(NCRegister/InfoCatólica) «Ningún historiador serio podría hablar del «papa de Hitler».» Con estas palabras resume Emilio Artiglieri, presidente del Comité del Papa Pacelli-Asociación Pío XII, el estado actual del debate científico sobre el pontífice cuyo 150.º aniversario de nacimiento se conmemora este 2 de marzo. El eco mediático de esa «leyenda negra», sin embargo, no ha desaparecido, como demuestra el estreno en Netflix de Nuremberg, filme que vuelve a retratar a Pío XII como un papa ambiguo ante el nazismo.
Nacido Eugenio Pacelli en Roma el 2 de marzo de 1876, Pío XII gobierna la Iglesia entre 1939 y 1958, durante algunos de los años más convulsos del siglo XX. Su figura sigue siendo una de las más estudiadas y debatidas del pontificado moderno, objeto tanto de devoción popular como de controversia historiográfica.
La ciencia frente a la propaganda
Artiglieri establece una distinción fundamental entre el debate académico y el de la divulgación popular en una entrevista con E. Pentin. En el plano científico, señala, los estudios rigurosos llevan décadas desmontando la imagen distorsionada del pontífice. Ya durante el pontificado de Pablo VI, los padres Pierre Blet, Angelo Martini, Burkhart Schneider y Robert A. Graham publicaron los Actes et Documents du Saint Siège relatifs à la Seconde Guerre Mondiale, corpus documental de referencia que abrió el acceso a las fuentes vaticanas de la época.
La apertura de los archivos vaticanos del período Pacelli, decretada por el Papa Francisco, permitió además nuevas investigaciones de calado, como las del profesor Johan Ickx (Pío XII y los judíos), el profesor Matteo Luigi Napolitano (El siglo de Pío XII) y el profesor Pier Luigi Guiducci (Pío XII y la Shoah. ¿Qué «silencios»?). «A la luz de la extensa documentación disponible, ningún historiador podría hablar seriamente del «papa de Hitler», afirma Artiglieri.
El problema, subraya, no es ya el ámbito académico, sino el de la divulgación: «Quedan rastros de la campaña de difamación en la imagen colectiva, y es precisamente en ese nivel donde debemos actuar para restaurar una verdad histórica compartida.»
Nuremberg, la nueva ofensiva mediática
El último capítulo de esa campaña es el filme Nuremberg, de James Vanderbilt, disponible en Netflix, que retrata al papa como condescendiente con el nazismo y reticente a apoyar los juicios de posguerra. Artiglieri remite al análisis publicado por el profesor Napolitano en L'Osservatore Romano el 12 de enero, que desmonta punto por punto la reconstrucción histórica del filme, incluida la supuesta reunión entre Pío XII y el fiscal Robert H. Jackson.
Frente a esa imagen, la historia ofrece un relato radicalmente distinto: la Santa Sede, a petición de los jueces de Núremberg, entregó al Tribunal material secreto sobre la política vaticana entre las dos guerras y durante la Segunda Guerra Mundial, documentación que Jackson consideró «de extrema importancia». El material fue puesto a disposición del Tribunal en la primera quincena de noviembre de 1945. Tan elocuente resultó la colaboración vaticana que uno de los grandes criminales nazis juzgados en Núremberg, Hans Frank, llegó a preguntarse si el Vaticano estaba actuando como «fiscal auxiliar» en aquel proceso.
La gratitud judía, testimonio olvidado
Uno de los aspectos más silenciados de la figura de Pío XII, sostiene Artiglieri, es la expresión pública de gratitud que numerosas personalidades judías le tributaron tras la guerra. El presidente del Comité recuerda varios episodios significativos.
El primero y más conocido: la conversión del gran rabino de Roma, Israel Zolli, que al recibir el bautismo el 13 de febrero de 1945 eligió el nombre cristiano Eugenio «en gratitud a Pío XII por lo que había hecho por los judíos durante la guerra, con un espíritu, decía, de humanidad y caridad cristiana sin igual». En marzo de 1946, el tercer congreso de las comunidades judías italianas aprobó una moción de agradecimiento que fue grabada en una placa instalada en la Via Tasso, antigua sede de las SS en Roma. Y el 26 de mayo de 1955, la Orquesta Filarmónica de Israel interpretó la Séptima Sinfonía de Beethoven en el Vaticano en presencia del Papa, como homenaje por la ayuda prestada a los judíos durante la persecución.
Artiglieri cita también una nota publicada en L'Osservatore Romano el 25-26 de octubre de 1943, en la que el propio pontífice subrayaba «la caridad paternalmente universal del Sumo Pontífice, que no se detiene ante ninguna frontera de nacionalidad, religión o raza.»
Venerable en espera de milagro
En cuanto al proceso de canonización, Artiglieri recuerda que el Papa Benedicto XVI ya proclamó a Pío XII Venerable, reconociendo que ejerció todas las virtudes de manera heroica. Para la beatificación, el siguiente paso formal, es necesario acreditar un milagro atribuido a su intercesión. «Algunos casos referidos, aunque pertenecen a lo que podríamos llamar »señales«, no parecen presentar todas las características exigidas por la noción de »milagro», explica Artiglieri, que invita a los fieles a continuar orando para que se manifieste esa evidencia.
La devoción popular, no obstante, es amplia: «A juzgar por las peticiones de imágenes y reliquias que llegan tanto a la Postulación como al Comité del Papa Pacelli, existe en todo el mundo una devoción extendida al Pastor Angelicus», señala.
Un programa de actos para el 150.º aniversario
Para conmemorar el aniversario, el Comité del Papa Pacelli-Asociación Pío XII, que desde 2009 organiza en colaboración con la Postulación General de los Padres Jesuitas conferencias, reuniones culturales y celebraciones litúrgicas en Roma, ha preparado un programa de actos para todo el año.
El pistoletazo de salida será este 2 de marzo: a partir de las 17:00 horas se celebrará en Roma una conferencia en la Chiesa Nuova o Santa María en Vallicella de los Padres Filipenses, iglesia que el futuro pontífice frecuentó durante su infancia y adolescencia, seguida de una Misa Solemne. A lo largo del año están previstas otras jornadas para ilustrar su labor en favor de la paz y en auxilio de los perseguidos, su defensa de la civilización cristiana y su proyección en el ámbito de las artes, las ciencias y la cultura histórica y jurídica.








