El Yermo Camaldulense culmina su fundación en Córdoba con la consagración de su iglesia
Yermo Camaldulense de la Inmaculada Concepción, consagración de la iglesia, 2026 | © Diócesis de Córdoba

Segunda fundación en España

El Yermo Camaldulense culmina su fundación en Córdoba con la consagración de su iglesia

Nueve ermitas, una iglesia consagrada y una comunidad de monjes que rezan siete veces al día: el Yermo Camaldulense de Los Pedroches completa su fundación y se convierte en otro faro de vida contemplativa para la Iglesia española.

(InfoCatólica) El Yermo Camaldulense de la Inmaculada Concepción, segunda fundación de esta orden contemplativa en España, ha culminado su establecimiento en la Diócesis de Córdoba con la consagración solemne de su iglesia, un acto presidido por monseñor Jesús Fernández, obispo de Córdoba.

A diferencia de otras ramas de los camaldulenses que combinan la vida en comunidad (cenobítica) con la solitaria, los de Monte Corona son estrictamente eremíticos. Su objetivo es la unión con Dios a través del silencio radical y el apartamiento total del mundo. No viven en un edificio monástico común, sino en un Yermo.

El templo, situado en el término municipal de Hinojosa del Duque, en plena dehesa entre Villaralto y Fuente La Lancha, consolida la presencia de una comunidad de ermitaños dedicados a la oración continua, el silencio y la contemplación según la Regla de San Benito. La ceremonia contó con la presencia de sacerdotes concelebrantes, el obispo emérito de Córdoba, el Deán presidente de la Catedral y canónigos, así como el alcalde de Hinojosa del Duque, la alcaldesa de Villaralto y otros representantes civiles, según relata la web de la diócesis.

Una fundación nacida de la necesidad y la providencia

El yermo camaldulense de Los Pedroches inició su andadura en 2023 con tan solo dos miembros: los padres Pablo Gordillo y Luis Alfonso. La fundación surgió, según explicó el padre Gordillo en una entrevista concedida poco después del establecimiento, «en un momento en el que la primera comunidad que tenemos en España no tenía lugar para recibir las vocaciones que había». La congregación detectó entonces la necesidad de buscar un emplazamiento para una nueva fundación, pero se enfrentaba a una dificultad: «Somos una comunidad muy pobre y no teníamos medios materiales», reconoció el religioso.

La respuesta llegó de la mano del entonces obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, quien acogió el proyecto «con mucha generosidad y con mucha alegría de poder tener una presencia contemplativa eremítica en la Diócesis», según palabras del padre Gordillo. Para la comunidad, esta acogida supone «una gran responsabilidad el responder a la acogida que se nos ha prestado». El religioso destacó además el simbolismo de que la fundación se produjera «en Andalucía, en la tierra de María Santísima», y coincidiendo con «la celebración del 500 aniversario del nacimiento de la congregación de Monte Corona».

Más tarde se han sumado más miembros hasta consolidar este monasterio contemplativo masculino que tendrá capacidad para doce integrantes. Se trata de la segunda fundación camaldulense en España, junto a la primera comunidad establecida en el país, perteneciente también a la rama de Monte Corona.

De ermitaños del siglo XI a la dehesa cordobesa

Los Eremitas Camaldulenses de Monte Corona pertenecen a la familia benedictina y viven según la Regla de San Benito. Fueron fundados por San Romualdo en el siglo XI, cuando estableció la primera comunidad eremítica en la Camáldula, en Italia, con cinco ermitaños. Posteriormente, en el siglo XVI, el beato Pablo Giustiniani reformó la orden y fundó la rama de Monte Corona, a la que pertenece la comunidad cordobesa. «Nuestro fundador estableció comunidades de cinco o seis personas», explicó el padre Gordillo, quien precisó que «las comunidades eremíticas normalmente siempre han sido reducidas» y que «una comunidad eremítica por su naturaleza nunca es muy numerosa; que llegue a diez, doce personas sería ya más que suficiente».

Constituyen una comunidad de ermitaños que practican una vida contemplativa solitaria en el desierto. Los monjes se dedican a la oración continua, al trabajo de sus manos para su sustento y a vivir en soledad, acudiendo a la oración litúrgica comunitaria siete veces al día. El emplazamiento en plena dehesa cumple los requisitos para ser un lugar de soledad dedicada a Dios, donde los eremitas centran toda su vida en torno a la oración y el trabajo sencillo desde las cuatro de la mañana de cada día.

Vida entre la celda y la liturgia comunitaria

«Nuestra vida, además de ser eremítica, bastante marcada por la soledad, nos caracterizamos por seguir la regla de San Benito, que a pesar de estar orientada a la vida comunitaria, nosotros la hemos adaptado a la vida solitaria», explicó el padre Gordillo en la entrevista de 2023. La oración estructura la vida de estos monjes: el rezo del oficio divino, orar en nombre de la Iglesia en diversos momentos del día con el fin de contribuir en la santificación del tiempo.

La jornada se distribuye entre momentos de soledad en la celda (término con el que los camaldulenses se refieren a «una pequeña casita, donde el ermitaño vive independiente de los otros») y los siete momentos de encuentro en la iglesia con los hermanos para celebrar la liturgia de las horas, «entre las cuatro de la madrugada, que es el primero, y las siete y media de la tarde, que es el último». El resto del día se reparte entre momentos de trabajo («normalmente trabajo muy simple para que no ocupe al monje, no le absorba y pueda perder la presencia de Dios») y momentos de soledad en la celda dedicados a la lectura y a la oración de forma libre.

Sobre el valor de la soledad, el padre Gordillo precisó que «favorece, pero no se debería poner demasiado el acento si eso supone que quien no tenga soledad desista de ella». El fin de la soledad, explicó, es «facilitar la escucha a Dios, eliminando otros ruidos, y en este sentido la soledad siempre favorece. Lo esencial es acentuar la escucha de Dios para poder tener una vida de oración».

De un cortijo austero a nueve ermitas

La nueva fundación comenzó austeramente acondicionando una antigua casa cortijo, dotándola de una pequeña capilla y algunas habitaciones donde se instalaron los primeros monjes. Desde entonces, gracias a los donativos recibidos y a la ayuda del Cabildo Catedralicio de Córdoba, se ha construido la entrada al recinto, algunas de las dependencias comunes y nueve ermitas. En estas dependencias vive cada monje en soledad y la comunidad acoge aspirantes a ingresar en el yermo.

El obispo emérito de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, bendijo el 19 de marzo de 2024, festividad de San José, las nuevas dependencias del Yermo al cumplirse nueve meses desde que se instaló la comunidad en la Diócesis. El prelado destacó entonces el valor de una Congregación Camaldulense constituida «para hacer santos». «Aquí se entra para ser santo y a lo largo de los siglos estoy seguro de que hay muchos santos en esta Congregación», añadió, definiendo a la Comunidad como «una fuente de gracia inimaginable para toda la Iglesia y para la Diócesis». Con la instalación de la Congregación se ha plantado «un manantial de gracia y bendición desde el punto de vista sobrenatural».

En junio de 2023, el mismo prelado bendijo la capilla en la que la Comunidad inicia la oración diaria en silencio y soledad, dedicada a la Inmaculada Concepción de María. Un mes después, en julio, bendeciría la casa de los monjes y visitas del Yermo, anexa a la capilla y construida sobre una edificación anterior.

Un fermento de santidad para la Iglesia

«Deseamos que nuestra Comunidad sea fermento de santidad», declaró el padre Gordillo en 2023, expresando el propósito fundamental de la fundación. El religioso señaló que lo que la comunidad desea es «que sea una comunidad fiel a este carisma y dé gloria a Dios y que, a través de la ofrenda de su vida, sea fermento de santidad en la Iglesia de Córdoba y en la sociedad en la que vivimos».

En la ceremonia de consagración, monseñor Jesús Fernández subrayó esta dimensión espiritual del yermo. El prelado aseguró que muchas personas verán fortalecida su fe a través del testimonio orante de los monjes contemplativos y verán aliviada su soledad, además de sentir consuelo en momentos de «tristeza y abandono», porque el templo es «trampolín para la misión». Con su oración, prosiguió, los hermanos camaldulenses sostendrán desvelos e inquietudes y mostrarán las maravillas del amor de Dios. Por ello, el obispo agradeció a la comunidad que llene de oración y contemplación estas tierras cordobesas.

La consagración: dedicación perpetua al culto divino

El obispo de Córdoba consagró la Iglesia en un acto litúrgico solemne mediante el cual este lugar en plena dehesa queda dedicado al culto divino para siempre. El rito incluyó la unción con óleo santo (crisma), la incensación y la dedicación del altar, convirtiéndolo en un espacio de unión con Dios que representa la entrega de la iglesia a Dios de forma perpetua. El altar, como centro de la iglesia y símbolo de Cristo, fue ungido con el santo crisma para santificar el espacio, mientras la incensación simbolizó la oración que se eleva a Dios. Se encendieron luces para representar que la iglesia es un lugar de luz y vida divina y se colocaron reliquias de santos o mártires bajo el altar.

En su alocución, el obispo se refirió a la primera lectura del libro de Nehemías para presentar el valor de la perseverancia en la lectura de la Palabra, «lo que supone celebrar la presencia de Dios en medio de todos y exige de la escucha para todo el que quiere ser discípulo de Jesús». El prelado subrayó la necesidad de hacer silencio interior y externo, como hacen cada día «nuestros hermanos de este yermo camaldulense, encontrando así la paz y sosiego necesario para alabar a Dios y orar por quienes vivimos en medio del mundo».

Monseñor Fernández desarrolló también la parábola evangélica de Zaqueo para explicar cómo Jesús decidió «poner su tienda entre nosotros» y expresó su gratitud imaginando «al Señor pasando por estas preciosas tierras» donde se asienta el Yermo Camaldulense y «llamando a las puertas de este templo que le vamos a dedicar, que será casa de salvación y gracia donde resonará la Palabra de Dios, se alabará a Dios incesantemente; se reunirá el pueblo de Dios en la caridad y el servicio a los necesitados».

El prelado concluyó recordando que el edificio «hace vislumbrar el misterio de la Iglesia» y que Dios no habita solo en edificios sino en el corazón de los creyentes: «La verdadera Iglesia no es tanto la de los muros sino la de las personas», afirmó, aludiendo a San Pablo, que establece que cada bautizado es una piedra viva. En la Iglesia «nadie sobra, nadie debe ser un peso muerto sino que cada uno debe alabar a Dios según su carisma y ponerse al servicio de los hermanos para fomentar la comunión a través de la escucha de la Palabra».

8 comentarios

Ximo
¿Son de Misa Tradicional?
16/02/26 1:35 PM
maru
Me parece una maravilla, casi imposible , visto lo que hay en este mundo y dentro de la Iglesia. Un gran don para la Iglesia, Bendito sea el Señor.
16/02/26 2:59 PM
jandro
Alabado sea Dios !
16/02/26 6:55 PM
María del Pilar
El Señor suscita en cada tiempo las congregaciones y vocaciones que son necesarias ¡¡Gloria a Dios!!!
16/02/26 11:11 PM
Dámaso
Dios los bendiga.
16/02/26 11:13 PM
Perplejo
Bendito sea Dios, que no deja de suscitar vocaciones contemplativas que rueguen por la Iglesia desde el yermo y la pobreza
17/02/26 12:15 AM
MARCELO
¡¡INMENSA ALEGRÍA!!,en estos tiempos calamitosos y de tinieblas en que está sumida LA IGLESIA,EL ESPÍRITU SANTO,enciende pequeñas luces que son signos de esperanza para estos tiempos,¿los últimos?para saber que el SEÑOR siempre está con nosotros y que pase lo que pase,si somos fieles a ÉL,EL SIEMPRE ESTARÁ......................QUE EL SEÑOR Y SU SANTÍSIMA MADRE PROTEJAN PERPETUAMENTE A ESTOS MONJES Y SUSCITEN MÁS VOCACIONES EN EL MUNDO ENTERO,PORQUE ELLOS,SON EL MOTOR ESPIRITUAL E INVISIBLE DEL ÁRBOL DE LA IGLESIA.
17/02/26 12:41 AM
JUAN ANTONIO
Bendito sea Dios. Recuperando las ermitas de Trassierra y de San Jerónimo de Córdoba.
17/02/26 11:56 AM

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