecho pontificio por dicha Comisión, con el apoyo del cardenal Ratzinger y del obispo de Laval, Louis-Marie Billé. Sus constituciones definitivas fueron aprobadas por la Santa Sede en 1995. Tras la supresión de la Comisión Ecclesia Dei en 2019, la tutela del instituto pasó a la sección correspondiente del Dicasterio para la Doctrina de la Fe. Actualmente la comunidad está presidida por el P. Augustin-Marie Aubry, elegido prior en septiembre de 2023. Su posición ante las consagraciones de 2026 tiene, por tanto, un valor testimonial particular: procede de una comunidad que vivió en primera persona la disyuntiva de 1988 y que eligió la comunión eclesial frente a la ruptura.
Rechazo del «estado de necesidad»
La FSVF «toma nota» de las consagraciones episcopales conferidas «contra la voluntad del Soberano Pontífice» y afirma deplorar «profundamente este acto que desgarra la túnica sin costura de Cristo». Frente al argumento invocado por la FSSPX para justificar las ordenaciones, la comunidad es categórica: «Ningún estado de necesidad podrá jamás permitir ir contra lo que pertenece a la constitución divina de la Iglesia».
El comunicado recuerda, sin embargo, que el comunicado del Dicasterio para la Doctrina de la Fe (DDF) del 12 de febrero de 2026 reconoce la existencia de «diferentes grados de adhesión que requieren los diversos textos del Vaticano II». La FSVF señala que esta doctrina tradicional permite a los católicos adoptar una posición justa de adhesión al Magisterio, «criticando respetuosamente las deficiencias de ciertos textos».
Súplica al Papa contra la «autosecularización»
Junto a la condena del acto cismático, la Fraternidad dirige una petición directa al Papa. La FSVF constata, «junto con numerosos clérigos y laicos», la existencia de corrientes internas en la Iglesia que, citando a San Pablo, «no soportando la sana doctrina» (2 Tm 4,3), «ponen en duda las grandes verdades dogmáticas y morales mediante un proceso de autosecularización».
La comunidad suplica al Santo Padre que condene estos errores, que desautorice a los sacerdotes y obispos que los favorecen y que aliente a quienes se oponen a ellos.
Doble fidelidad: tradición y comunión
La FSVF manifiesta su intención de continuar su misión «sin compromiso con el error, en la fidelidad intacta a las disciplinas litúrgicas y a las pedagogías tradicionales, en la comunión visible con la única Iglesia de Cristo y su jerarquía legítima».
Con «viva conciencia de los desgarramientos que van a afectar a las conciencias y a las familias», la comunidad anima a los fieles «inquietos o desorientados» a mantener y cultivar esa «doble fidelidad» en la que, asegura, «se encuentra una vía coherente y fecunda». Finalmente, pide a la Santa Sede que manifieste su «paternal solicitud» hacia «todos aquellos fieles católicos que se sienten apegados a ciertas formas litúrgicas y disciplinares anteriores de la tradición latina», citando el motu proprio Ecclesia Dei (n.º 5c).
Traducción íntegra del comunicado
Consagraciones episcopales: comunicado de la FSVF — 2 de julio de 2026
- La Fraternidad San Vicente Ferrer (FSVF) toma nota de las consagraciones episcopales conferidas en el seno de la Fraternidad San Pío X (FSSPX) el 1 de julio de 2026, contra la voluntad del Soberano Pontífice. Deplora profundamente este acto que desgarra la túnica sin costura de Cristo. La FSSPX invoca un «estado de necesidad». Pero ningún estado de necesidad podrá jamás permitir ir contra lo que pertenece a la constitución divina de la Iglesia.
- El comunicado del 12 de febrero de 2026 del Dicasterio para la Doctrina de la Fe (DDF) recuerda la existencia de los «diferentes grados de adhesión que requieren los diversos textos del Vaticano II». Esta doctrina tradicional permite a los católicos adoptar una justa posición de adhesión al Magisterio, criticando respetuosamente las deficiencias de ciertos textos.
- Además, la FSVF constata, junto con numerosos clérigos y laicos, la existencia de corrientes internas en la Iglesia que, «no soportando la sana doctrina» (2 Tm 4,3), ponen en duda las grandes verdades dogmáticas y morales mediante un proceso de autosecularización. Suplica al Santo Padre que condene estos errores y, para la protección del pueblo cristiano, desautorice a los sacerdotes o a los obispos que los favorecen, y aliente a todos los que se oponen a ellos.
- La FSVF se propone, en este contexto dramático, continuar con humildad y caridad su misión, sin compromiso con el error, en la fidelidad intacta a las disciplinas litúrgicas y a las pedagogías tradicionales, en la comunión visible con la única Iglesia de Cristo y su jerarquía legítima.
- Con viva conciencia de los desgarramientos que van a afectar a las conciencias y a las familias, la FSVF anima a los fieles, inquietos o desorientados, a mantener y cultivar, con la fuerza que dan la fe y los dones del Espíritu Santo, esta doble fidelidad, en la que se encuentra una vía coherente y fecunda. Pide, con respeto e insistencia, a la Santa Sede que manifieste su paternal solicitud hacia «todos aquellos fieles católicos que se sienten apegados a ciertas formas litúrgicas y disciplinares anteriores de la tradición latina» (motu proprio Ecclesia Dei, n.º 5c).
El 2 de julio de 2026, fiesta de la Visitación de Nuestra Señora







