(InfoCatólica) Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han anunciado la reposición de la imagen de Cristo que fue destruida a mazazos por uno de sus soldados en la aldea cristiana de Debel, en el sur del Líbano, y han impuesto sanciones disciplinarias a los militares implicados en el incidente, que provocó una oleada de condena internacional. La Asamblea de Ordinarios Católicos de Tierra Santa, encabezada por el Cardenal Pierbattista Pizzaballa, ha calificado lo sucedido como «una grave afrenta a la fe cristiana» que se suma a otros episodios similares en la zona.
A short while ago, in full coordination with the local community of Debel in southern Lebanon, the damaged statue was replaced by IDF troops. The Northern Command worked to coordinate the replacement of the statue from the moment it received the report of the incident.
— Israel Defense Forces (@IDF) April 21, 2026
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La profanación y la reacción israelí
La fotografía del soldado israelí golpeando con un mazo la cabeza de un Cristo crucificado en el jardín de una familia de Debel recorrió el mundo el pasado 19 de abril. La imagen fue publicada en la red social X por el periodista palestino Younis Tirawi. El sacerdote de Debel, el padre Fadi Falfel, confirmó a la agencia Reuters que la cruz formaba parte de un pequeño santuario familiar en las afueras del pueblo: «Uno de los soldados israelíes rompió la cruz e hizo esta cosa horrible, esta profanación de nuestros símbolos sagrados».
Las autoridades israelíes admitieron con rapidez la veracidad del incidente. El primer ministro Benjamin Netanyahu declaró el 20 de abril que condenaba el acto «en los términos más enérgicos». Según la investigación interna de las FDI, un soldado dañó el símbolo religioso mientras un compañero fotografiaba la escena, y otros seis militares presentes no intervinieron para impedirlo ni lo comunicaron a sus superiores.
Las FDI han expresado «un profundo pesar por el incidente» y han reconocido que la conducta de los militares «se desvió completamente de las órdenes y valores de las FDI». El jefe del Estado Mayor calificó lo sucedido como «una conducta inaceptable y un fracaso moral, muy por encima de cualquier estándar aceptable».
Treinta días de detención y retirada del combate
Como medida disciplinaria, el soldado que destruyó la imagen y el que la fotografió serán retirados del servicio de combate y recibirán treinta días de detención militar. Los demás soldados que permanecieron pasivos han sido citados a «conversaciones de esclarecimiento». Las FDI han informado también de que los protocolos sobre respeto a símbolos religiosos han sido reforzados para las tropas desplegadas en la zona y volverán a serlo tras el incidente.
En un intento de reparar el daño, el ejército israelí ha reemplazado la imagen destruida en coordinación con la comunidad local. Debel es una población de mayoría católica maronita (de rito antioqueno) en un 90%. La nueva imagen, según las fotografías difundidas por las propias FDI, es una cruz de madera con un Cristo de metal e iconos de la Virgen y los santos según la tradición oriental. «El Comando Norte trabajó para coordinar el reemplazo de la estatua desde el momento en que recibió el informe del incidente», señaló el comunicado militar.
Los obispos de Tierra Santa: «Una grave afrenta a la fe cristiana»
La Asamblea de Ordinarios Católicos de Tierra Santa expresó su «profunda indignación y condena sin reservas» en un comunicado firmado por el Cardenal Pizzaballa el 20 de abril. Los obispos denunciaron que este acto «se suma a otros incidentes denunciados de profanación de símbolos cristianos por parte de soldados de las FDI en el sur del Líbano» y señalaron «una preocupante deficiencia en la formación moral y humana, en la que incluso el respeto más elemental por lo sagrado y por la dignidad de los demás se ha visto gravemente comprometido».
La Asamblea exigió «medidas disciplinarias inmediatas y decisivas, un proceso creíble de rendición de cuentas y garantías claras de que tal conducta no será tolerada ni repetida». El comunicado recordó asimismo el significado espiritual de la Cruz para los creyentes, citando a san Pablo: «Lejos de mí gloriarme si no es en la Cruz de nuestro Señor Jesucristo», y reiteró el mensaje del Papa sobre la paz, que «no puede nacer de la violencia» sino que debe ser «desarmada» y orientada a «envainar la espada».
La situación de los cristianos de Debel
Debel es una de las aldeas cristianas del sur del Líbano afectadas por la ocupación militar israelí. El Papa León XIV envió un mensaje de cercanía a sus habitantes el pasado 7 de abril, citando las «circunstancias dramáticas» que están viviendo. La Asociación Católica de Bienestar del Cercano Oriente-Misión Pontificia (CNEWA) está intentando apoyar a las familias cristianas de la zona, en particular a 430 familias católicas maronitas en Debel, 425 familias cristianas en Ain Ebel y 1.400 familias católicas maronitas en Rmeich. Según las fuentes consultadas, los convoyes de ayuda no siempre consiguen superar los controles israelíes.






