Revista Time: León XIV tuvo una formación «rigurosa y progresista»
Foto: Catholic Theological Union

Un artículo describe los años formativos del Papa

Revista Time: León XIV tuvo una formación «rigurosa y progresista»

La revista ha publicado un artículo en el que se describen los años de formación del Papa en la Unión Teológica Católica de Chicago. Se trataba de un centro educativo muy escorado hacia el progresismo, en el que se intentaba borrar la diferencia entre profesores y alumnos y se defendía abiertamente la ordenación de las mujeres.

(InfoCatólica) La antiguamente prestigiosa revista Time ha dedicado un interesante artículo a los años formativos del Papa. El artículo, titulado «The Making of an American Pope» se adentra en la vida de León XIV antes de su elección, desde su infancia hasta el cardenalato, pasando por su entrada en la orden agustina, sus años de estudios teológicos y canónicos, la época de la misión y su episcopado.

La revista no es precisamente una autoridad en cuestiones eclesiales y a menudo muestra no entenderlas muy bien, pero el artículo incluye una serie de datos interesantes sobre la trayectoria vital de quien hoy es el Romano Pontífice. Quizá la parte más llamativa sea la que versa sobre sus estudios teológicos, realizados en los años ochenta, una época en la que las convulsiones posconciliares habían transformado ya por completo la formación de los religiosos en gran parte del mundo.

Después de hacer los votos perpetuos en 1981, fray Robert fue enviado a Chicago para que cursara sus estudios teológicos. Tanto él como otros estudiantes agustinos estudiaban en la Unión Teológica Católica, un centro conocido su progresismo radical.

La Unión había sido fundada por franciscanos, pasionistas y servitas en 1968 e inmediatamente se convirtió en una de las instituciones de referencia del progresismo eclesial norteamericano. Ya en los años setenta, buena parte de los profesores y estudiantes de la Unión Teológica Católica mostraron un firme apoyo a la ordenación sacerdotal de las mujeres. En 1976 se celebró en el propio centro la reunión de la Conferencia de la Ordenación de Mujeres. En 1981, el año en que fray Robert empezó a estudiar allí, varios estudiantes se pusieron de acuerdo para llevar un lazo azul el día de su ordenación y reivindicar así la ordenación de las mujeres. Este último hecho fue uno de los factores que causaron la investigación vaticana de las universidades norteamericanas.

Según la revista Time, en aquel momento la Unión Teológica Católica se distinguía porque en ella estudiaban tanto religiosos como laicos, incluidas mujeres, y «el centro contaba con profesoras y un rabino en su plantilla». Esta «mezcla de culturas, géneros y órdenes religiosas, así como la ausencia de jerarquía —a los profesores se les llamaba por su nombre de pila—, lo convertían en un lugar fascinante».

La hermana Dianne Bergant, especializada en el método histórico-crítico, la exégesis feminista y el diálogo interreligioso, fue profesora de Antiguo Testamento del joven agustino. La religiosa conserva recuerdos idílicos de la Unión, que «en cierto sentido, era lo mejor que una comunidad religiosa puede llegar a ser», porque no recuerda que sus colegas varones la «menospreciaran jamás por ser mujer». Hace unos meses, la hermana declaró en una entrevista que «antes de que se ordene a las mujeres, se ordenará a los casados» y habrá diaconisas.

La influencia femenina sobre el futuro Papa debió de ser grande y no se limitó a las clases. Existía la costumbre de que cada alumno eligiera un director espiritual y Robert Prevost eligió a una religiosa, la hermana Lyn Osiek. La hermana lo describe como «tranquilo y sereno», ya que «parecía que nada lo perturbaba. Era una persona que realmente estaba en paz consigo misma». La hermana Lyn es conocida en los Estados Unidos por su interpretación feminista de la Escritura y la historia de la Iglesia, basada en la idea de que la actividad religiosa de las mujeres (incluido su ministerio ordenado) ha sido silenciada sistemáticamente por los hombres.

Los profesores masculinos del futuro Papa también parecen haber sido marcadamente progresistas. Por ejemplo, según Time, había dos corrientes de cristología, una impartida por un discípulo de Karl Rahner y otra por un discípulo de Edward Schillebeeckx (a quien Time llama «respetado teólogo», a la vez que cuenta que «difundió la idea de que el verdadero papel del cristiano no era adherirse a un conjunto de creencias, sino corregir la injusticia como hizo Jesús»).

Cada tarde, después de las clases, los estudiantes religiosos volvían a sus comunidades religiosas, en las que la disciplina parecía haberse relajado significativamente en la época posconciliar. El padre Mark Francis, ahora superior general de los viatorianos, recuerda las fiestas que organizaban: «los pasionistas, por ejemplo, siempre celebraban el Día del Derby de Kentucky. Y los de la Preciosa Sangre siempre tenían barriles de cerveza». Un recuerdo con el que coincide la hermana Dianne Bergant: «esos hombres de la Preciosa Sangre organizan buenas fiestas», en las que, siguiendo el espíritu de la Unión, participaban tanto hombres como mujeres.

En conjunto, Time sentencia que la «formación académica en la Unión Teológica Católica era rigurosa y progresista», un oxímoron que no ofrece mucha confianza.

Después de aquellos años, el entonces fray Robert marcharía a Roma a estudiar Derecho Canónico en el Angelicum, donde también había estudiado Juan Pablo II y donde quizá la formación fuera un poco más rigurosa y menos progresista. Tuvo suerte, porque, como indica el P. Galetto, uno de sus compañeros agustinos del Angelicum, «los estadounidenses habían dejado de ir a estudiar a Roma». «Pensábamos que la teología estadounidense era mejor, más moderna. No se basaba en la patrística, sino más bien en la psicología y la sociología».

Al margen de la ingenuidad de la revista Time en estas cuestiones y sin culpa alguna por parte de los estudiantes, parece que la formación que recibían en Chicago adolecía de grandes carencias. Se trataba, a fin de cuentas, de una época confusa para la Teología, en la que el progresismo a menudo parecía victorioso en el empeño por aguar la esencia del cristianismo, su doctrina y su moral para sustituirlos por las ideas que estaban de moda en ese momento.

Poco a poco, los pontificados de Juan Pablo II  y Benedicto XVI conseguirían ir dando cierta claridad en ese aspecto. Además, la inspección que hizo el Vaticano de las universidades católicas norteamericanas tendría un considerable impacto en el país. No obstante, fue un proceso que duró años y al Papa actual le tocó estudiar en algunos de los más confusos. No hay duda de que León XIV habrá tenido numerosas oportunidades después de subsanar las lagunas y enfoques erróneos de la Unión Teológica Católica, pero también parece claro que aquella formación debió de dejar una huella en todos los estudiantes y a menudo no para bien.

7 comentarios

jandro
Totalmente de acuerdo con el artículo cuando dice "habrá tenido numerosas oportunidades después de subsanar las lagunas y enfoques erróneos de la Unión Teológica Católica, pero también parece claro que aquella formación debió de dejar una huella en todos los estudiantes y a menudo no para bien."

En esas corriente progresistas siempre pareció que lo importante era socavar los cimientos de la ICAR más que cualquier otra cosa. Luego los buenistas ayudaban con sus "aggiornamientos" y sus muchas "prudencias". Es decir, heterodoxos + buenistas frente a fieles a la Iglesia.
30/06/26 9:43 AM
Juan Mariner
Siento vergüenza de que la ruin política de los Estados liberales occidentales haya tomado la Iglesia Católica, dividiéndola entre "progresistas y conservadores", y que se quede todo el mundo más ancho que largo. En la Iglesia, yo sólo conozco a ortodoxos y heterodoxos, y he visto a católicos conservadores políticos extremadamente heterodoxos y a progresistas en lo social muy ortodoxos. Ya el intelectual católico Juan M. de prada, con sus defectos y virtudes, preguntado por su adscripción política dijo que era conservador en lo moral y progresista en lo social....
30/06/26 10:36 AM
María de África
Mariner: Me temo que no estamos hablando de "progresista en lo social" sino de progresista en todo.
30/06/26 11:38 AM
maru
Espero que el Papa no se haya quedado con la formación recibida en esa escuela, casi herética, porque de ser así, apañados estamos.
30/06/26 11:43 AM
Chico
Recordemos que existe y actua la Gracia de Estado
30/06/26 2:52 PM
Dámaso
Si Chico confiemos en la gracia de estado, aunque a Bergoglio no le fue de mucha ayuda suponiendo que gozará de ella.
30/06/26 4:24 PM
Anónimo
Posiblemente gracias a esta experiencia León XIV sabe los "frutos" que da la progresia eclesial.

Lejos de algo malo, creo que en esta etapa el papa se ha vacunado contra ello
30/06/26 6:53 PM

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