(InfoCatólica) Hace dos semanas informábamos que León recuperaba otra tradición y retomaba la tradición de los ejercicios espirituales en el Palacio Apostólico, saltándose el paréntesis de Francisco. Pero las noticias no han venido solas. Por un lado, los expertos comentaban entonces que a selección del predicador para estos ejercicios ha demostrado históricamente su relevancia, ya que en ocasiones ha servido como indicador de futuros colaboradores papales. Incluso especulaban con un agustino, pues el Santo Padre ha elegido a Mons. Varden.
Y por otro, el Papa León XIV ha mostrado suficiente sensibilidad con las víctimas de abusos, en este caso del protegido Rupnik y no se celebrarán en el conocida como capilla 'Redemptoris Mater', decorada por el ex jesuita, una elección que podía incluso parecer lógica. Los ejercicios espirituales tendrán lugar en la Capilla Paulina.
Si hace unos meses todavía se veía al Papa Francisco aparecer con cuadros y estampas del 'teologo' y 'artista', hoy León sin prejugzar, como ha interpretado prensa italiana, ha sido cuidadoso y más con un proceso en curso. Una serie de actuaciones que ya marcaron el inicio de su pontificado, cuando «misteriosamente» desaparecieron todas las imágenes que ilustraban los contenidos de VaticanNews.
La Prefectura de la Casa Pontificia anunció que monseñor Erik Varden, obispo cisterciense de la Orden de la Estricta Observancia (trapenses) y prelado de Trondheim (Noruega), será el encargado de predicar los ejercicios espirituales de Cuaresma a León XIV y a la Curia Romana. Las meditaciones, que llevarán por título «Iluminados por una gloria escondida», se celebrarán en la Capilla Paulina entre el 22 y el 27 de febrero. Están invitados a participar los cardenales residentes en Roma y los jefes de los dicasterios.

La elección de Varden supone una apuesta por un perfil poco convencional: nacido en Noruega en 1974, este monje trapense es autor de libros de espiritualidad que se han convertido en superventas, como su reciente obra Heridas que sanan. Su trayectoria personal, marcada por una conversión desde el ateísmo agnóstico, su formación en las islas británicas y su capacidad para conectar la tradición espiritual con los retos contemporáneos, le confieren un magnetismo personal y una profundidad que han cautivado a miles de lectores.
Un itinerario cuaresmal centrado en San Bernardo
El programa diseñado por Varden propone un recorrido intenso de reflexión que tendrá como hilo conductor la figura de San Bernardo de Claraval, analizado desde su faceta idealista y realista. Los ejes principales girarán en torno a la libertad (cómo llegar a ser libres), la verdad (el esplendor que emana de ella) y la esperanza (el desafío de comunicarla en el mundo actual).
El primer encuentro tendrá lugar el domingo 22 de febrero a las 17:00 horas, con el rezo de Vísperas y una meditación sobre el tema «Entrar en Cuaresma». El lunes 23, tras la Hora Media a las 9:00, Varden abordará «San Bernardo idealista», seguido por una segunda meditación vespertina sobre «El auxilio de Dios», que concluirá con adoración eucarística y Vísperas.
El martes 24 de febrero, después de la Hora Media, la reflexión matutina se centrará en «Llegar a ser libres», mientras que por la tarde el tema será «El esplendor de la verdad». El miércoles 25, las meditaciones llevarán por título «Mil caerán» (por la mañana) y «Yo lo glorificaré» (por la tarde). El jueves 26, Varden desarrollará «Los ángeles de Dios» y «San Bernardo realista».
Última jornada: de la consideración a la esperanza
El viernes 27 de febrero, último día de los ejercicios espirituales, comenzará con la Hora Media a las 9:00 y proseguirá con una meditación titulada «Sobre la consideración». A las 17:00 tendrá lugar la última meditación vespertina, «Comunicar esperanza», seguida de adoración eucarística y Vísperas.
Cada sesión vespertina incluirá adoración eucarística y el rezo de Vísperas, siguiendo la tradición monástica que el propio Varden encarna como monje cisterciense. Este ritmo de oración y reflexión busca infundir un nuevo vigor espiritual en la cúpula de la Iglesia, recordando que en el día a día puede brillar esa «gloria escondida» que da título al ciclo completo de charlas.
Un converso al servicio del Vaticano
La trayectoria de Erik Varden resulta singular: de «ateo agnóstico muy satisfecho de sí mismo», según sus propias palabras, a guía espiritual de la cúpula eclesial. Su conversión y vocación al Císter se fraguaron en las islas británicas, donde estudió y vivió antes de ser nombrado prelado en su tierra natal. Recientemente visitó la redacción de El Debate en Madrid para hablar sobre su última obra, Heridas que sanan.
Lo que convierte a Varden en una elección novedosa para este encargo pontificio es precisamente su faceta como autor de éxito y su capacidad para conectar con el hombre contemporáneo, partiendo de su propia experiencia de búsqueda. Su inteligencia rápida y su don para hacer accesible la tradición espiritual le otorgan un aura especial que ahora pondrá al servicio del Papa y sus colaboradores más cercanos en un momento clave del año litúrgico.








