(InfoCatólica) El Cardenal Marx ordena aplicar en Múnich las ceremonias de bendición para parejas del mismo sexo y divorciados vueltos a casar, un paso que la archidiócesis de Colonia rechaza expresamente por considerar que excede las disposiciones de la Iglesia universal.
Tres días después de que el Papa Francisco falleciera, algunos obispos alemanes «aprobaron» un documento que orienta a los sacerdotes sobre cómo realizar bendiciones a parejas del mismo sexo y heterosexuales que no están casadas por la Iglesia. Se amparaba en la declaración vaticana Fiducia Supplicans, aprobada por el Papa Francisco en 2023.
Se llegó a decir que las no bendiciones de no parejas estaba bendecida por el Cardenal Fernández. Los tiempos habían cambiado y el propio Cardenal Fernández quiso desmarcarse inmediatamente del asunto. Pero el silencio en Roma es atronador, y las consecuencias las esperadas.
Bendiciones oficiales en la archidiócesis bávara
El arzobispo de Múnich-Frisinga ha remitido a todos los sacerdotes y agentes pastorales de su archidiócesis una carta en la que recomienda la guía titulada Segen gibt der Liebe Kraft («La bendición da fuerza al amor») como «fundamento de la acción pastoral». La guía, aprobada en abril de 2025 por la Conferencia Conjunta de la Conferencia Episcopal Alemana (DBK) y el Comité Central de los Católicos Alemanes (ZdK), habilita celebraciones de bendición para divorciados vueltos a casar civilmente, parejas del mismo sexo y otras parejas que no pueden o no desean recibir el sacramento del matrimonio.
«A todas las parejas que se aman y piden a la Iglesia una bendición para su unión, les deseo que en esa bendición sientan la cercanía de Dios», escribe Marx en la misiva, según confirmó un portavoz de la archidiócesis.
El Cardenal pide además que se explique «el sentido teológico de la bendición» a quienes «todavía tienen dificultades con ella». Los sacerdotes que se nieguen a impartir dicha bendición deberán derivar a las parejas interesadas al decanato correspondiente o a otros agentes pastorales. A partir de junio se ofrecerán cursos de formación para las nuevas ceremonias.
Una decisión no vinculante, pero con peso creciente
La Conferencia Conjunta de DBK y ZdK es un órgano de diálogo sin competencia legislativa: su aprobación de la guía no obliga a los obispos alemanes. Sin embargo, en la práctica, la mayoría de las diócesis alemanas han optado por recomendar o al menos tolerar su uso. Según informó katholisch.de, solo las diócesis de Augsburgo, Eichstätt, Colonia, Passau y Ratisbona comunicaron el año pasado que no aplicarían la guía.
En Múnich-Frisinga, las bendiciones a parejas del mismo sexo ya se toleraban de hecho, y desde finales de 2024 la archidiócesis amplió su oferta pastoral con dieciséis personas de referencia para la atención a personas con atracción hacia el mismo sexo.
Marx subraya que la bendición no constituye una celebración sacramental del matrimonio, pero advierte de que eso no significa que «la bendición de una unión no sacramental, que en muchos casos ya es un matrimonio civil, relegue a la pareja al margen de la comunidad y de la Iglesia». «Ninguna pareja debe ser rechazada», afirma el Cardenal, que invoca el concepto de benedicere —«decir bien», desear el bien— como posible contribución de la Iglesia a la «curación y la reconciliación».
Colonia se desmarca y apela a la norma universal
La archidiócesis de Colonia se ha posicionado en sentido contrario. Su oficina de prensa señaló que la guía «no se aplicará en la archidiócesis de Colonia» porque, según su valoración, «va más allá de las disposiciones de la Iglesia universal». El argumento de Colonia se apoya en la declaración Fiducia supplicans, publicada en diciembre de 2023 por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, que permitió la bendición de parejas en situaciones irregulares y del mismo sexo bajo condiciones estrictas: que sea espontánea, breve y sin forma litúrgica, para evitar cualquier confusión con una celebración matrimonial.
Para Colonia, la guía alemana desborda esos límites al formalizar rituales que la declaración vaticana excluía expresamente.
Del Camino Sinodal al nuevo Benedictional
La guía nació de un mandato del Camino Sinodal alemán. Tras la publicación de Fiducia supplicans, los cambios introducidos por Roma se integraron en el texto. La guía se presenta como desarrollo del «enfoque pastoral del pontificado del Papa Francisco».
Paralelamente, se está revisando el Benedictionale —el libro litúrgico de bendiciones— para el ámbito germanófono. El padre Johannes Feierabend, responsable del grupo de trabajo, confirmó a katholisch.de que el nuevo Benedictionale incluirá un formulario para la bendición de «parejas que se aman», y que este fue «el único punto que llamó inmediatamente la atención» cuando la lista de formularios fue presentada en Roma.
Críticas por la oportunidad y el fondo teológico
Regina Einig, en Die Tagespost, cuestiona tanto la oportunidad como el contenido teológico de la decisión de Marx. Einig señala que el Cardenal hizo pública su carta apenas cuatro semanas después de la elección de Dominik Krause como alcalde de Múnich, el primero abiertamente homosexual en la historia de la ciudad, lo que a su juicio sugiere una motivación de posicionamiento sociopolítico.
La articulista sostiene que la archidiócesis muniquesa sacrifica la posición de la Iglesia universal, que rechaza estas celebraciones litúrgicas, en favor de una «teología práctica de separación de Roma». Einig denuncia también que la instrucción a los sacerdotes que se nieguen a bendecir para que deriven a las parejas al decanato convierte la objeción de conciencia en una formalidad sin peso real, y advierte de que la «pastoral para personas con atracción al mismo sexo» y la pastoral matrimonial y familiar quedan de hecho equiparadas.






