(EWTN/InfoCatólica) En Occidente sorprendería. Una Iglesia necesitada, en minoría y en algunos sitios en ambiente hostil. Y curiosamente la más apegada al Evangelio como demostró con Fiducia Supplicans. Al Evangelio y a la libertad para defenderlo.
El Obispo Sebastian Tudu, del diocesis de Dinajpur, ha dejado claro que la Iglesia católica de Bangladesh no aceptará el subsidio mensual que el nuevo Gobierno ha prometido a todos los líderes religiosos del país.
«Nuestros sacerdotes no son asalariados; consagran su vida a Dios, así que no queremos recibir ningún tipo de salario mensual del gobierno», declaró el prelado a EWTN News. Y fue más allá: si la Iglesia aceptara la asignación, advirtió, «en el futuro podría haber algún tipo de presión por parte del gobierno o en el plano político, o podrían intentar utilizarnos».
Primera medida de este tipo en el país
El consejo de ministros presidido por el primer ministro Tarique Rahman adoptó el 21 de febrero la decisión de establecer una asignación mensual y un complemento por festividades religiosas para todos los responsables religiosos del país, incluidos los de minorías no musulmanas. Se trata de la primera iniciativa de este tipo en la historia de Bangladesh, nación de mayoría musulmana con unos 170 millones de habitantes.
El asesor del primer ministro, Mahdi Amin, explicó a los periodistas que la medida responde a un compromiso electoral: «Básicamente, en la reunión de hoy, el honorable primer ministro ha abordado una de nuestras promesas electorales, que consistía en proporcionar una asignación mensual y un complemento por festividades a todos los líderes religiosos de las distintas mezquitas, incluidos los de otras religiones». El importe no se ha precisado, aunque el Ejecutivo tiene previsto aplicar la medida antes del Aid al-Fitr (final de Ramadán), esperado en la tercera semana de marzo.
Una Iglesia minoritaria ante una oferta sin precio fijado
Los cristianos representan aproximadamente 600.000 personas en Bangladesh. La Iglesia católica cuenta en el país con ocho diócesis, 119 parroquias y 52 subparroquias, así como 233 sacerdotes diocesanos y 176 misioneros, buena parte de ellos dedicados a la educación, la salud y la formación de jóvenes. En ese contexto de minoría, el Obispo Tudu, que preside además la Comisión para el Clero y los Religiosos de la Conferencia de los Obispos Católicos de Bangladesh, subraya que la independencia de la Iglesia no puede supeditarse a una asignación gubernamental, por generosa que sea.
La posición del prelado no es, sin embargo, la única voz eclesial que se ha escuchado. El padre Albert Rozario, vicario general del arzobispado de Dhaka, recibió la iniciativa con elogios: «Tenemos un nuevo gobierno; lo felicitamos. Era un anuncio electoral para quienes trabajamos en la Iglesia como sacerdotes religiosos. Como prueba de ello, el primer ministro Tarique Rahman ha anunciado esta asignación mensual. Personalmente, felicito al gobierno». Rozario invitó también a los fieles a rezar para que el ejecutivo «pueda gobernar el país de manera hermosa, armoniosa y justa». Al mismo tiempo, aprovechó para trasladar al nuevo Gobierno las preocupaciones de la ciudadanía: el establecimiento del Estado de derecho, la lucha contra la corrupción y el control de la subida de precios.
Un país en transición política
La decisión se enmarca en un momento de profunda recomposición política. En 2024, un levantamiento estudiantil masivo precipitó la caída de la ex primera ministra Sheikh Hasina, cuyo partido, la Liga Awami de Bangladesh, había gobernado durante quince años en medio de acusaciones de autoritarismo creciente. Hasina huyó a la India vecina, donde permanece. Un gobierno interino encabezado por el Nobel Muhammad Yunus convocó entonces elecciones para el 12 de febrero, en las que la Liga Awami no pudo concurrir al haber sido suspendidas sus actividades bajo presión popular.
El Partido Nacionalista de Bangladesh obtuvo 209 de los 297 escaños en disputa, según los resultados oficiales de la Comisión Electoral; el partido islamista Bangladesh Jamaat-e-Islami y su alianza alcanzaron 77 escaños, y el Partido de los Ciudadanos Nacionales, surgido del movimiento estudiantil de 2024, obtuvo seis. Tarique Rahman tomó posesión como primer ministro el 17 de febrero.
Independencia como principio irrenunciable
En este clima de transición, la pregunta que subyace a la controversia es de orden principio: ¿puede una Iglesia minoritaria aceptar una ayuda regular del Estado sin comprometer su libertad de acción y de palabra? Para Monseñor Sebastian Tudu, la respuesta es inequívoca. La tutela económica, aunque venga envuelta en buenas intenciones, abre la puerta a futuras injerencias que la Iglesia no está dispuesta a correr. Ejemplos como el español y el de otras antiguas naciones cristianas son paradigmáticos.








