(Opoka/InfoCatólica) Los católicos de tradición hispana, de todos los continentes estamos más acostumbrados a procesiones «hasta» el Viernes Santo. En Malta es popular hacerlo en Domingo de Resurección.
En la mañana del Domingo de Pascua, las calles de Malta y Gozo se llenan de fieles que portan a hombros figuras del Cristo Resucitado en procesiones que, en once parroquias, se convierten literalmente en carreras. La tradición, que se remonta al siglo XVI y a la época de los Caballeros de San Juan, congrega cada año a miles de malteses en unas celebraciones donde la solemnidad del Viernes Santo deja paso a la explosión de alegría pascual.
«Irxoxt», abreviatura de Kristu l-Irxoxt (Cristo Resucitado), es la exclamación que resuena por las calles mientras las orquestas tocan, estallan los fuegos artificiales y desde los balcones se lanza confeti. Durante el recorrido se bendicen los regalos de Pascua, en particular los huevos pintados y las figolli, dulces típicos malteses.
Una carrera con cinco siglos de historia
Las primeras procesiones de las que se tiene constancia fueron organizadas por los franciscanos del convento de Putirjal, en La Valeta, aunque esa procesión concreta ya no se celebra. La costumbre se extendió rápidamente por la zona de Cottonera y, para el siglo XVIII, localidades como Qormi y Naxxar contaban ya con sus propias figuras del Resucitado. El número de procesiones creció de forma notable a lo largo del siglo XX.
Las «procesiones a la carrera» no siempre contaron con el beneplácito eclesiástico. Antes de la Segunda Guerra Mundial, las autoridades de la Iglesia ordenaron su supresión, pero tras la contienda la curia permitió discretamente que la tradición continuara, y así se ha mantenido hasta hoy.
«Corremos porque sentimos la alegría de la Resurrección»
«De este modo queremos mostrar y expresar el misterio y el momento de la Resurrección, así como la gran alegría que Cristo nos trae», explica el padre Antony Cassar, de la parroquia de la Inmaculada Concepción en Bormla, una de las localidades con procesión «a la carrera» más antigua y cuya figura tiene más de doscientos años.
Jor, vecino de Bormla, lo resume con sencillez según cuenta Opoka: «Para mí es una gran fiesta y nuestra tradición nacional. Jesucristo resucitó por nosotros. Nos da salud, valor, fuerza, poder. Lo sentimos, por eso corremos. Cualquiera puede coger la figura de Jesús y correr con ella, cualquiera puede venir y participar en la procesión».
Diversidad iconográfica y una procesión nueva
Las figuras varían según la localidad. Algunas representan únicamente al Cristo triunfante; otras, como la de la parroquia de San Jorge en Qormi, incluyen dos soldados asustados. La figura de Rabat cuenta con cuatro personajes: Cristo, dos soldados romanos y un ángel. Los estandartes que porta Jesús simbolizan su victoria sobre la muerte, aunque en algunas tallas ese símbolo se sustituye por una palma.
En total, Malta acoge catorce procesiones del Resucitado y Gozo otras diez. Este año, la localidad de Ħal Għaxaq ha estrenado una nueva figura y ha celebrado por primera vez su propia procesión pascual.






