(Riposte Catholique/InfoCatólica) El próximo domingo 25 de enero de 2026, las ocho diócesis de la región parisina (Île-de-France) y la diócesis castrense iniciarán la fase de consulta de un nuevo concilio provincial, convocado por sus obispos. El tema de este concilio provincial será “Catecúmenos y neófitos: nuevas perspectivas para la vida de la Iglesia en nuestras diócesis”.
La celebración de un concilio provincial se debe a la necesidad de dar respuesta a una tendencia inesperada: el gran aumento de los bautismos de adultos que se ha registrado en los últimos años en Francia. Durante la Vigilia Pascual de 2025, se bautizaron 10.364 adultos en Francia (un aumento del 45 % respecto al año anterior, y del 90 % respecto a 2023). La mayoría de ellos tenían menos de veinticinco años.
Este crecimiento sin precedentes tiene asombrados a un buen número de obispos franceses, que desean entender bien por qué está sucediendo para colaborar con esa tendencia y lograr que los bautismos sigan aumentando. En efecto, en gran parte se trata de algo espontáneo, en el sentido de que no se debe a iniciativas diocesanas, sino a la búsqueda personal de los interesados.
El 65 % de los catecúmenos afirma no haber crecido en una familia creyente y el 50 % descubrió la fe por sí mismo. La misa desempeña un papel central en su itinerario: el 83 % asistía ya antes del catecumenado, a menudo en solitario (42 %), aunque el 76 % reconoce no comprender aún todos los ritos. Asimismo, las redes sociales tienen un peso importante en su camino de fe: el 78 % se siente influido por ellas y el 84 % sigue a creadores de contenido católico.
La fase de consultas del concilio
La fase de consultas tiene por objetivo orientar las deliberaciones futuras del propio concilio provincial. En ese sentido, se desea comprender mejor cómo está llamada la Iglesia local a transformarse ante el creciente número de solicitudes de bautismo y de los demás sacramentos de la iniciación cristiana (confirmación y eucaristía) y establecer directrices comunes al respecto a nivel provincial. Estas consultas, abiertas a todos, durarán hasta el 1 de julio de 2026.
Dependiendo de la diócesis, la inauguración de las consultas se realizará mediante un acto diocesano o celebraciones en las parroquias, el domingo 25 de enero, festividad de la Conversión de San Pablo. Por ejemplo, en Meaux se celebrarán vísperas solemnes con una ceremonia de envío presidida por el obispo, además de actos parroquiales. En otras diócesis, como la de Saint-Denis, habrá una celebración específica para adultos y adolescentes bautizados o confirmados recientemente, con testimonios, debates en pequeños grupos y una misa celebrada en conjunto.
A quién se va a consultar
Durante la fase de consultas, se recabarán las aportaciones de cinco grupos principales:
- Catecúmenos (es decir, personas que se están preparando para bautizarse)
- Neófitos (católicos recién bautizados)
- Sacerdotes y diáconos
- Líderes del catecumenado (equipos, líderes, mentores)
- Todos los demás grupos eclesiales: parroquias, movimientos, capellanías, escuelas secundarias y preparatorias (y, en general, todas las entidades eclesiales pertinentes).
En la práctica, las consultas pueden tener lugar localmente durante al menos una tarde, idealmente tres reuniones (o un día completo), según la disponibilidad de las comunidades. Los resultados de esta consulta, recopilados por parroquia o movimiento, se enviarán a los equipos diocesanos encargados de participar en el concilio provincial, antes de que el equipo provincial los resuma para las nueve diócesis participantes en el concilio.
Las tres fases del concilio provincial
El concilio estará formado por tres etapas principales:
Consultas: del 25 de enero al 1 de julio de 2026.
Deliberación: el concilio propiamente dicho se inaugurará oficialmente el 31 de mayo de 2026 (Solemnidad de la Santísima Trinidad); la asamblea conciliar deliberará posteriormente en sesiones durante tres fines de semana: 10 y 11 de octubre de 2026, 16 y 17 de enero de 2027 y 29 y 30 de mayo de 2027.
Recepción: tras la aprobación de los obispos de la provincia, el reconocimiento de la Santa Sede y la recepción eclesiástica, las directrices se implementarán en cada diócesis.







