(CWR/InfoCatólica) Una nueva serie bíblica llevará a la pantalla el libro del Génesis desde la mirada de algunas de sus mujeres más conocidas. “The Faithful: Women of the Bible” («Las fieles: mujeres de la Biblia») sigue las historias de Sara, Agar, Rebeca, Lía y Raquel, y muestra cómo cada una de estas mujeres, junto con sus descendientes, contribuyó a dar forma a la historia de la salvación.
La producción será emitida durante tres semanas. Su estreno está previsto para el 22 de marzo en Fox y la emisión concluirá el Domingo de Pascua, el 5 de abril.
René Echevarria, productor ejecutivo y showrunner de la serie, explicó que los creadores quisieron contar estos relatos de una manera asentada en la realidad emocional de sus protagonistas. Según dijo, buscaron «intentar contar estas historias de una manera emocionalmente arraigada y tratar de comprender de verdad cómo eran sus vidas, cómo era su vida interior».
Echevarria señaló además que hay un rasgo común en las historias elegidas. Afirmó: «Una cosa que aparece es que, en las tres historias que decidimos contar, todas estas mujeres tropiezan». Y añadió: «Están tratando de descubrir cómo seguir adelante en la vida en medio de distintas circunstancias complicadas, a veces con encuentros con lo divino que les piden cosas difíciles, y por eso nuestra brújula fue siempre tratar de comprenderlas en el plano emocional».
El responsable de la serie destacó también la capacidad de estos relatos para conectar con el público actual, especialmente la historia de Sara y Abraham, que no pudieron concebir un hijo durante décadas. Esa dimensión tiene para él un significado particular, porque compartió que tanto él como su esposa sufrieron durante varios años la prueba de la infertilidad.
Con el tiempo, ambos comprendieron que debían poner su confianza en el plan de Dios para sus vidas. Finalmente, fueron bendecidos con tres hijos.
Echevarria subrayó asimismo la importancia que él y su equipo dieron a mantenerse fieles a la Sagrada Escritura. Explicó: «Nuestro principio rector fue que, si íbamos a dramatizar alguna parte de la historia, una escena, por llamarla así, que está descrita en la Biblia, entonces la íbamos a dramatizar tal como está descrita, incluyendo el diálogo si lo hay».
También precisó el criterio seguido al desarrollar escenas que no aparecen detalladas en el texto sagrado. Dijo: «Si elegíamos no mostrar algo de la Biblia, queríamos asegurarnos de que no hubiera nada que no presentáramos y que hiciera imposible que esas escenas ocurridas fuera de cámara hubieran podido suceder». Y agregó: «Y luego lo demás consistía en llenar los espacios en blanco. La Biblia puede ser muy concreta, pero también puede ser profunda en sus silencios. Necesitamos investigar cómo era la vida en aquel tiempo para llenar esos vacíos».
El productor manifestó además su deseo de que los espectadores recuerden que los hombres y mujeres de estos relatos eran personas reales, marcadas por límites y debilidades, pero también por una fortaleza singular en medio de circunstancias extraordinarias. En ese sentido expresó que espera que el público los vea como personas «con defectos, fuertes, enfrentadas a circunstancias extraordinarias, y que a veces cometían errores, y sin embargo Dios siempre sacaba de ello una buena obra».
Al referirse al estreno de la serie en plena Cuaresma y en la cercanía de la Pascua, Echevarria destacó el significado espiritual del momento. Declaró: «Estamos saliendo de un tiempo que, para muchos de nosotros, ha sido un tiempo de ayuno y un tiempo de reflexión».
Finalmente, vinculó estas historias del Génesis con el inicio del designio salvador de Dios que culmina en la Pascua. Afirmó: «A todos nos encanta la Navidad, pero la Pascua es el corazón de nuestra fe, ¿no es así? Así que poder presentar estas historias, que en cierto sentido son el comienzo de la historia de la Pascua, el comienzo de la historia que Dios va desplegando, y de su amor por sus hijos, y de cómo puso todo en marcha hace 4.000 años por medio de Sara y Abraham».
La serie apuesta así por volver sobre las páginas iniciales de la Escritura a través de figuras femeninas decisivas, mostrando sus luchas, sus caídas y su papel en el comienzo de la historia sagrada. La producción quiere presentar esas vidas no como personajes lejanos y abstractos, sino como seres humanos concretos, enfrentados a pruebas difíciles, dentro del misterioso obrar de Dios en la historia.







