(InfoCatólica) Dos años después y sin que pasase nada, el Dicasterio para la Doctrina de la Fe ha confirmado que el vademécum sobre bendiciones de uniones extramatrimoniales aprobado por los representantes de la Conferencia Episcopal Alemana (DBK) y del Comité Central de los Católicos Alemanes (ZdK) en abril de 2025 no cuenta con su aprobación. No hay ningún documento que avale esta última declaración.
El cardenal Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio, ha explicado a Vatican News que la carta que dirigió en noviembre de 2024 al obispo de Tréveris, Stephan Ackermann, presidente de la comisión litúrgica de la DBK, sigue siendo «la única y la última respuesta» también para el texto definitivo, titulado La Bendición da fuerza al amor. «Lo dicho en aquella carta», precisa Fernández, «vale también para el texto del actual vademécum, que no tiene la aprobación del Dicasterio para la Doctrina de la Fe».
La aclaración llega más de un año después de que los representantes alemanes aprobasen de forma definitiva el documento y varios meses después del último encuentro entre Fernández y los obispos alemanes, celebrado el 12 de noviembre de 2025 en el Vaticano, en el que el prefecto ya había comunicado esta posición a Ackermann. La carta de 2024 ha sido publicada en el sitio web del Dicasterio en los últimos días, con el acuerdo del Papa León XIV, según VaticanNews, y quizá para apoyar las palabras del Papa en el vuelo de regreso de África, de que ya se había hablado con los alemanes.
De lo que no hay duda, es que no pasa nada, y los alemanes han hecho lo que han querido y parece que va a seguir siendo así.
Un texto que contradice Fiducia supplicans
Según explica Vatican News, aunque el vademécum definitivo fue modificado respecto al borrador que Fernández examinó en 2024, no recoge las indicaciones de aquella carta. El documento alemán habla de espontaneidad y libertad en las bendiciones para parejas extramatrimoniales, pero ofrece una suerte de liturgia o paraliturgia que queda excluida por la declaración Fiducia supplicans, publicada en diciembre de 2023 por el propio Dicasterio. En dicha declaración se establece que «a propósito de las bendiciones, la Iglesia tiene el derecho y el deber de evitar cualquier tipo de rito» que pueda generar confusión respecto al matrimonio.
El propio León XIV se pronunció sobre el asunto el pasado 23 de abril, durante el vuelo de regreso desde Guinea Ecuatorial. Preguntado por la propuesta alemana, el Papa fue claro: «La Santa Sede ya ha hablado con los obispos alemanes. La Santa Sede ha aclarado que no estamos de acuerdo con la bendición formalizada de las parejas, en este caso de las parejas homosexuales o de las parejas en situaciones irregulares, más allá de lo que estaba específicamente, si así se puede decir, permitido por el Papa Francisco».
Parolin descarta sanciones y apuesta por el diálogo
Pese a la firmeza doctrinal, la respuesta disciplinar sigue sin concretarse. El cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado, ha calificado de «prematuro» esperar que la Santa Sede intervenga con medidas contra los obispos alemanes. En declaraciones a los periodistas a las puertas del Instituto Augustinianum de Roma, donde presentaba un libro publicado por la Libreria Editrice Vaticana, Parolin explicó que ambas partes llevan tiempo «dialogando» y que han «expresado cada uno su propio punto de vista sobre este tema».
El Secretario de Estado se mostró confiado en la posibilidad de «encontrar una solución» que integre las distintas posturas, también sobre la sinodalidad, lo que a su juicio implica «que cualquier decisión debe estar de acuerdo con el Derecho Canónico, el Concilio Vaticano II y la tradición de la Iglesia». Su deseo, añadió, es «que nunca sea necesario imponer sanciones, que los problemas se resuelvan pacíficamente, como debe ser en la Iglesia».
Lo de que «integre las distintas posturas» no tiene mucha interpretación, ¿más que lo de ahora que cualquiera puede hacer lo que quiera?
Parolin responde a los ataques de Trump en vísperas de la audiencia con Rubio
El Secretario de Estado también se refirió a los repetidos ataques del presidente Donald Trump contra el Papa, incluida la acusación de que el pontífice aceptaría que Irán poseyera armas nucleares. Parolin fue tajante: la afirmación «ciertamente no es correcta», recordó que la Santa Sede «siempre ha trabajado, y sigue trabajando, precisamente en el desarme nuclear» y calificó de «un poco extraño» atacar al Papa «de esta manera».
En vísperas de la audiencia de León XIV con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, Parolin explicó que la iniciativa partió de la parte norteamericana y que se abordarían «todos los temas más candentes», incluidos «todo lo ocurrido en los últimos días», la política internacional, los conflictos en curso y la situación en América Latina. Preguntado por una posible conversación telefónica entre el Papa y Trump, el cardenal la consideró «prematura», pero aseguró que el pontífice «está abierto a todas las opciones» y que «nunca se ha echado atrás ante nadie».
Estados Unidos, subrayó Parolin, sigue siendo un interlocutor imprescindible para la Santa Sede: «¿Cómo se puede ignorar a Estados Unidos? Es imposible ignorarlo. A pesar de algunas dificultades, sin duda sigue siendo un interlocutor».







