(LifeSiteNews/InfoCatólica) Un legislador estatal de Minnesota protagonizó una nueva controversia al cuestionar una iniciativa destinada a dificultar el acceso de los menores a la pornografía en internet. El episodio ocurrió en St. Paul, durante una audiencia de la Cámara de Representantes sobre el proyecto HF 1434, que propone exigir verificación de edad para entrar en páginas pornográficas y que define como «dañino para menores» el contenido que muestra actos sexuales y que se considera «diseñado para atraer o alimentar el interés lascivo».
En esa sesión, el legislador Leigh Finke, que se presenta como «transgénero», expresó su oposición a la medida y defendió que material obsceno podría tener un supuesto valor formativo para menores que se identifican como «queer». Según sus palabras, el acceso a pornografía sería «no solo importante» para los menores, sino incluso «esencial» para la propia «existencia» de los llamados «niños trans».
En el transcurso del debate, Finke lamentó que, a su juicio, los fiscales generales estén «casi jubilosos» de poder «usar estas leyes para prohibir que los jóvenes accedan a contenidos que podrían ser educativos si son queer». La afirmación fue recibida con estupor, precisamente porque el texto debatido busca limitar el contacto de menores con material sexual explícito, no promoverlo.
Finke se dirigió además a un director escolar presente en la audiencia y le afirmó: «Usted tiene estudiantes LGBT en su escuela, y también sabemos que no están recibiendo educación sexual para chicos queer». A continuación añadió una frase que sintetiza la gravedad del planteamiento: «Sabemos que los intereses lascivos podrían ser para muchas personas la misma existencia de los niños trans». En el mismo contexto, se señaló que no queda claro si el legislador pretendía insinuar que la pornografía influye en que algunos menores se identifiquen como «trans», o si sostenía que esos contenidos serían necesarios para satisfacer determinadas «proclividades».
El legislador remató su intervención con otra declaración polémica: «Cada vez más personas dicen que simplemente no hay niños trans».
Las palabras circularon rápidamente en redes sociales. Una publicación difundida por una cuenta activista las resumió de forma tajante y con tono acusatorio: «INSANO. El congresista de Minnesota identificado como trans “Leigh” Finke dijo que los niños queer necesitan acceso a sitios web para adultos por motivos “educativos”». El mismo mensaje añadía: «Es hora de revisar el disco duro de este siniestro. Pura maldad».
También hubo respuestas que reclamaron consecuencias penales para quienes, desde la vida pública, avalan la sexualización de menores. El autor Peter Gajdics reaccionó pidiendo el arresto de quienes empujan esa agenda: «Cualquier adulto, no me importa cómo se identifique, que impulse la sexualización de los niños debería ser arrestado. ¿Qué le ha pasado a nuestra sociedad que no podemos reconocer a reclutadores, pedófilos y explotadores sexuales de niños? En lugar de arrestarlos, los votamos para cargos públicos».
En paralelo a esta controversia, se recordaron iniciativas previas vinculadas al mismo legislador. En 2023, Finke introdujo la Take Pride Act, que fue firmada como ley ese mismo año por el gobernador Tim Walz. En relación con esa norma, se destacó que se eliminó una línea de la Ley de Derechos Humanos de Minnesota que decía: «La orientación sexual no incluye un apego físico o sexual a niños por parte de un adulto». El hecho de suprimir esa frase fue presentado como un cambio de enorme gravedad por las implicaciones legales y morales que conlleva.
También se mencionó que Finke habría participado en actos en favor de los llamados «niños trans» y que colaboró en la redacción de un libro dirigido a adolescentes, en el que aconsejaba desoír a los padres cuando no aceptan la identidad «queer» de sus hijos. En ese libro aparece la afirmación: «Si tus padres no te aceptan a ti y tu queerness, entonces no saben qué es lo mejor para ti… Que te quieran no significa que sepan qué es lo mejor para ti». Tras la publicación, Finke compartió una foto del fragmento y escribió: «Este capítulo de mi libro es lo más importante que he escrito… Jóvenes trans y no binarios y queer y gay y lesbianas y bi: ¡No escuchen a sus padres!». En otro pasaje del mismo texto se aconseja a los adolescentes «limitar el contacto con cualquier adulto» que no afirme su «queerness».
Además, se indicó que Finke redactó un proyecto para declarar Minnesota como «estado refugio» para la «transición» de menores, incluyendo el uso de bloqueadores de la pubertad. En esa misma línea, se citó a Genevieve Gluck, que denunció que el legislador recomendaría que menores de 18 años visiten «tiendas sexuales queer» para recibir consejos, presumiblemente de adultos, sobre prácticas como el vendaje del pecho y el ocultamiento genital.
Por último, se aludió a un mensaje publicado el mes anterior, en el que Finke instó a sus afines a continuar con acciones disruptivas «hasta que I.C.E. esté fuera de nuestro estado» y «la administración esté fuera de la Casa Blanca». En esa publicación, se calificaban como «esenciales» y se afirmaba que «deben continuar» acciones como la reciente irrupción que interrumpió una iglesia bautista del sur en Minnesota.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa una cuestión decisiva: el deber elemental de proteger a los menores de la pornografía —una industria que lucra con la degradación sexual— frente a una presión ideológica que pretende normalizar lo que, por su propia naturaleza, corrompe y daña.
INSANE. Trans identified Minnesota congressman “Leigh” Finke said that queer kids need access to adult websites for “educational” purposes.
— Gays Against Groomers (@againstgrmrs) February 20, 2026
It’s time to sweep this creep’s hard drive. Pure evil.
pic.twitter.com/wdYoG1825T








