(InfoCatólica) El obispo de Winona-Rochester, Mons. Robert Barron, ha suscitado airadas críticas por un vídeo en el que afirma que los hispanos que viven en Estados Unidos deberían resistirse a la «norteamericación».
Las críticas se han centrado en la necesidad de que los inmigrantes se integren en la sociedad que les acoge, un tema candente en este momento en los Estados Unidos. La inmigración descontrolada durante las últimas décadas ha causado que en el país vivan unos doce millones de inmigrantes ilegales y muchos ciudadanos consideran que estas cifras son incompatibles con la misma supervivencia de la cultura y la sociedad estadounidenses, además de estar relacionadas con parte de la criminalidad del país. Quizá su promesa de mandar «de vuelta» a los inmigrantes ilegales sea la razón más poderosa que explica la reelección del Presidente Donald Trump a finales de 2024.
En particular, preocupa a muchos norteamericanos una posible hispanización de los Estados Unidos, por la fuerza de la numerosísima inmigración procedente del sur del Río Grande, especialmente de México y de los países centroamericanos. Por ejemplo, varios estados del sur de los Estados Unidos, como Texas o California, y también del norte, como Nueva York, tienen multitud de colegios públicos bilingües, donde los hijos de los inmigrantes hispanoamericanos pueden recibir clases en su lengua materna.
En ese contexto, un vídeo que acaba de salir a la luz de Mons. Barron ha suscitado grandes protestas, tanto entre católicos como entre no católicos, aunque también defensores de su postura. En el vídeo, Mons. Barron recuerda que «muchos de los inmigrantes vienen de México y Sudamérica y vienen con esta fe dinámica y saben cómo practicar su fe y expresarla públicamente». Es un hecho que la inmigración hispanoamericana ha supuesto una gran inyección de fieles para las parroquias en los Estados Unidos.
«Entonces, llega el estilo norteamericano. Me refiero a una religión reducida a la vida privada y, a la larga, la ausencia de religión», continúa Mons. Barron. En efecto, al igual que sucede en España, es muy frecuente que los inmigrantes de Hispanoamérica terminen por perder la fe tras asentarse en los Estados Unidos. «La abuela tiene una fe muy intensa, pero su hijo quizá ya la tenga reducida a la vida privada, y el nieto carece de fe», explica el prelado en el vídeo.
«Por eso, siempre les digo a los hispanos que se resistan, que se resistan a esta norteamericanización» y, en consecuencia, desea que sean los estadounidenses los que se dejen «desafiar por esa fe dinámica».
Con una llamativa dosis de humildad, el obispo recuerda que, cuando él era joven, «se hablaba mucho sobre cómo ayudar a los hispanos», pero ahora él aconseja olvidarse de eso, porque lo que conviene es que «los hispanos nos ayuden a nosotros», ya que «traen un catolicismo dinámico».
En ese sentido, aconseja a los católicos hispanos que reafirmen su «propia herencia cultural», no intenten «adaptarse al estilo norteamericano» y «traten de evangelizar los Estados Unidos desde dentro».
Parece claro, por lo tanto, que los comentarios de Mons. Barron no están dirigidos a rechazar la asimilación en la sociedad de acogida de los inmigrantes, sino a lamentar que, en muchas ocasiones, esa asimilación lleve consigo copiar lo peor de la sociedad norteamericana y, en particular, la privatización de la fe católica, que lleva casi inevitablemente a su pérdida.
Además, curiosamente, el vídeo que ha salido a la luz es de hace cuatro años, de manera que no tiene nada que ver con la actual polémica centrada en las redadas del ICE (la policía migratoria estadounidense). Sin embargo, el obispo sí ha protestado recientemente y de forma matizada contra esas redadas, señalando que, en su opinión, deberían limitarse a los «autores de delitos graves» y que, de forma paralela, los manifestantes deberían «dejar de interferir» con el trabajo de la policía migratoria.







