(InfoCatólica) Vittorio Messori, el escritor italiano que devolvió la apologética al centro del debate cultural, ha fallecido este Viernes Santo en su domicilio de Desenzano del Garda. Tenía 84 años y habría cumplido 85 el próximo 16 de abril. Su corazón se detuvo al anochecer del día en que la Iglesia conmemora la Pasión de aquel Cristo al que dedicó cada una de sus páginas.
Del ateísmo familiar a la conversión por los Evangelios
Messori nació en 1941 en Sassuolo (provincia de Módena) en el seno de una familia anticlerical que se trasladó pronto a Turín. Allí estudió Ciencias Políticas y se licenció en 1965 con una tesis sobre el Risorgimento. Formado en el laicismo y el ateísmo predominantes en su entorno académico, nada en su juventud hacía presagiar el giro radical que cambiaría su vida: en 1964, la lectura directa de los Evangelios le abrió un camino inesperado hacia la fe católica.
De aquella experiencia nació, tras doce años de investigación, Hipótesis sobre Jesús (1976), su primer gran éxito editorial, con más de un millón de ejemplares vendidos. El ensayo hizo accesible al gran público el debate sobre la historicidad del Nazareno e inauguró lo que muchos han calificado como una nueva apologética: no una defensa de oficio de la Iglesia, sino una indagación seria y documentada en las razones de la fe.
El confidente de papas y cardenales
Su nombre quedó vinculado para siempre al de dos pontífices. En 1984 publicó Informe sobre la fe, resultado de extensas conversaciones en Bressanone con el entonces Cardenal Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. El libro introdujo el pensamiento del futuro Benedicto XVI en el debate público y supuso una advertencia temprana sobre las derivas ideológicas en el seno de la Iglesia.
Diez años después, Juan Pablo II respondió directamente a sus preguntas en Cruzando el umbral de la esperanza, una obra sin precedentes en la que un Papa en ejercicio se sometía al formato de la entrevista periodística. La confianza del Pontífice polaco en Messori era tal que le eligió para anunciar al mundo, a través del Corriere della Sera, que no renunciaría al pontificado pese a su enfermedad.
«Sin el clavo de la fe, la percha de la moral no se sostiene»
A lo largo de su carrera, Messori antepuso siempre el kerygma, el anuncio de la muerte y resurrección de Cristo, a las cuestiones morales. Su máxima era inequívoca: «Sin el clavo de la fe, la percha de la moral no se sostiene». En un mundo secularizado, consideraba estéril discutir sobre ética sin ofrecer antes razones sólidas para creer en la historicidad de los hechos evangélicos.
Entre sus obras publicadas en español figuran Hipótesis sobre María, Bernardette no nos engañó (sobre las apariciones de Lourdes), Por qué creo, Padeció bajo Poncio Pilatos, El gran milagro (sobre la curación del «cojo de Calanda», Miguel Juan Pellicer, que para Messori constituía un hecho único en la historia de la Iglesia) y Leyendas negras de la Iglesia.
Los últimos años junto al lago de Garda
Tras la muerte de su esposa, Rosanna Brichetti, en 2022, Messori se retiró a su residencia junto al lago de Garda. Rosanna, también conversa, había sido el otro gran amor de su vida: un matrimonio forjado a través de años de fidelidad a la moral católica, pues ella había estado casada previamente y el proceso de nulidad se prolongó hasta 1996.
En sus últimos años, Messori profundizó en su devoción mariana y en el estudio de las apariciones de Lourdes. Invirtió recursos y energías en la construcción de la capilla de Nuestra Señora del Olivo en la abadía benedictina de Maguzzano, hoy regida por los Pobres Siervos de la Divina Providencia, la comunidad sacerdotal fundada por San Giovanni Calabria. Como ha escrito Riccardo Cascioli en La Nuova Bussola Quotidiana, si los libros de Messori son testimonio de la razonabilidad de la fe, la capillita de la Madonna dell'Ulivo representa la culminación de su experiencia espiritual, «su testamento viviente».
Las exequias se celebrarán el sábado 11 de abril a las 9.30 en la iglesia parroquial de la abadía de Maguzzano. El viernes 10, la capilla ardiente estará abierta de 9.00 a 12.00 y de 15.00 a 18.00 en la Casa del Commiato de Desenzano (Via Valeggio, 12). A las 18.30 se rezará el Santo Rosario en el santuario de la Virgen de los Olivos de Maguzzano.








