(ACI Prensa/InfoCatólica) El candidato presidencial colombiano Abelardo de la Espriella se comprometió a defender la vida en todas sus etapas y la familia formada por un hombre y una mujer, de ganar las elecciones presidenciales cuya primera vuelta se celebrará el 31 de mayo. De la Espriella ocupa el segundo lugar en la mayoría de las encuestas, detrás del candidato oficialista del Pacto Histórico, Iván Cepeda, y por delante de Paloma Valencia, del Centro Democrático.
La firma del Compromiso por la Vida y la Familia
El candidato del partido Defensores de la Patria firmó el Compromiso por la Vida y la Familia —impulsado por la plataforma Unidos por la Vida— el miércoles 15 de abril durante una reunión celebrada en la sede de la iglesia cristiana Congregación Tabernáculo de la Fe, en Bogotá. Jesús Magaña, director de Unidos por la Vida, estuvo presente en el acto.
«Le insistimos (a De la Espriella) en que era necesario parar este holocausto esquizofrénico en Colombia de la muerte de los niños por nacer», relató Magaña a ACI Prensa. Añadió que al candidato «se le entregó una figurita: un bebito por nacer de 12 semanas, de tamaño real, a escala, junto con el símbolo de la lucha por la vida, que son los piecitos de un bebé de 10 semanas».
Magaña subrayó que «hasta el momento solo ha firmado Abelardo de la Espriella. Se ha mandado la invitación a otros candidatos sin resultado», e informó que el propio candidato le manifestó «que se comprometía totalmente, que era uno de los puntos fundamentales de su campaña».
Lo que dice el Compromiso por la Vida y la Familia
Junto con la protección de la vida humana y de la familia, el documento suscrito por De la Espriella lo compromete a defender las libertades, especialmente las de conciencia y culto, así como todos los derechos humanos consignados en la Constitución colombiana y en los tratados internacionales ratificados por el Estado.
De ganar las elecciones, el candidato deberá promover y sancionar leyes que «promuevan la cultura de la vida», así como programas de desarrollo que fortalezcan «la vida, la dignidad y las libertades de todos los colombianos». También deberá velar por el respeto a la patria potestad y por la generación de políticas públicas que promuevan «el desarrollo poblacional, con el fin de superar el invierno demográfico que sufre el país».






