(InfoCatólica) El Cardenal Joseph Zen, ha dirigido un llamamiento público a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) instándola a depositar su confianza en el Papa León XIV y a no seguir adelante con su amenaza de consagrar obispos sin mandato pontificio. En un comentario publicado el viernes en su cuenta de X, el purpurado de origen chino advirtió de que un cisma «causará un daño grave y duradero a la Iglesia».
Una alegoría bíblica como hoja de ruta
Para describir la situación, Zen recurrió a la historia de José y sus hermanos del libro del Génesis: identificó a la FSSPX con José; al prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe (DDF), el Cardenal Víctor Manuel Fernández, con los hermanos que «odiaban» a José; y al Papa León XIV con Rubén, el hermano mayor que salvó a José de la muerte. La figura del Obispo Athanasius Schneider aparece en el texto original como posible apoyo al Romano Pontífice en esta mediación.
El cardenal no ahorró críticas al prefecto del DDF. «Se ha enviado a la FSSPX a dialogar con el jefe del Dicasterio para la Doctrina de la Fe», escribió, preguntando abiertamente «si hay alguna esperanza que obtener de este diálogo» con quien, a su juicio, «pretende destruir las tradiciones de la Iglesia». Para Zen, la clave no está en el dicasterio, sino en el Papa: «¡El Papa León es alguien que escucha! Él entiende y hará que sus hijos entiendan que ciertas cosas perpetradas en nombre del llamado "espíritu del concilio", pero contrarias a la tradición de la Iglesia, no son del concilio».
La Misa tradicional y el llamamiento a la confianza
Zen fue igualmente explícito sobre la Misa en rito usus antiquior: «Evidentemente es un error querer eliminarla». El purpurado recordó que el Papa Benedicto XVI, al hablar de la «reforma de la reforma», admitió la posibilidad de un enriquecimiento mutuo entre las dos formas del rito romano, argumento que utiliza para reforzar la viabilidad de una solución que no exija a la fraternidad renunciar a su identidad litúrgica.
El cardenal reconoció que incluso entre los fieles más apegados a la tradición existe división ante el paso que plantea la FSSPX: «Lo cual es muy comprensible», escribió, y lo formuló como una tensión entre dos exigencias legítimas: evitar el cisma y no obligar a nadie a seguir «enseñanzas que niegan claramente la santa tradición de la Iglesia». La salida, concluye, pasa por confiar en que el Papa León XIV retome personalmente las riendas de este diálogo, al margen del DDF, y ofrezca a la fraternidad las garantías doctrinales que lleva años reclamando. El purpurado subrayó que el pontífice ha iniciado una catequesis sobre los documentos conciliares: «Es a ellos a quienes debemos todos volver».
El comentario de Zen se suma al de los cardenales Gerhard Müller y Robert Sarah, que también criticaron públicamente a la fraternidad por su decisión de avanzar en las consagraciones al margen de Roma.








