Cardenal Chomali exhorta al presidente Kast a ejercer la política como servicio generoso al bien común
Oración Ecuménica por Chile y el Nuevo Gobierno 2026. Captura de pantalla de Youtube

En la tradicional Oración Ecuménica por Chile y el Nuevo Gobierno

Cardenal Chomali exhorta al presidente Kast a ejercer la política como servicio generoso al bien común

José Antonio Kast participó en Santiago en la tradicional Oración Ecuménica por Chile y el Nuevo Gobierno, pocas horas después del inicio de su mandato presidencial.

(InfoCatólica) Luego de su asunción como presidente de Chile, José Antonio Kast acudió en la mañana del jueves a la Catedral Metropolitana de Santiago para participar en la tradicional Oración Ecuménica por Chile y el Nuevo Gobierno, un acto oficial en el que se encomienda a Dios la gestión de las nuevas autoridades del país.

La ceremonia estuvo presidida por el Arzobispo de Santiago, cardenal Fernando Chomali, y reunió a ministros de Estado, representantes de los tres poderes, autoridades civiles y militares, delegaciones diplomáticas, invitados especiales y líderes de distintas comunidades religiosas presentes en Chile.

Tras el saludo inicial y la liturgia de la Palabra, el cardenal reflexionó sobre el Evangelio de las Bodas de Caná y centró su mensaje en el valor de la democracia, la necesidad de custodiarla y la responsabilidad que recae sobre quienes han recibido autoridad para gobernar.

El purpurado definió el cambio de mando presidencial como «un momento trascendente en la vida de una nación», capaz de invitar a toda la sociedad «a renovar la esperanza y la responsabilidad por el futuro del país».

Al referirse a las últimas elecciones, las describió como una verdadera fiesta cívica vivida con respeto y espíritu democrático. Desde esa constatación, advirtió que «la democracia es un bien que se gana a gotas, pero se pierde a litros si no se cuida», y llamó a preservar el diálogo, el respeto y el compromiso con el bien común.

Su exhortación se dirigió a ensanchar la mirada por amor a la patria y a perseverar con sabiduría y prudencia en medio de un escenario internacional complejo. En ese marco afirmó: «Lo importante es ampliar la mirada desde el amor a la patria y seguir adelante con sabiduría y prudencia, porque el bien común lo exige, así como las complejidades geopolíticas en las que el mundo se encuentra. Siempre el todo es más que las partes y desde esa convicción debemos continuar con un sano pensamiento crítico, con mucha fe y esperanza».

El cardenal sostuvo además que Chile no puede reducirse a una circunstancia pasajera, sino que posee una tradición de superación y un pueblo creyente y patriota que ama y defiende a su nación. Con ese trasfondo, expresó: «El país es más que una situación coyuntural, el país tiene una larga tradición de superar las dificultades, el país tiene un pueblo creyente y patriota que lo ama y defiende». Y añadió: «Todo ello nos habla de un país cuyo corazón –deseoso de bien– late con fuerza desde lo más profundo de la sociedad. ¡Cuidemos ese tesoro maravilloso!».

A partir del pasaje evangélico de Caná, interpretó el agua y el vino como figura de los recursos naturales y del trabajo humano, realidades que deben orientarse al servicio de una sociedad más justa y fraterna. Desde ahí propuso que las políticas públicas conviertan los bienes materiales y humanos del país en una «cultura de la vida, del respeto y del amor; en una cultura que extraiga lo mejor de cada ser humano para ponerlo al servicio de los demás; en una cultura superior donde no haya espacio para la vulgaridad, las injustas discriminaciones ni los discursos de odio».

Al citar la expresión evangélica «No tienen vino», comparó esa carencia con la situación concreta de muchos chilenos. «En nuestro país también faltan muchas cosas», dijo, al tiempo que exhortó a construir una sociedad que respete la dignidad humana, promueva la justicia y supere las desigualdades.

El mensaje insistió también en que Chile está llamado al encuentro y no al enfrentamiento. En ese sentido, el arzobispo afirmó: «Nuestro país tiene vocación de encuentro y no de enfrentamiento», y agregó que «es mejor alargar la mesa que dejar a algunos comensales fuera de ella», porque «en Chile nadie sobra», mientras que el deseo de construir es infinitamente mayor que la «absurda inclinación por destruir».

Entre los desafíos inmediatos del nuevo ciclo político, el cardenal llamó a combatir la corrupción, superar la pobreza y fortalecer la educación y la seguridad pública. Junto a ello puso el foco en la necesidad de vencer el individualismo y recuperar una visión más honda del desarrollo humano. «Nos hicieron creer que para ser felices se requería tener más, pero olvidamos que se requiere ser más», subrayó.

En continuidad con el llamado del Papa León XIV a cuidar el lenguaje y buscar acuerdos para edificar una realidad común, el purpurado invitó a priorizar el diálogo en la vida política y social. Dirigiéndose a las nuevas autoridades, pidió que la política no se degradara en ambición o dominio, sino que se entendiera como servicio. «Esperamos que el poder se convierta en un servicio generoso hacia los demás, porque no somos dueños de él, sino administradores llamados a buscar el bien de todos», expresó.

Terminada la homilía, representantes de distintas confesiones elevaron intenciones por las autoridades, los niños y jóvenes, los trabajadores, las familias, los más vulnerables y el cuidado de la creación. El acto concluyó con una oración final por Chile, la bendición impartida por el cardenal Chomali y la interpretación del Himno Nacional.

Después de la ceremonia, el presidente Kast, acompañado por su familia y escoltado por el arzobispo de Santiago, se dirigió al Santuario de la Virgen del Carmen, situado junto a la Catedral, donde permaneció unos momentos en oración ante la Patrona de Chile.

La intervención del cardenal dejó planteado con claridad que el futuro del país no podrá edificarse sobre la corrupción, el egoísmo ni la confrontación estéril. Chile necesita autoridades que gobiernen con honestidad, sentido de justicia y verdadera vocación de servicio, poniendo el poder al servicio del bien común y no de intereses particulares.

11 comentarios

Català
En un país que el la inmensa mayoría serán católicos, ¿a qué poner en igualdad ortodoxos, anglicanos y demás?


Si hay algo en segundo lugar son sectas evangélicas y pentecostales, pero esos no tienen clero que lucir en estas cosas.
14/03/26 9:17 AM
JSP
1. Un espectáculo bochornoso digno de la abominación de la desolación.
2. ¡Que es suelo sagrado y el Altar sagrado de la Casa de Dios!
3. En el libro de Ezequiel, particularmente en los capítulos 8 al 11, el profeta recibe una visión divina donde se le muestra la severa corrupción y la idolatría que profanaban el Templo de Jerusalén antes de su destrucción.
4. Dios le revela cómo los líderes y el pueblo de Israel habían introducido "otras deidades" y prácticas paganas dentro del espacio sagrado. “Surgirán falsos profetas y engañarán a muchos.” (Mt 24,11).
14/03/26 10:28 AM
JSP
1. Que se vayan a un Pabellón laico donde el acto es político y antropocéntrico. Es indigno del Señor.
2. El Altar está consagrado y reservado al culto divino. “El altar, alrededor del cual se reúne la Iglesia en la celebración de la Eucaristía, representa los dos aspectos de un mismo misterio: el altar del sacrificio y la mesa del Señor.” (CEC 1383).
3. La IGMR establece que el Altar es el centro del sacrificio eucarístico y que el presbiterio se distingue claramente del resto de la iglesia.
4. Durante muchos siglos existió una disciplina muy estricta: sólo clérigos podían acceder al Altar,
incluso los monaguillos tenían reglas precisas. En la liturgia tradicional se besa el Altar, se consagra con crisma, contiene reliquias de mártires. Lo que refuerza la idea de sacralidad muy fuerte del lugar. Otra creatividad que da razón a Lefebvre.
14/03/26 10:56 AM
Cristián Yáñez Durán
Este acto abominable, se hace, invariablemente, en Chile, cada año, para el aniversario patrio, y para los relevos de presidente, desde hace 50 años aproximadamente.
Por eso, en Chile, la abrumadora mayoría de católicos piensa que la religión es más o menos como pertenecer a un equipo de fútbol. A todos nos gusta lo mismo, sólo cambia el color de las camisetas.
14/03/26 1:29 PM
Jordi
Un obispo y sacerdote tienen la obligación ética moral y religiosa y espiritual de denunciar proféticamente con parresía y martirio, en defensa del Evangelio y los derechos humanos, si un mandatario va contra los universales Mandamientos de la Ley de Dios.

Con Boric el comunista pasaron hechos muy graves, y el silencio de un pastor es culpable, delictivo y pecaminoso si tiene el deber de hacer denuncia profética pública contra el gobierno e incluso el pueblo para salvaguardar el Evangelio y los derechos humanos: Boric recibió críticas por presunta corrupción en su entorno, afinidad ideológica marxista y gestión ineficaz muy grave.

Un obispo y sacerdote tienen el mandato de Jesús Cristo de denunciar públicamente, con parresía y martirio, cuando un gobernante va contra:

el cuarto mandamiento que consiste en amar a los padres y a todo tipo de autoridad legítima que actúa con justicia,

el quinto mandamiento de no matar, lo que incluye el aborto, la eutanasia, el suicidio asistido, la anticoncepción y la congelación y destrucción de embriones,

el sexto mandamiento, que consiste en la destrucción programada de la familia y el matrimonio divino-natural, con legislación progresista contra la familia, el matrimonio, la concepción y la vida no nacida hasta la muerte natural,

el séptimo y octavo mandamientos, que es respetar la propiedad pública y privada y no mentir ni por omisión ni por comisión:

(Sigue en comentario 2)
14/03/26 4:39 PM
Jordi
(2/2)

- el séptimo mandamiento, que consiste en respetar y promover la propiedad privada y el derecho al beneficio como una manera justa de ganar la vida y prosperar, y respetar la propiedad pública pagada por todos, y considerar un crimen contra la humanidad la corrupción, la ineficiencia y el daño de bienes públicos pagados por los impuestos de todo el mundo por igual.

- el octavo mandamiento que consiste en no mentir, respetar la verdad de la real naturaleza de las cosas, con el deber de discreción en lo debido, no difamar, no calumniar, no hacer juicios temerarios, no engañar y no ocultar lo que debe ser transparente.

...

Y esto se aplica tanto en Chile como también en España: los obispos deben deben deben de intervenir en la vida pública como también los laicos, tal como dijo Benedicto XVI, para la defensa firme e inexcusable de los principios y valores innegociables de los católicos en la vida pública, que procede del Evangelio y de los derechos humanos: a la vida desde la concepción y el nacimiento, sin discriminación alguna (edad, sexo, enfermedad, discapacidad) hasta el deceso, a la familia y el matrimonio, la educación de los hijos por los padres y el bien común de la Iglesia y de la patria y nación.

Por eso todos los partidos enemigos de la Iglesia Católica que tienen el poder o que lo quieren tener, van a hacer todo lo posible e imposible, sin ningún tipo de límite moral ni escrúpulo, para amordazar y cancelar la voz y el presti
14/03/26 4:46 PM
Verónica Santa María
Monseñor Chomalí más le valdría renunciar a la Iglesia para hacer política porque es lo que le interesa, siempre hacia la izquierda. Sobre el aborto, la eutanasia. el ESI que son los temas candentes....silencio. Pero advierte a J.A. Kast sobre los derechos humanos de los delincuentes que asolan Chile, como si la gente de bien no tuviera derechos humanos.
14/03/26 5:32 PM
Alejandro (Chile)
La oración ecuménica celebrada por el cardenal fue preciosa. Se trató de una oración, no de una misa, por eso a su alrededor había sacerdotes ortodoxos y ministros de confesiones evangélicas. No veo abominación alguna, todo lo contrario, un encuentro espiritual en que la Iglesia invita también a otros cristianos a orar juntos. por el país. El CVII impulsó el ecumenismo. Lamento que muchos comentaristas de este portal tengan una posición tan negativa sobre este hermoso acto de oración.
14/03/26 6:49 PM
Cristián Yáñez Durán
Alejandro, la comunicatio in sacris; o sea, rezar junto a las falsas religiones, es pecado mortal.
15/03/26 2:41 AM
Matías Hernán Miguel
Si era solo una "oración", ¿por qué no la hacen al aire libre o en otro lado? La casa del Señor no es para juegos de hombres sino para adorar y dar gloria a Dios.
El famoso CVII tiene una mirada a revisarse ¿abrise a un mundo que blasfema contra Dios, que lo ignora o lo odia porque quiere ser su propio Dios?

¡Cuánta paciencia, amor y misericordia tiene Dios con nosotros!
15/03/26 6:37 AM
Juan Mariner
El "Hay que gobernar para todos" siempre esconde la defensa de los intereses de los poderosos del NOM. Se le puede decir Mal Menor, Bien Común...
15/03/26 2:52 PM

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