(InfoCatólica) Los misales y libros de oración antiguos suelen llamar la atención por la calidad de las ilustraciones y grabados que, generalmente, eran preciosos, teológicamente muy expresivos y ayudaban a rezar. La visión católica siempre es sacramental y, por ello, está muy ligada al arte y la belleza como camino para acercarse a Dios.
A menudo, las ediciones modernas carecen de esas ayudas para la oración, lo que empobrece la vida litúrgica y de devoción de los cristianos de hoy. Al menos en España, los libros de la Liturgia de las Horas (la oración oficial de la Iglesia, compuesta por oficio de lecturas, laudes, horas intermedias, vísperas y completas) no son una excepción: una edición competente, pero impersonal y carente por completo de arte devocional que ayude a la oración.
Los obispos de los Estados Unidos no quieren que en su país suceda lo mismo y han encargado la edición de la Liturgia de las Horas en inglés a una editorial dispuesta a que los libros sean físicamente bonitos y contengan arte cristiano que facilite la devoción, a la vez que instruya visualmente. Se aprovecha así la publicación de una nueva traducción inglesa de la Liturgia de las Horas, que se lanzará el Miércoles de Ceniza del año que viene, para que también se renueve el aspecto físico de los libros con que se reza.
La editorial encargada, Ascension Press, prepara una cuidada edición estándar y otra en letra grande, además de una edición especial hecha con materiales de calidad (cubierta de piel con estampado dorado, lomos en relieve, cantos de página dorados y múltiples cintas extra). Se busca con ello que los libros sean resistentes, con una buena encuadernación y además bonitos. El papel es duradero y de color crema.

En cuanto al interior, además de una buena tipografía fácil de leer, se incluyen en especial ilustraciones «de carácter atemporal y profundamente arraigadas en la tradición católica», que «enriquecen la oración sin distraer de ella». Se trata de dibujos originales de una ilustradora dedicada al arte sacro, Ruth Stricklin.
La historia de Stricklin es una muestra del poder del arte sacro para impulsar la evangelización y la fe. Fue educada en el protestantismo y su fe en Dios se alimentó a través de la contemplación de la espectacular belleza de su Alaska natal.
Años después, siendo aún protestante evangélica, comenzó a trabajar en un colegio católico. Allí le pidieron que pintara un mural para el altar que representara a Cristo en gloria, rodeado de cuarenta santos. El mural representaba una escena del Apocalipsis en la que Cristo está sentado en el trono celestial, con las aguas de la vida fluyendo de él, rodeado de ángeles y santos (Apocalipsis 22).
Al meditar y aprender sobre la fiesta de bodas del Cordero y la promesa de la eternidad en estos pasajes del Apocalipsis, la preparación del mural la llevó naturalmente a descubrir la Misa católica y a la conversión al catolicismo. «A través de ese proceso artístico, fui evangelizada en la fe, y veo el poder de la belleza y del arte sacro para llegar a la gente de esa manera», explica.

Con el deseo de contribuir a la renovación litúrgica a través de la belleza del arte sacro, Ruth y su esposo Geoff fundaron New Jerusalem Studios, dedicada al arte sacro para transmitir las verdades de la fe católica. El rasgo distintivo del arte de Ruth es una sutil incorporación de los aspectos orientales y occidentales de la tradición artística católica, buscando inspiración tanto en la iconografía bizantina como en las pinturas de grandes maestros europeos como Fra Angélico.
En ese sentido, Ruth Stricklin cree que el arte «puede provocar una conversión del corazón, una transformación en la persona, por el poder de la belleza, que evangeliza y transmite la verdad». Es la belleza sacramental de la fe católica.








