Paul Thigpen, teólogo que exploró la «maravillosa» cuestión de la vida extraterrestre, muere a los 71 años
Paul Thigpen. Captura de pantalla de Youtube

Según informaron varios medios y su editorial TAN Books

Paul Thigpen, teólogo que exploró la «maravillosa» cuestión de la vida extraterrestre, muere a los 71 años

Converso al catolicismo en 1993, Thigpen dejó decenas de libros centrados en la fe, con especial atención a la tradición espiritual y al combate contra el mal. También abordó, desde una perspectiva católica, la cuestión de la posible vida inteligente fuera de la Tierra.

(NCR/InfoCatólica) El teólogo y escritor católico Paul Thigpen, converso a la fe católica y autor prolífico de obras centradas en la doctrina, la espiritualidad y la vida de los santos, falleció el 24 de febrero a los 71 años. Su muerte fue comunicada por varios medios, entre ellos TAN Books, editorial que publicó numerosas obras suyas.

Conor Gallagher, director ejecutivo de esa editorial, lo describió como «uno de los autores católicos más respetados de nuestro sector» y como «un hombre que nunca terminaba una conversación sin hacerte mejor persona». Gallagher añadió que será recordado «por su claridad intelectual, su testimonio fiel y su generosa dedicación a compartir la verdad de la fe católica». También afirmó que Thigpen fue un esposo, padre y abuelo entregado.

Thigpen nació el 18 de mayo de 1954 en Savannah, en el estado de Georgia. Fue criado como presbiteriano y, durante un tiempo, llegó a identificarse con el ateísmo antes de regresar al cristianismo. En el plano académico, obtuvo una licenciatura en estudios religiosos en la Universidad de Yale, y completó una maestría y un doctorado en teología histórica en la Universidad de Emory.

Antes de su ingreso en la Iglesia Católica, llegó a desempeñarse como pastor protestante. Finalmente, se convirtió al catolicismo en 1993. En 2016, al hablar de su etapa como ateo, relató que se encontró con «inteligencias no humanas poderosas y maliciosas», una experiencia que le llevó a recurrir a la Sagrada Escritura y, con el tiempo, a volver a la fe en Dios. Thigpen expresó aquel giro con una frase llamativa: «En cierto sentido, podría decirse que llegué a creer en el diablo antes de llegar a creer en Dios». Y añadió que ese descubrimiento «me hizo correr de vuelta a los brazos de Nuestro Señor».

Ese itinerario terminó influyendo en una de sus obras más conocidas, el Manual de guerra espiritual, presentado como un libro que explica «quién es el enemigo, qué armas y armadura posee el cristiano, y cómo permanecer firme en el combate de la fe, arraigado en la enseñanza de la Escritura y en la tradición de la Iglesia». El propio Thigpen explicó su intención al escribirlo: «Quería ayudar a los lectores a identificar a su enemigo espiritual y sus estrategias; después, hablarles de los compañeros de batalla espirituales, de las armas y de la armadura que Dios nos ha dado para vencer en este combate».

A lo largo de su carrera, Thigpen compuso numerosos libros de temática explícitamente católica. Entre ellos se mencionan títulos dedicados a los santos, a Jesucristo y también obras para niños. Además, escribió un volumen sobre la cuestión de la vida inteligente fuera de la Tierra y su relación con la fe católica.

En 2024, al tratar ese debate, afirmó que la discusión sobre la vida inteligente “extraterrestre” «se remonta al menos a 26 siglos» y que ha contado con aportaciones de «padres y doctores de la Iglesia, filósofos y teólogos católicos, papas y obispos, frailes y sacerdotes, científicos y santos». Aludiendo a una reflexión de san Alberto Magno sobre la «maravillosa y noble cuestión» de otros mundos en el universo, Thigpen sostuvo que la Iglesia Católica ha «dejado la puerta bien abierta» para que científicos, teólogos y filósofos exploren si puede existir —o si existe— vida inteligente en otros lugares.

La noticia subraya que siguió trabajando hasta poco antes de morir. De hecho, estaba programada una entrevista con EWTN News sobre el tema de la vida extraterrestre para el día anterior a su fallecimiento. También se recuerda que apareció en varias ocasiones en el programa The Journey Home de EWTN, y se menciona una intervención fechada el 1 de octubre de 2018.

La muerte de Thigpen ha sido lamentada en medios católicos. El fundador de The Coming Home Network, Marcus Grodi, dijo que Thigpen había sido «durante mucho tiempo un modelo de bondad y alegría». Grodi lo evocó con palabras de afecto personal: «Cuando pienso en él, veo su amplia sonrisa y su risa contagiosa. Que Dios le conceda el descanso eterno».

Matt Swaim, responsable de divulgación de esa misma red, afirmó a EWTN News que «todo el mundo» conocía a Thigpen y que además era invitado frecuente en el programa Son Rise Morning Show. Al describirlo como «magnánimo, brillante y bondadoso», escribió: «Sabiendo cuánto le gustaba reflexionar sobre el misterio de Dios, me hace sonreír pensar qué clase de cosas debe de saber ahora».

También Katie Warner, autora católica de Georgia, aseguró que Thigpen era «inigualable en bondad, humildad y sabiduría». Y añadió: «Parecía ser el padrino, patrocinador, mentor y amigo de todo el mundo». Warner afirmó que, aunque se le recordará por «sus prolíficos escritos y enseñanzas», quienes le trataron personalmente atesorarán «los recuerdos de su alegría contagiosa, su cálida sonrisa y sus alegres mensajes en los días de fiesta». Warner agregó que la memoria de Thigpen permanecerá también «a través de su hermosa esposa y familia —incluido el pequeño ejército de nietos fieles que pastoreaba— y, sobre todo, por el testimonio santo de una vida verdaderamente bien vivida», y lo describió como «el consumado “siervo bueno y fiel”».

Por su parte, el teólogo y profesor Luke Togni dijo a EWTN News que la vida de Thigpen fue «un testimonio de la fuerza de la mansedumbre». Y señaló que, en tiempos recientes, eso se manifestó de modo especial en su dedicación al asunto de las “inteligencias no humanas” o la vida extraterrestre. Togni destacó además: «Su apertura a la grandeza de Dios y su silenciosa confianza en Jesucristo le permitieron moverse en salas llenas de personas cuyas opiniones tantas veces diferían de las suyas, y ganarse no solo su respeto, sino también su sincera confianza». Concluyó con una afirmación de duelo: «Se echarán muchísimo de menos su voz y su guía».

En una entrevista de 2018, Thigpen reconoció que «quienes leen y piensan profundamente sobre la guerra espiritual a menudo se sienten tentados a la ansiedad y al miedo», pero insistió en que «debemos poner toda nuestra confianza en Dios». Señaló además que uno de sus pasajes bíblicos preferidos era 1 Juan 3, 2-3, que citó así en traducción: «Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que seremos; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal cual es. Y todo el que tiene esta esperanza en él se purifica, así como él es puro». Al referirse a esa promesa, añadió una confesión humilde: «A pesar de mis fracasos, que son muchos, me aferro a esa promesa».

8 comentarios

Eugenio Rey
Desde el punto de vista cristológico es imposible que existan otros seres fuera de la Tierra.
28/02/26 3:28 AM
Ignacio María
Beata Catalina Emmerick afirmó que hay vida inteligente en otros planetas y en la Luna. Y lo mismo afirmó la vidente María Valtorta que le había dicho el Señor. Que lo sabremos cuando sea el momento adecuado para la humanidad.
28/02/26 1:02 PM
Cordá Lac
Desde el punto de vista probabilístico es «imposible» que haya vida sin intervención inteligente, dado que la probabilidad de vida sin intervención inteligente es = 1/(∞-1). Además, como ya sabemos que hay vida en la tierra, la probabilidad de que el suceso acaezca dos veces, siendo sucesos independientes, es el cuadrado de aquella fórmula. Vamos, menos que nada. Y no digamos si queremos que sea vida inteligente. Es lo fundamental en la ecuación de Drake.
28/02/26 1:05 PM
Jaume Clavé
Hay vida inteligente en el Sistema Solar y quizás en las Pléyades,pero son human os como nosotros que entiempos pasados emigraron allí y no han podido volver.Mandan mensajes pero no los pillamos, al menos que se sepa,porque la Nasa... El satélitr Deimos de Marte emite. Es artificail y el otro, Fobos, igual. Ah sí, pero todos provienen de Adán y Eva. es muy ingenuo decir que no han existido civilizaciones que han navegado por el espacio.
28/02/26 4:39 PM
Sancho
La imagen que suele tenerse de los ángeles, como seres exclusivamente espirituales, es incompatible con las Escrituras. Los ahora llamados extraterrestres no pueden ser otros que los ángeles y demonios de siempre.

En Lucas dice que los que son juzgados dignos de participar del mundo futuro y de la resurrección "ya no pueden morir, porque son semejantes a los ángeles y, al ser hijos de la resurrección, son hijos de Dios" (Lc. 20, 35-36). Puesto que el espíritu nunca muere, y lo que resucita es el cuerpo, se reconoce ahí, implícitamente, que los ángeles tienen que tener un cuerpo inmortal; de lo contrario, el alma humana ya sería semejante a ellos antes de la resurrección de la carne. Eso, y relatos como el de los "hijos de Dios" que tomaron por mujeres a las hijas de los hombres y les engendraron hijos, que fueron "los héroes famosos de la antigüedad" (cf. Gen. 6, 1-4), llevan a pensar que, aunque los ángeles, demonios incluidos, puedan manifestarse solo en espíritu, al igual que han hecho algunas almas, también tienen, al menos los que no la hayan perdido, una naturaleza corporea semejante a la humana, aunque inmortal, como ya la tenían Adán y Eva; "¿qué es el hombre para que pienses en él, el ser humano para que lo cuides? Lo hiciste poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y esplendor" (Sal. 8, 5-6).
28/02/26 5:17 PM
Jordi
Desde un punto de vista del azar y de la necesidad que preconiza el neodarwinismo, es absolutamente imposible que exista vida inteligente fuera de la Tierra, es decir, en los cientos de miles de millones de galaxias, porque somos una casualidad estadísticamente imposible.

Pero si la evolución tuviera un desarrollo antropocéntrico, es decir, que existiera una ley universal de la aparición de la vida inteligente y no inteligente en cualquier galaxia del universo si se dieran las condiciones adecuadas, entonces, por ahora, parece evidente de que es válida la hipótesis de que como mínimo existe otra humanidad además de la nuestra, en cualquier punto del cosmos o de nuestra galaxia, cuyo desarrollo sea menor, igual o superior al nuestro.

Y es evidente de que como mínimo son también hijos de Dios en un sentido no eclesial (hijos adoptivos de Dios en estado de gracia y no en estado de condenación) sino de procedencia: Dios los creó.

Otra hipótesis muy interesante: si la Tierra es el único lugar del cosmos donde Dios se manifestó y manifestará como Dios y hombre verdadero, completo y perfecto, uno de los motivos de las visitas sería de peregrinación.
28/02/26 5:36 PM
Cordá Lac
Bueeenooo, como la formulilla ha salido una patata (no era así en mi terminal) no se entiende nada de mi comentario. La fórmula es 1/(infinito-1).
28/02/26 6:37 PM
Flamen Dialis
Si existieran los extraterrestres, y/o el contacto fuera posible (existir y no contactar es igual a no existir de facto) abrirían interrogantes interesantes sobre el pecado original. Si hubieran pecado, dado que no pecar es imposible, tendríamos que hablar de que Dios también querría salvarlos. ¿Habría un Hijo encarnado en extraterrestre?

Creo que no los hay.
5/03/26 4:44 PM

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