(Crux/InfoCatólica) El gobierno francés ha dado un paso más en su cruzada a favor del aborto. La ministra delegada para la Igualdad de Género, Aurore Bergé, declaró ante la Asamblea Nacional que existe una «movilización general» contra los movimientos y activistas provida, denunciando los actos de protesta que han afectado a centros de la organización Planificación Familiar en el norte de Francia, especialmente desde que el aborto fue constitucionalizado en 2024.
El Estado movilizado contra los defensores de la vida
Bergé tomó la palabra en respuesta a una interpelación de la diputada Sandra Regol, quien afirmó que los centros de Planificación Familiar habían sido objeto de seis ataques en los últimos cinco años, incluyendo uno en Estrasburgo donde fue pintada la inscripción «Planificación asesina» en las paredes de uno de sus locales. «Los empleados tienen miedo, y un clima de inseguridad pesa sobre los activistas, así como sobre quienes dependen de los servicios de Planificación Familiar en todo el país. El trabajo de esta organización está, por tanto, siendo puesto en riesgo», declaró Regol.
La ministra no se limitó a condenar los actos de vandalismo. Aprovechó la tribuna para arremeter con dureza contra todos quienes se oponen al aborto en Francia, presentándolos como enemigos de los «derechos» y la «libertad». «Quienes se oponen a los derechos y a la libertad de elección nunca han dado un paso atrás en nuestro país. Continúan vandalizando, amenazando, intimidando, financiando e intentando engañar a las jóvenes que simplemente desean acceder a su libertad, ahora garantizada constitucionalmente», dijo Bergé.
La titular de Igualdad de Género afirmó que mantiene un contacto «muy regular» con la presidenta de la asociación Planificación Familiar para «garantizar la protección de sus instalaciones», y proclamó que existe una «movilización general» en favor de «nuestras libertades, nuestros derechos, nuestras opciones, para acceder al aborto en todo el territorio, el apoyo a nuestras asociaciones y una lucha muy clara contra quienes prefieren desinformar, desorientar, manipular, y que en Francia no deben poder ganar».
Además, Bergé anunció que los recursos públicos asignados a las asociaciones favorables al aborto «se han más que triplicado en los últimos diez años», reconociendo únicamente que la financiación proveniente de algunas autoridades locales había disminuido en ciertos casos.
El caso Eros y la denuncia de la agenda LGBTQ
En mayo de 2025, el colectivo Eros lanzó una campaña digital contra la organización Planificación Familiar de Alpes-Marítimos, difundiendo un vídeo sobre la participación de dicha asociación en el Festival Arcoíris de Niza —un festival público LGBTQ—, en el que se denunciaba que niños estaban siendo expuestos a contenido inapropiado, incluyendo desnudez y material pornográfico. En respuesta, Planificación Familiar Alpes-Marítimos anunció acciones legales, y el entonces alcalde de Niza, Christian Estrosi, presentó una denuncia ante el fiscal.
Francia, primera nación en constitucionalizar el aborto
El telón de fondo de esta escalada institucional es el hecho histórico de que, en marzo de 2024, Francia se convirtió en el primer país del mundo en inscribir el aborto en su Constitución, tras una votación parlamentaria en la que el texto fue aprobado por 780 votos a favor y solo 72 en contra.
Ante este atropello a la dignidad de la vida humana, la Conferencia Episcopal Francesa llamó a sus fieles a «ayuno y oración», recordando que el aborto «sigue siendo un ataque a la vida desde su inicio» y que «no puede verse desde el único ángulo de los derechos de la mujer».
Por su parte, la Pontificia Academia para la Vida denunció la decisión del Parlamento francés de forma contundente: «No puede existir ningún derecho a acabar con una vida humana». El organismo vaticano exhortó a todos los gobiernos y tradiciones religiosas a «hacer cuanto esté en su mano para que, en este momento de la historia, la protección de la vida se convierta en una prioridad absoluta, con pasos concretos a favor de la paz y la justicia social y con medidas efectivas para un acceso universal a los recursos, la educación y la atención sanitaria».
Una nación que avanza hacia el abismo
Las estadísticas retratan con brutal claridad la senda elegida por Francia. En 2023, el número de abortos en el país ascendió a 243.623 —8.600 más que en 2022—, lo que supone un incremento del 3,7 por ciento en un año en que nacieron 678.000 bebés. La Conferencia Episcopal Francesa subrayó que, de todos los países europeos, Francia es el único donde el número de abortos no disminuye sino que ha aumentado durante los últimos dos años.
Con el aborto elevado a rango constitucional, el Estado movilizado para financiar y blindar a las organizaciones que lo promueven, y los activistas provida señalados públicamente como enemigos del régimen, Francia exhibe hoy el rostro de una nación que, apartada de sus raíces cristianas, ha optado deliberadamente y sin ambages por la cultura de la muerte.






