(AsiaNews/InfoCatólica) El Tribunal de Apelación de Putrajaya ha fallado a favor de la ministra de los Territorios Federales Hannah Yeoh en una demanda por difamación contra el exinspector general de policía Musa Hassan, quien la había acusado públicamente de formar parte de una conspiración religiosa para debilitar el islam. La decisión revoca una sentencia anterior del Tribunal Superior que en 2024 había rechazado la solicitud de la política cristiana.
Acusaciones de conspiración religiosa
El caso se originó hace seis años durante un foro en la Universiti Teknologi Mara (UiTM), donde Musa afirmó que un grupo no identificado vinculado al Partido de Acción Democrática (DAP) estaba tratando de «destruir el islam». En sus declaraciones, el exinspector general aseguró que Yeoh había escrito un libro para convertir Malasia en una «nación cristiana».
La jueza Azimah Omar determinó que el Tribunal Superior había cometido errores de derecho y de hecho, ordenando a Musa pagar a Yeoh una indemnización por daños y perjuicios de 250.000 ringgit malayos (más de 50.000 euros). Las declaraciones presentaban falsamente a la ministra como parte de una conspiración religiosa y la habían expuesto al escarnio público, particularmente dentro de la comunidad musulmana.
Rechazo de los argumentos de la defensa
El Tribunal de Apelación rechazó varios argumentos utilizados por el Tribunal Superior para absolver inicialmente a Musa. La jueza Azimah declaró que las afirmaciones eran claramente difamatorias y criticó el intento del tribunal de primera instancia de minimizar su impacto.
«El hecho de que la demandante haya logrado superar los efectos de las declaraciones difamatorias no exime al demandado de su responsabilidad», afirmó la magistrada, rechazando el razonamiento de que la posterior victoria electoral de Yeoh en las elecciones parlamentarias de Segambut de 2022 habría neutralizado el supuesto daño.
Críticas al criterio de audiencia limitada
El tribunal también desestimó la conclusión del Tribunal Superior de que las declaraciones no constituían difamación debido a la «escasa audiencia» de la retransmisión en directo por Facebook. «Se trata, en cualquier caso, de una publicación, aunque solo la haya escuchado una persona», señaló Azimah. «No entendemos cómo se puede hacer referencia a la escala de difusión para desestimar la demanda. Esto sentaría un peligroso precedente».
La magistrada subrayó que en el foro estaban presentes estudiantes y personal universitario, destacando la gravedad de las acusaciones y su posible influencia. El tribunal también observó que Musa había relacionado explícitamente a Yeoh con el grupo no identificado al que acusaba de socavar el islam, insinuando motivaciones políticas y religiosas sin pruebas.
Testimonios sin fundamento
La jueza Azimah criticó que el Tribunal Superior basara su fallo en el testimonio de Kamarul Zaman Yusoff, un profesor universitario llamado por Musa como testigo de la defensa. Afirmó que Kamarul no era un experto y que solo había expresado opiniones personales, equivalentes a meros rumores.
«No se ha presentado ninguna prueba que respalde la supuesta cristianización», añadió, señalando que no existía testimonio alguno de que Yeoh hubiera utilizado su libro, Becoming Hannah: A Personal Journey, para propagar el cristianismo o socavar el islam.
Un caso emblemático del equilibrio religioso
Este caso pone de relieve el delicado equilibrio entre las comunidades religiosas en Malasia, donde el DAP forma parte de la coalición gubernamental que apoya al primer ministro Anwar Ibrahim. Yeoh presentó la demanda por difamación en 2020, tras convivir durante años con las consecuencias de las declaraciones que consideraba falsas y dañinas para su reputación.
En declaraciones a los periodistas tras el fallo, la ministra expresó su gratitud por la decisión y confirmó que había vivido durante seis años con las consecuencias de las declaraciones difamatorias.








