(ACI/InfoCatólica) Ocho horas continuas de confesiones tendrán lugar este viernes 13 de marzo en el Centro Comercial Mall Plaza de Bogotá, en una iniciativa impulsada por la Arquidiócesis de Bogotá para acercar el sacramento de la Reconciliación a los fieles durante este tiempo de Cuaresma.
La jornada contará con la presencia de unos 30 sacerdotes, que estarán disponibles desde el mediodía hasta las 20:00 horas para escuchar a quienes deseen confesarse. Los presbíteros estarán distribuidos en el piso 2, en el sector Señor de los Milagros, y en el piso 3, detrás de Leños y Carbón.
El P. Jorge Arias, arcipreste en la Vicaría Inmaculada Concepción, explicó que el lema de la actividad es «Sal a reconciliarte». Con esa expresión se quiere subrayar que los sacerdotes no deben permanecer únicamente en los templos, sino salir también a esos nuevos areópagos donde hoy se reúne la gente, como las plazas y los centros comerciales.
La iniciativa quiere encarnar de modo concreto esa presencia de una «Iglesia en salida» que va al encuentro de los fieles y les ofrece, en medio de la vida cotidiana, «este gesto de misericordia». En plena Cuaresma, cuando la Iglesia llama con especial fuerza a la conversión, la confesión aparece así en el centro de una acción pastoral que busca facilitar el regreso del pecador a la gracia de Dios.
El P. Arias explicó el sentido de esta presencia sacerdotal fuera de los espacios habituales de culto con estas palabras: «Esa fue nuestra elección: de hacer una obra concreta desde nosotros sacerdotes, un servicio a las periferias y, podríamos decir también, a los areópagos de hoy, que son los centros comerciales o los lugares donde se reúne mucha gente, de llevar el mensaje; y en la presencia de un sacerdote para que quien quiera reconciliarse con el Señor, pueda hacerlo».
La convocatoria transforma por unas horas un lugar destinado al consumo y al tránsito comercial en un espacio abierto para la reconciliación sacramental. En ello se percibe un esfuerzo pastoral por recordar que el ministerio de la Iglesia no puede encerrarse entre muros, sino que debe salir en busca de las almas allí donde se encuentran.
En un tiempo marcado por la dispersión, la superficialidad y la pérdida del sentido del pecado, esta jornada penitencial presenta con claridad una verdad central de la vida cristiana: el hombre necesita reconciliarse con Dios. Y esa reconciliación, confiada por Cristo a su Iglesia, se realiza de manera singular en el sacramento de la Confesión, por medio del cual el pecador arrepentido recibe el perdón y recupera la amistad con el Señor.
La iniciativa de la Arquidiócesis de Bogotá pone así en primer plano uno de los grandes llamados de la Cuaresma: volver a Dios con un corazón contrito, acudir al confesionario y abrirse a la misericordia divina. En medio del bullicio de un centro comercial, la Iglesia sale al encuentro de los católicos para recordarles que ninguna distancia, ninguna rutina y ningún pecado tienen la última palabra cuando el alma decide regresar a Cristo.







