(InfoCatólica) Desaparecida la función, desaparecido el órgano. Y es que el Comité Pontificio para la Jornada Mundial del Niño da la sensación que se funda fundamentalmente como premios personales. Las funciones realizadas podrían haber sido ejecutadas más eficientemente y con sinergias y economías de escala en el Dicasterio para los Laicos, a donde lo envía el Papa León.
En lo que parece una lucha intestina, una vez fallecido el Papa Francisco, el 6 de agosto de 2025, el Sustituto para Asuntos Generales, Peña Parra, pidió al Papa que despojara al Comité Pontificio de su independencia y lo incorporara al Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida. Y así se hizo. Y Enzo Fortunato perdió su influencia. Meses atrás se conocía el ridículo cometido por la difusión de un mensaje del Papa Francisco en el festival de San Remo, en el que también estuvo involucrado.
Hoy ha sido la puntilla. León XIV suprime definitivamente el Comité Pontificio para la Jornada Mundial del Niño mediante un quirógrafo. Queda extinto, como señala VaticanNews, y todas sus competencias pasan al Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, dirigido por el cardenal Kevin Farrell. La medida deroga los estatutos fundacionales y cesa de forma inmediata a todos los cargos del Comité, aunque la celebración del evento continuará con una segunda edición prevista para septiembre de 2026 en Roma.
Decisión papal y transferencia de competencias
La supresión se produce cinco meses después de que el Papa ya modificara la naturaleza del Comité en agosto de 2025, cuando lo incorporó al Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida. Aquella decisión alteró su condición de organismo dependiente directamente del Pontífice. Ahora, con el quirógrafo publicado hoy, León XIV consuma la extinción definitiva del organismo que Francisco había establecido para supervisar la animación eclesial y la organización pastoral de la Jornada Mundial del Niño.
El documento papal especifica que el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida asume «la responsabilidad de todos los asuntos previamente asignados a dicho Comité Pontificio». Esta decisión, explica el Papa en el quirógrafo, responde al objetivo de «promover ulteriormente sinergias y un trabajo más eficaz para la realización de esta noble iniciativa», tras haberse consultado adecuadamente.
Continuidad del evento y segunda edición
Pese a la supresión del Comité, la Jornada Mundial del Niño seguirá celebrándose. El propio León XIV anunció en noviembre pasado que la segunda edición tendrá lugar del 25 al 27 de septiembre de 2026 en Roma. El Papa subraya en su quirógrafo que esta decisión «coincide con la preocupación» de Francisco de que «la Iglesia preste atención a los niños, incluso estableciendo un día dedicado a ellos».
El evento, que tras las Jornadas Mundiales de la Juventud reúne a miles de niños de todo el mundo en la capital italiana para un encuentro de música, fe y testimonio, será gestionado ahora por el Dicasterio que ya organiza la Jornada Mundial de la Juventud y que se ocupa de temas relacionados con los laicos y la familia, incluida la pastoral y el cuidado de la infancia.
Derogación de normativa y cese de cargos
El quirógrafo deroga el documento fundacional y los estatutos correspondientes del Comité Pontificio. «Todas las leyes y reglamentos adoptados hasta la fecha» por el Comité quedan igualmente derogados y «dejan de surtir efecto legal según el derecho canónico y civil», establece el texto.
La medida implica el cese inmediato del presidente, el vicepresidente y demás miembros del organismo. El documento dispone que el prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida «decidirá sobre los asuntos pendientes del Comité» y presentará «un balance final de liquidación a la Secretaría de Economía para su aprobación y para cualquier decisión sobre la asignación de los activos residuales».






