León XIV alerta en Angola contra el riesgo de mezclar la religiosidad tradicional con «elementos mágicos y supersticiosos»
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Séptima jornada del viaje a África

León XIV alerta en Angola contra el riesgo de mezclar la religiosidad tradicional con «elementos mágicos y supersticiosos»

El Papa advierte en Kilamba contra las prácticas que mezclan fe con superstición y pide a los angoleños que reconstruyan su país como «pan partido». Por la tarde, un Rosario multitudinario en Muxima.

(InfoCatólica) El Papa León XIV pidió a los católicos angoleños que estén «siempre atentos» a las formas de religiosidad tradicional propias de su cultura que corren el riesgo «de confundir y mezclar elementos mágicos y supersticiosos que no ayudan en el camino espiritual». La advertencia, pronunciada durante la homilía de la Misa celebrada ante cerca de cien mil fieles en la explanada de Kilamba, en Luanda, marcó la primera gran cita litúrgica del Pontífice en Angola y el momento más incisivo de una jornada dedicada íntegramente a la oración, que se cerró por la tarde con un Rosario multitudinario en el santuario de Mama Muxima.

La séptima jornada del viaje apostólico de León XIV por África, que ya lo ha llevado a Argelia y Camerún, concentró sus dos actos públicos en el corazón de la vida devocional angoleña: la Eucaristía dominical, celebrada en una amplia zona residencial construida por China que llegó a conocerse como «la ciudad fantasma», y la oración mariana en el principal santuario del país, situado a unos 130 kilómetros al sureste de la capital.

Emaús y la herida de Angola

La homilía del Papa giró en torno al Evangelio de los discípulos de Emaús (cf. Lc 24,13-35), que el Pontífice leyó como un espejo de la historia reciente del país. «En esta escena inicial del Evangelio veo reflejada la historia de Angola, de este país bellísimo pero lastimado, que tiene hambre y sed de esperanza, de paz y de fraternidad», afirmó, antes de evocar la larga guerra civil que dejó tras de sí «enemistades y divisiones, recursos malgastados y pobreza».

León XIV advirtió del peligro de quedar atrapado en el desánimo, como los dos discípulos que caminaban hacia Emaús sin esperanza de encontrar una salida. Frente a ello, presentó la resurrección de Cristo como punto de partida para la reconstrucción: «Él está vivo, ha resucitado y va a nuestro lado mientras recorremos el camino del sufrimiento y la amargura, abriéndonos los ojos para que podamos reconocer su obra y concediéndonos la gracia de empezar de nuevo y reconstruir el futuro».

Alerta contra la superstición

El pasaje más llamativo de la homilía fue la advertencia directa sobre las prácticas religiosas sincretistas. El Papa reconoció que las formas de religiosidad tradicional «pertenecen a las raíces de la cultura de ustedes», pero subrayó que al mismo tiempo «suponen el riesgo de confundir y mezclar elementos mágicos y supersticiosos que no ayudan en el camino espiritual».

Frente a ello, pidió a los fieles que permanezcan «fieles a lo que enseña la Iglesia», que confíen «en sus Pastores» y que mantengan «la mirada fija en Jesús, que se revela especialmente en la Palabra y en la Eucaristía».

Pan partido contra la corrupción

A partir de la imagen eucarística del pan partido, León XIV trazó un programa de compromiso social para la Iglesia angoleña. El Papa pidió reconocer a Cristo «no sólo en la Eucaristía, sino en cualquier lugar donde haya una vida que se convierta en pan partido, en cualquier lugar donde alguien se haga don de compasión como Él».

El Pontífice reclamó una Iglesia capaz de «acompañar en el camino y escuchar el lamento de sus hijos», y afirmó que Angola necesita «obispos, sacerdotes, misioneros, religiosas y religiosos, laicos y laicas que tengan en el corazón el deseo de entregar su propia vida y ofrecérsela unos a otros». En una de las menciones más directas de toda la homilía, pidió que «la lacra de la corrupción sea sanada por una nueva cultura de la justicia y el compartir».

«No tengan miedo de hacerlo», imploró al concluir la homilía, encomendando a los fieles a la protección de la Virgen María, bajo la advocación de Nuestra Señora de Muxima.

Ucrania y Líbano en el Regina Caeli

Antes de dirigir el rezo del Regina Caeli al término de la Misa, el Papa manifestó su cercanía «a todos aquellos que sufren, para que incluso en el dolor permanezca viva la luz de la fe, y con ella la esperanza en un mundo mejor». León XIV lamentó el aumento de los ataques contra Ucrania, que «siguen afectando también a los civiles», y renovó su llamamiento «para que callen las armas y se siga el camino del diálogo».

También mostró su esperanza por la tregua anunciada en Líbano, que calificó como «un brote de alivio para el pueblo libanés y para el Levante», y alentó a quienes trabajan por una solución diplomática «a continuar los diálogos de paz para hacer permanente el cese de las hostilidades en todo el Medio Oriente».

Rosario multitudinario en Muxima

Por la tarde, el Papa se trasladó en helicóptero al santuario de Mama Muxima, el principal centro de devoción mariana de Angola, donde miles de fieles que habían pernoctado en tiendas improvisadas lo esperaban para rezar juntos el Santo Rosario. A su llegada, acompañado por el Obispo de Viana, Mons. Emílio Sumbelelo, recorrió la explanada en un carrito de golf eléctrico.

Tras un breve momento de oración y adoración ante el Santísimo Sacramento en el interior de la iglesia, y una ofrenda floral a la imagen de la Inmaculada Concepción, el Papa dirigió el rezo de los Misterios Gloriosos desde un estrado en la explanada.

En el discurso que pronunció a continuación, León XIV citó a San Juan Pablo II, quien en la carta apostólica Rosarium Virginis Mariae describió el Rosario como la oración de un cristianismo que ha conservado «la novedad de los orígenes» y se siente «empujado por el Espíritu de Dios» para proclamar a Cristo «como Señor y Salvador».

El Papa definió el Rosario como un compromiso concreto: «Nos compromete a amar a cada persona con corazón maternal, de manera concreta y generosa, y a dedicarnos al bien de los demás, especialmente de los más pobres». Y confió a los fieles, especialmente a los jóvenes, un «gran proyecto»: «Construir un mundo mejor, acogedor, donde ya no haya guerras, ni injusticias, ni miseria, ni deshonestidad, y donde los principios del Evangelio inspiren y moldeen cada vez más los corazones, las estructuras y los programas, para el bien de todos».

«¡Es el amor el que debe triunfar, no la guerra!», proclamó.

«Madre del corazón»

El Pontífice puso en valor el título con que los angoleños veneran a la Virgen de Muxima, «Madre del corazón» (Mamã Muxima en lengua kimbundu), que, según recordó Mons. Sumbelelo, surgió espontáneamente entre los fieles para «rebautizar» un santuario originalmente dedicado a la Inmaculada Concepción.

León XIV describió ese corazón como «un corazón limpio y sabio, capaz de conservar y meditar los acontecimientos extraordinarios de la vida del Hijo de Dios» (cf. Lc 2,19.51), y subrayó que Mama Muxima «acoge a todos, escucha a todos y reza por todos», incluso a quienes, sin poder acudir, «confían en cartas y mensajes postales sus peticiones y sus promesas».

El santuario, construido por los portugueses en 1599 junto a la fortaleza de Muxima, fue incendiado en 1641 por colonos neerlandeses y posteriormente reconstruido. Cada año, entre agosto y septiembre, miles de peregrinos participan en procesiones nocturnas a la luz de las velas.

Tras la Misa de la mañana, el Arzobispo de Luanda, Mons. Filomeno do Nascimento Vieira Dias, dirigió unas palabras de agradecimiento al Papa: «Angola le abraza con la alegría contagiosa que le caracteriza y con la fe que hemos recibido como don y continuamos como gracia».

León XIV permanecerá en Angola hasta el 21 de abril. El último destino de su viaje de once días será Guinea Ecuatorial, antes de regresar a Roma el jueves.

2 comentarios

Ana Miller
Cada vez me gusta más el Papa.

Solo falta que tome posición contra las sectas evangélicas y catolicas antiguas de falsos obispos cómo la del cubano Abraham Luis Paula Ramírez, que se extiende y crece sin parar. El circo que ha montado en Facebook es impresionante y propio de una vedette.

Están vendiendo gato por liebre a mucha gente y hay que decir basta.Y evitar que les capten.

Este Papa es mejor que el anterior y está provocando que muchos volvamos a la Iglesia.

En Madrid se nota que hay más ganas de iglesia. Y en xapitales como Segovia o Zamora también.

Qué alegría ver así a la Iglesia en pleno siglo XXI. No han podido con Pedro y sus sucesores.
19/04/26 9:46 PM
Duke of the Keys
" mezclar elementos mágicos y supersticiosos que no ayudan en el camino espiritual. Permaneced fieles a lo que enseña la Iglesia". Impecable el razonamiento del pontífice. Eso es lo que hemos pedido los fieles una y otra vez a nuestros pastores: "Permaneced fieles a lo que enseña la Iglesia", especialmente cuando entronizaban a un ídolo amazónico en un templo católico y le quemaban incienso. ¿Dónde estaban estas palabras del señor Prevost Martínez en esos momentos? ¿Qué fidelidad han mostrado nuestros pastores descalzándose en las mezquitas y adorando a Alá? ¿Cómo no han de vaciarse los templos cuando nuestros pastores, papas, pontífices, nos han dado estos ejemplos durante tantos años?. Al menos, los angoleños tienen la disculpa cultural, ¿Qué disculpa han tenido nuestros papas para cometer este tipo de escándalos?.
19/04/26 10:10 PM

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