(InfoCatólica) Emotiva respuesta de los fieles a la campaña de la Fundación DeClausura para que 80 monasterios «no pasen tanto frío», las comunidades monásticas de España afrontan este invierno con un pequeño alivio tras el éxito de la campaña solidaria.
La iniciativa 'Que no pasen tanto frío, en tus manos está' ha logrado recaudar en apenas 14 días los 100.000 euros que se había marcado como objetivo inicial, destinados a ayudar a 80 monasterios y conventos a hacer frente al elevado coste de la calefacción.
Primeras ayudas ya en camino
Gracias a esta recaudación, la Fundación ya ha comenzado a enviar las primeras ayudas a las comunidades beneficiarias. Se trata de una aportación que, aunque insuficiente para cubrir el total de la factura invernal, permitirá a muchas monjas y monjes encender un poco más la calefacción y afrontar el frío con menos angustia que en años anteriores.
La dura realidad del frío monástico
El frío en los monasterios no es una exageración. La mayoría de estas comunidades viven en edificios antiguos, con gruesos muros de piedra, techos altos y escaso aislamiento térmico. Durante meses, las temperaturas interiores son muy bajas y la calefacción se utiliza de forma muy limitada para contener el gasto.
Algunas religiosas explican que, para soportar las jornadas de oración y trabajo, llegan a ponerse varias capas de ropa e incluso varios pares de calcetines. El coste medio mensual de la calefacción, cuando se permite encenderla, ronda los 1.500 euros, una cantidad inasumible para muchas comunidades que viven de su trabajo y de donaciones.
La campaña continúa hasta enero
Consciente de esta precariedad energética y de la crudeza del invierno, la Fundación DeClausura ha decidido mantener la campaña activa hasta el próximo 31 de enero, tal y como estaba previsto inicialmente, para seguir solicitando la ayuda de donantes y animar a las comunidades a no pasar tanto frío.
El objetivo de los 100.000 euros se fijó tomando como referencia la campaña de 2023, en la que se recaudaron 68.400 euros y se pudo ayudar a 64 comunidades contemplativas, con una media de 1.070 euros por monasterio. La respuesta obtenida este año ha superado ampliamente las previsiones.
Generosidad que salva
«Queremos seguir ayudando a las monjas y monjes para que puedan vivir estos meses con el mayor bienestar posible», señalan desde la Fundación, que recuerda que el invierno aún no ha terminado y que las necesidades siguen siendo muchas. Como repiten las propias monjas, «España se salvará por su generosidad». Una frase que, a la vista de la respuesta a esta campaña, vuelve a cobrar sentido.







