(Obispado de Córdoba/InfoCatólica) Monseñor Jesús Fernández y el obispo emérito Monseñor Demetrio Fernández, junto al Vicario General de la diócesis, han entregado al Santo Padre un informe detallado sobre el proceso de beatificación del histórico prelado cordobés, figura clave del Concilio de Nicea y defensor del credo niceno frente a la herejía arriana.
Presentaron al Papa León XIV, en una audiencia celebrada en el Vaticano, el estado actual de la causa de beatificación del obispo Osio de Córdoba, una de las figuras más relevantes de los primeros siglos del cristianismo. Según ha trasladado el obispo emérito, la delegación «ha sido escuchada con atención» por el Pontífice, y la reunión transcurrió en un clima que los prelados describen como de paz y confianza eclesial.
Primera audiencia de los prelados con el nuevo Papa
Como informa la diócesis, es la primera vez que los representantes de la Diócesis de Córdoba se reúnen con León XIV para tratar el asunto de Osio. La audiencia, impulsada por el obispo titular, monseñor Jesús Fernández, contó con la presencia del obispo emérito, Demetrio Fernández, miembro de la Congregación para las Causas de los Santos desde el año 2018 y principal impulsor del proceso durante la última década. Juntos pudieron presentar al Santo Padre «su posible futura canonización para que entre a formar parte del calendario litúrgico romano», en palabras del propio emérito.
Monseñor Demetrio Fernández describió el encuentro como «una impresión muy gozosa», que permitió a la delegación entregar el informe sobre la causa, exponer el trabajo acumulado durante diez años de proceso y responder a varias preguntas del Papa sobre la positio, documento técnico ya presentado ante el dicasterio competente. El obispo emérito señaló que el Pontífice «sintonizaba con nuestra petición», si bien advirtió con prudencia que «estamos a lo que él decida, claro. No me quiero yo adelantar a su decisión y su juicio». A su juicio, la audiencia permitió «explicarle todo y sin dejarnos nada en el tintero».
La visita supone, además, un gesto de comunión eclesial con el nuevo pontificado y representa la continuidad de los trabajos iniciados bajo el Papa Francisco, quien llegó a firmar un Promemoria para impulsar formalmente la causa.
Continuidad bajo León XIV
En enero de 2025, el entonces obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, comunicó en rueda de prensa que el Papa Francisco había firmado, el 27 de ese mismo mes, un Promemoria presentado por el Cardenal Marcello Semeraro, Prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, con el objeto de acelerar el proceso de beatificación de Osio. Aquel paso coincidió con el 1.700 aniversario del Concilio Ecuménico de Nicea (325), que fue presidido precisamente por Osio como obispo de Córdoba. El apoyo llegó también desde el ámbito oriental: el Patriarca de Constantinopla, Su Santidad Bartolomé I, respaldó entonces públicamente la causa, lo que refuerza el carácter ecuménico de la figura del prelado cordobés.
Monseñor Demetrio Fernández subrayó en su momento la importancia de aquel reconocimiento para «un personaje que une a la Iglesia de Oriente y Occidente» y anunció que la Diócesis trabajaría para que «este año se extienda su culto en la Iglesia Universal». Cabe recordar que la Iglesia oriental ya venera a Osio en su santoral, con una festividad propia el 27 de agosto.
Quién fue Osio de Córdoba
La relevancia histórica y teológica de Osio de Córdoba justifica la tenacidad de la causa. Considerado confesor de la fe, estuvo a punto de ser martirizado durante la persecución de Diocleciano en el año 304. Fue catequista del emperador Constantino, a quien acompañó hasta el bautismo, e influyó de manera decisiva en la redacción del Edicto de Milán (313), primer documento de libertad religiosa de la historia. Presidió el Concilio de Nicea (325), pilar dogmático del cristianismo, y fue amigo y aliado de san Atanasio en la lucha contra el arrianismo. Se le atribuye, además, la autoría de una parte sustancial del Credo que los fieles profesan cada domingo en la Misa. San Atanasio lo veneró como santo tras su muerte.
El interés institucional por recuperar su figura tiene precedentes ilustres. Ya en 1925, una peregrinación de la Diócesis de Córdoba encabezada por su obispo, don Adolfo Pérez Muñoz, y con cerca de 2.000 participantes, se presentó en Roma para conmemorar el 1.600 aniversario de Nicea. El Papa Pío XI pronunció entonces un discurso en el que afirmó: «Osio es gloria no sólo de Córdoba, sino de España y de toda Iglesia. Osio es una estrella que tiene grandeza de primer orden». A su regreso, se inauguró en la plaza de Capuchinas de Córdoba un monumento en su honor, con presencia del Nuncio F. Tedeschini.
Un proceso de siglos con impulso académico
En 1957, con motivo del 1.600 aniversario de la muerte de Osio, el fraile Albino González promovió nuevas celebraciones y otra peregrinación a Roma, ocasión en la que el Papa Pío XII dedicó igualmente un amplio discurso elogiando la figura del prelado cordobés. Fruto de aquel centenario fue la difusión en España de la obra del padre Víctor C. De Clercq, Ossius of Cordova (Washington, 1954), referencia académica internacional sobre el personaje.
Más recientemente, en octubre de 2013, Córdoba acogió el congreso internacional «El siglo de Osio de Córdoba», celebrado con motivo del 1.700 aniversario del Edicto de Milán. Sus actas fueron publicadas por la Biblioteca de Autores Cristianos (BAC): El siglo de Osio de Córdoba. Actas del Congreso Internacional (BAC, Madrid, 2015, 610 páginas), editadas por Antonio J. Reyes Guerrero. En ese mismo año vio la luz la obra de recopilación de fuentes primarias: Osio de Córdoba. Un siglo de la historia del cristianismo (BAC 712, Madrid, 2013, 930 páginas), coordinada por Juan José Ayán y otros autores.
La Diócesis de Córdoba confía en que la audiencia con León XIV suponga un nuevo impulso definitivo a «lo que la diócesis de Córdoba viene postulando hace siglos», en palabras del obispo emérito, quien agradeció a Francisco su respaldo y expresó la esperanza de que el proceso culmine «dentro de este Año Jubilar 2025».








