(CWR/InfoCatólica) Las Escuelas Públicas de Chicago (CPS) han dado marcha atrás y restablecerán los servicios de educación especial para los alumnos con discapacidad de las escuelas católicas, revirtiendo una decisión que la Arquidiócesis de Chicago había calificado de «acción impactante y posiblemente discriminatoria». Los servicios se reanudarán el lunes 20 de abril y se extenderán hasta el viernes 22 de mayo, tal como estaba previsto originalmente.
La arquidiócesis celebra el resultado y exige garantías para el futuro
«Nos complace anunciar que las Escuelas Públicas de Chicago restablecerán los servicios educativos especiales a los alumnos de las escuelas católicas de Chicago a partir del lunes 20 de abril. Los servicios se prestarán hasta el viernes 22 de mayo, el viernes anterior al Memorial Day, tal como estaba planificado originalmente», declaró la arquidiócesis en un comunicado del 16 de abril.
La arquidiócesis agradeció la rectificación a la máxima responsable del sistema escolar: «Agradecemos los esfuerzos de la directora ejecutiva del CPS, la Dra. Macquline King, y de su equipo por restablecer estos importantes servicios». Y añadió: «Agradecemos también el aluvión de apoyo que recibimos de padres y de otras personas en los últimos días. La arquidiócesis espera seguir trabajando con el CPS en los próximos meses para garantizar que los alumnos con discapacidad reciban el apoyo académico que necesitan y merecen, tanto en escuelas públicas como no públicas».
Lo que ocurrió: una suspensión abrupta en plena Semana Santa
El 10 de abril, la arquidiócesis había denunciado públicamente que las Escuelas Públicas de Chicago habían cancelado sin previo aviso la financiación de los servicios prestados a los alumnos con discapacidad en virtud de la Ley de Educación para Personas con Discapacidades (IDEA), más de un mes antes del fin del curso escolar. El CPS comunicó la suspensión durante la Semana Santa, pese a haber confirmado verbalmente que la financiación continuaría hasta final de año «tan recientemente como el 25 de marzo».
Los servicios afectados incluían apoyo académico como clases de refuerzo en matemáticas, lectura y escritura para alumnos con dificultades de aprendizaje. Según la arquidiócesis, el CPS cortó la financiación IDEA únicamente en las escuelas católicas, sin aplicar la misma medida a otras escuelas no públicas. Los intentos reiterados de la arquidiócesis por alcanzar «una solución amistosa» con la directora King no habían obtenido respuesta.
El cardenal Cupich: «Una afrenta a los católicos»
El cardenal Blase Cupich condenó la suspensión sin rodeos, calificándola de «acción impactante y posiblemente discriminatoria por parte del CPS» y de «afrenta a los católicos».
«Durante más de 175 años, nuestras escuelas han ayudado a sacar a las familias de la pobreza y han formado egresados bien preparados y comprometidos cívicamente», declaró Cupich. «Lo hacemos a un costo muy inferior al de otros sistemas y estamos orgullosos de nuestros alumnos y de los maestros que trabajan cada día para servirles. Les debemos todos los esfuerzos posibles para remediar esta ofensa del CPS».
La oficina de la directora King no respondió a las solicitudes de comentario.






