(InfoCatólica) La Universidad de Navarra lanzará en septiembre de 2026 el primer doble Grado en Filosofía y Teología de España, una titulación oficial que apuesta por la articulación académica entre razón y fe, con un plan de estudios de 390 ECTS repartidos en seis años.
La titulación nace de la colaboración entre la Facultad de Filosofía y Letras y la Facultad de Teología del centro navarro. El diseño curricular contempla tres fases diferenciadas: los dos primeros cursos están centrados en Filosofía; en tercero y cuarto se produce una interrelación entre ambas disciplinas; y los dos últimos están dedicados a las grandes cuestiones teológicas, en continuidad con el itinerario propio del grado en Teología.
Una formación con amplio horizonte profesional
La proyección laboral del doble grado alcanza ámbitos muy diversos. Los graduados estarán capacitados para la docencia, tanto en educación secundaria como en el ámbito universitario, así como para la investigación. En el sector de la comunicación y la cultura podrán desarrollar tareas de crítica cultural, edición de textos, periodismo especializado o gestión de contenidos.
Asimismo, la titulación habilita para trabajar en instituciones que demanden análisis ético y acompañamiento intelectual, como think tanks, comités de bioética u ONG, además de en el ámbito eclesial y pastoral: formación en seminarios, catequesis, evangelización o gestión de delegaciones diocesanas. La gestión cultural, especialmente en proyectos vinculados a instituciones educativas, religiosas o de promoción del pensamiento humanístico, completa el abanico de salidas.
La razón y la fe como respuesta al vacío de horizonte
La decana de la Facultad de Filosofía y Letras, Julia Pavón, subraya la necesidad de cultivar el pensamiento profundo ante los dilemas del mundo contemporáneo: «Ante los dilemas e ideologías del mundo actual, desde una entidad académica como la universidad, es necesario apostar por el pensamiento profundo alrededor de los grandes problemas que afectan al hombre. La formación intelectual que marida la reflexión en la trascendencia y la verdad, ayuda a pensar antes que reaccionar». Pavón añade que «la capacidad de «mirar» que aportan estos estudios a un alumno, le permitirá valorar la realidad con mayor espíritu crítico».
El decano de la Facultad de Teología, Gregorio Guitián, incide en la necesidad de contar con profesionales capaces de sostener un diálogo serio y académico entre la fe y la razón. Para ilustrar el déficit cultural que la nueva titulación pretende cubrir, recurre a una imagen: «Las propuestas que se les hacen a los jóvenes son a veces bastante planas, vacías de horizonte y de sentido profundo. Vivimos apantallados en la parte que se ve del iceberg, pero los anhelos del corazón humano tienen mucho que ver con lo que hay debajo, con lo que da aplomo al iceberg, que es mucho más grande y más profundo».
Guitián precisa además la contribución específica de cada disciplina al conjunto: si la Filosofía aporta un conocimiento hondo del ser humano y del mundo, «la Teología contribuye a entender el mundo en un sentido amplio y le da una visión más universal, con la profundidad que da ese desvelamiento que Dios ha hecho de sí mismo, de la creación del mundo, del ser humano, de su sentido, de su origen y de su fin último».







