(InfoCatólica) El discurso sobre el Estado de la Unión de Donald Trump dejó satisfechos a quienes combaten la ideología de género, pero decepcionados a quienes esperaban un compromiso firme contra el aborto. Una hora y cuarenta y ocho minutos de intervención en la que el presidente estadounidense presumió de logros en inmigración, economía y lucha contra el «wokismo», pero evitó pronunciarse sobre la venta de píldoras abortivas por correo y la enmienda Hyde. La ausencia no ha pasado desapercibida.
Aciertos: género, familia y libertad religiosa
Luca Volontè, analista político y colaborador habitual de La Bussola, subraya los aspectos que merecen reconocimiento en el discurso presidencial del pasado martes, 24 de febrero. Trump recordó sus políticas contrarias a la llamada «transición de género» en menores, los límites a la dispensación de fármacos para dicha «transición» en hospitales públicos, y la prohibición de intervenciones quirúrgicas de cambio de sexo en menores. También reiteró la separación entre varones y mujeres biológicos en las competiciones deportivas, y reivindicó el derecho de los padres sobre la educación de sus hijos con palabras directas: «A ningún Estado se le puede permitir arrancar a los niños de los brazos de sus padres y transformarlos en un nuevo género contra la voluntad de sus progenitores. Debemos prohibirlo, y debemos hacerlo de inmediato».
Volontè recuerda el contraste con la administración anterior: durante la presidencia de Joe Biden, la «transición» hormonal y quirúrgica y la apertura del deporte femenino a personas con disforia de género no solo fueron toleradas, sino activamente promovidas. Trump también mencionó el resurgimiento religioso que vive el país y reconoció explícitamente la herencia del cristianismo y la creencia en Dios como pilares de la sociedad estadounidense.
La gran ausencia: el aborto y la píldora por correo
Sin embargo, señala que Trump eludió por completo la cuestión del aborto, en particular dos frentes decisivos para el movimiento pro vida americano: la venta por correo de píldoras abortivas y la enmienda Hyde, que prohíbe la financiación federal del aborto.
Quien sí tomó la palabra fue Marjorie Dannenfelser, presidenta de SBA Pro-Life America, que ofreció su propio discurso sobre el «Estado de los nonatos» en directo en diversas plataformas. Dannenfelser fue nítida: «Nuestro movimiento es fuerte. Pero hay una realidad que debemos reconocer. El otro lado nunca se rendirá. Tendremos que seguir trabajando, luchando y haciendo oír nuestra voz. Tenemos una petición modesta respecto a los fármacos vendidos por correo y a la enmienda Hyde. Hemos construido un consenso más allá del movimiento, en la cultura popular, que rechaza la financiación del aborto por parte de los contribuyentes y rechaza la ilegalidad que rodea a los fármacos abortivos».
51 senadores, 175 representantes y 22 estados esperan respuesta
El analista documenta la presión institucional acumulada sobre la Casa Blanca. Cincuenta y un senadores y 175 representantes de la Cámara han instado ya a la administración Trump-Vance a restablecer salvaguardas contra la compraventa por correo de fármacos abortivos. Por su parte, 22 estados, entre ellos Texas, Alabama, Georgia e Indiana, se oponen a la norma de la administración Biden que desde diciembre de 2021 permite el envío postal de mifepristona y misoprostol sin control médico presencial y a todo el territorio nacional, incluidos los estados que prohíben o restringen el aborto.
La semana pasada, una coalición de 58 miembros del Congreso presentó un dictamen jurídico en apoyo de una demanda de Louisiana contra la FDA, organismo regulador del medicamento, con el objetivo de limitar esa venta por correo y restablecer la obligación de dispensación en persona.
Una deuda pendiente con los votantes pro vida
Volontè concluye su análisis con una advertencia: Trump no puede dar por garantizados los votos del movimiento pro vida de cara a las elecciones de medio plazo del próximo noviembre. Mientras la venta postal de fármacos abortivos y la financiación federal de organizaciones como Planned Parenthood continúen sin restricciones efectivas, la decepción irá en aumento. Un indicio de ello, señala el analista, es la reciente retirada por parte de la American Civil Liberties Union de su demanda contra la administración Trump relativa a decenas de millones de dólares del Título X destinados a planificación familiar, fondos que, pese al bloqueo inicial del Departamento de Salud y Servicios Humanos, siguen siendo desembolsados.








